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Prohibido el cachete para corregir a los hijos

Pegar al propio hijo será ilegal. Uno de los artículos estrella que acoge la Ley de Adopción Internacional arrincona definitivamente el cachete paterno o materno. Aunque algunos expertos consideran que la bofetada como método de corrección paterna estaba ya proscrita en España, organizaciones como UNICEF o Save the Children habían pedido una condena explícita.

El Gobierno se había comprometido a hacerlo y lo ha incluido en esta ley. La ley despejará cualquier duda, al reformar el artículo 154 y subrayar el respeto a la integridad "física y psicológica" del menor. Junto a éste, serán modificados otros artículos del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil. La nueva ley pretende cerrar las rendijas de la legislación actual sobre menores, en ocasiones dispersa.

Paradójicamente, algunos de los aspectos más polémicos se refieren a la adopción nacional: se acortarán los plazos de adopción de los niños en acogimiento para evitar que su estancia en las instituciones se prolongue de modo indefinido. "Y que los padres biológicos tiren de ellos justo cuando el pequeño tiene una nueva familia preadoptiva", indica Mario Bedera.

Sin embargo, esta reforma que muchos colectivos han pedido para evitar nuevos casos como el del niño del Royo o el de Piedad, plantea recelos en algunos juristas. El magistrado José Luis Utrera considera que "podría ser un retroceso" respecto a las garantías actuales con que cuentan los padres biológicos. Bedera niega, sin embargo, que la reforma, "que persigue justamente el interés superior del niño", vaya a dejar en desamparo a la familia biológica: "Se va a potenciar a la vez la información a los padres biológicos para que entiendan el sistema de protección y que van corriendo los plazos".

Búsqueda de orígenes

Otro tema sensible que generará controversia es el derecho del menor a conocer los datos sobre su origen de que disponga la administración al llegar a su mayoría. Algunas asociaciones de padres temen que esta información pueda dar pie a actuaciones o peticiones económicas por parte de algunas familias biológicas. "Este derecho respetará la confidencialidad y estará sujeto a la ley de Protección de Datos", indica Bedera. En todo caso, es un derecho que tendrán los hijos, no una obligación de indagar. Tampoco una información a alcance de terceros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de noviembre de 2007