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Entrevista:YOUSSOU N'DOUR | Músico

"La diversidad no es un obstáculo, sino una riqueza"

Artista, hombre de negocios y uno de los activistas africanos con más poder del planeta. El músico senegalés publica un nuevo disco, Rokku mi rokka (Dar y recibir), y trece años después graba de nuevo con Neneh Cherry.

La revista Time le considera una de las 100 personalidades más influyentes del mundo. Habla con Bush y Putin en las reuniones del G-8 y posiblemente ganaría las elecciones a la presidencia de Senegal caso de presentarse. Youssou N'Dour (Dakar, 1959) se ha convertido en un ejemplo para los jóvenes tentados de arriesgar su vida en un cayuco: decidió quedarse en su tierra e invertir sus ganancias -fue uno de los primeros artistas africanos en hacerlo- en un estudio de grabación (Xippi), una discográfica (Jololi), un club nocturno (Thiossane), una emisora de radio (Futurs Médias) y un periódico (L'Observateur). Casi doscientas personas trabajan para él. Y tiene fama de duro en los negocios. Peter Gabriel, que le descubrió en los ochenta, definió su escalofriante voz como plata líquida. Ahora, el principito de la Medina, como se le conocía cuando empezó a cantar, publica un nuevo disco: Rokku mi rokka (Dar y recibir). Y trece años después del éxito de 7 seconds, Youssou N'Dour [se pronuncia yusundur] ha grabado de nuevo con la cantante Neneh Cherry.

"Es absurdo pensar que Europa puede detener el mar con sus brazos"

"África ha sufrido mucho, pero no podemos refugiarnos en eso"

Pregunta. Por primera vez se inspira en el norte de Senegal.

Respuesta. Allí hay una música, un idioma y un pueblo, el tuculeur, que comparten frontera con Mauritania y Malí. El reggae, el blues e incluso el rock and roll tienen allí sus raíces. Creo que la música partió con los esclavos de esa zona de África y ahora regresa a nosotros con otra sonoridad.

P. En una canción del disco, un wolof

[etnia mayoritaria en Senegal, a la que él pertenece] se burla de un tuculeur. Le dice que su actitud ha cambiado desde que tiene dinero, pero que probablemente se lo haya encontrado. Esa costumbre de bromear en África Occidental, ¿no provoca enfados entre las diversas etnias?

R. Al contrario. Estas bromas contribuyen al entendimiento, a conservar la sociedad con una cierta armonía. Porque la diversidad no es un obstáculo sino una riqueza.

P. Con Neneh Cherry ha grabado Wake up (It's Africa calling). Cuando se habla de África aparecen la pobreza, la guerra, la corrupción... Rara vez aspectos positivos.

R. Me siento un embajador de esa África que no se muestra suficientemente en los medios de comunicación. Todavía me preguntan por qué aún vivo en Dakar. Y yo contesto que tenemos aeropuerto internacional y que puedo volar igual que si estuviera en Madrid, París o Nueva York.

P. Asistió con Bono a la reunión del G-8 en Heiligendamm, Alemania, y pudo hablar con Bush y con Putin. ¿Qué les dijo?

R. Que con lo que están haciendo no van a poder quedarse tranquilos. Que hay que incrementar la cooperación. Creo que está bien que oigan ese mensaje porque sólo oyen los discursos oficiales entre Gobiernos.

P. ¿Le parecieron receptivos?

R. Todos los dirigentes lo son en mayor o menor medida. Incluso Bush, con quien no comparto sus guerras. Estados Unidos ha hecho mucho en la lucha contra la malaria y el sida.

P. En julio, en el Festival de jazz de Montreux, encabezó una marcha por Darfur.

R. Montreux es el símbolo de una ciudad rica y tranquila y Darfur es una catástrofe. Sentí que debía aprovechar el contraste y decir "estamos aquí pero no debemos olvidar lo que sucede allá".

P. Declaró que la inmigración es también un fracaso de Europa. ¿A qué se refería?

R. A que sus acciones no han sido a favor de las poblaciones sino desviadas por gobernantes africanos a los que Europa ha apoyado y animado. Además, las políticas migratorias se han convertido en una baza electoral. En Francia cada año hay una nueva ley. ¡Joder! ese país es lo que es hoy gracias a los inmigrantes. Y me parece absurdo que piensen que pueden detener el mar con sus brazos

[el tono de su voz denota mucha más pasión que cuando habla de música].

P. Dicen que aspira a la alcaldía de Dakar e incluso a la presidencia de su país.

R. Me temo que si llegara a cualquiera de esos cargos, la gente comería piedras. No tengo ambiciones políticas.

P. En 2004 publicó Egypt, un disco en el que expresaba su fe en una religión de paz, amor y tolerancia.

R. Tengo la impresión de que Occidente se siente amenazada por el islam porque los medios de comunicación no dejan de presentar ese aspecto amenazante. En todas las religiones, etnias y grupos humanos hay extremistas, pero son una minoría.

P. ¿Cuál sería su mensaje para los africanos?

R. Que el futuro de África está en nuestras manos. África ha sufrido mucho por la esclavitud y la colonización, pero no podemos refugiarnos en eso.

Recetas para defender derechos

A mediados de los años ochenta, Youssou N'Dour recorrió el mundo con Peter Gabriel, Bruce Springsteen, Sting y Tracy Chapman en la gira de Amnistía Internacional. Ahora ha participado en el disco Make some noise/Instant Karma, en el que U2, The Cure, R.E.M., Ben Harper o Jackson Browne grabaron canciones de John Lennon -él canta Jealous guy- con el fin de concienciar a las nuevas generaciones sobre los derechos humanos.

El senegalés, embajador de Unicef y la FAO, suele decir que la música tiene el poder de informar y sensibilizar: cantó en los conciertos por la liberación de Nelson Mandela -"lloré la primera vez que estuve con él"-, para recaudar fondos para Etiopía o en el Live 8.

Un porcentaje de sus beneficios empresariales van a parar a la Fundación Youssou N'Dour -no la dirige, sólo es un miembro más del Consejo de Administración- que lucha contra la malaria y trabaja con fundaciones como la de los Gates. Y el año pasado puso en marcha los Fondos Youssou N'Dour, en colaboración con una ONG estadounidense, con el fin de reunir y movilizar dinero para proyectos de educación, salud y cultura en el continente africano.

Aún le quedó tiempo para debutar como actor en la película británica Amazing grace, en la que interpreta el papel del liberto Olaudah Equiano, y para disfrutar con Sénégal: La cuisine de ma mère, un libro en el que su madre enseña las recetas de platos como el thieboudienne (arroz con pescado y verduras).

"Durante tres semanas volví a visitar la cocina en la que crecí. No sólo aproveché para volver a comérmelo todo, también es un mensaje de mi madre para la cocina del mundo", afirma el cantante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de noviembre de 2007

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