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La herencia de un dictador

Los Pinochet compraron casas, relojes, trajes y audífonos con dinero público

La resolución del juez desvela una red de cuentas que ocultaba el origen de los fondos oficiales

Los seis familiares de Augusto Pinochet (su viuda y cinco hijos) y los 17 miembros de la cúpula militar más cercana al dictador formaron junto al difunto general una tupida red de 125 cuentas bancarias y una docena de sociedades con el fin de ocultar el origen de 20 millones de dólares (14,4 millones de euros) para los que no hay explicación. El juez Carlos Cerda, que instruye la causa, presume que salieron de los gastos reservados del Estado, para los que no existía escrutinio. Esos fondos sirvieron, según el auto del juez, para engordar las cuentas exteriores y pagar todo tipo de gastos personales.

Los responsables de manejar los fondos reservados cursaron "numerosas y permanentes órdenes de entrega de dinero de esta naturaleza", señala la resolución. Estos fondos del Estado eran gastos reservados para la Presidencia de la República, la Casa Militar y la comandancia en jefe del Ejército en labores del Estado. Sin embargo, a petición directa de Pinochet o sus secretarios privados se "convirtieron en propiedades, construcciones, pagos de salarios a obreros y operarios por labores de índole privada de Augusto José Ramón Pinochet Ugarte y su entorno, explotación agrícola, sustento de parientes y cercanos", afirma el fallo.

Entre los bienes que se adquirieron con estos recursos hay "libros, estatuas o bustos de Napoleón Bonaparte, sastrería, arriendo de cabañas turísticas, audífonos, vestuario, relojes, calzado, gastos médicos, quinesiología, zapatillas de gimnasia, atlas, repuestos de lapiceras, buzos deportivos y variados otros destinos de naturaleza personal", además de lo conservado en el exterior.

Gran parte de las operaciones sólo tuvieron sentido para evitar que se supiera que Pinochet estaba detrás. En una de ellas, un secretario del ex dictador, Juan Mac Lean, envió dinero a Miami para otra secretaria, Mónica Ananías, quien cambió y depositó los fondos en Washington, "y todo en beneficio de los Pinochet, actuando con identidades incompletas".

La telaraña de cuentas y movimientos comienza en noviembre de 1981, en plena dictadura, cuando los hoy generales retirados, y detenidos, Jorge Ballerino y Ramón Castro, abrieron la cuenta corriente número 35.041 en el Riggs Bank Miami. Ahí se depositaron, sólo en el año 1982, 959.000 dólares provenientes de gastos reservados de la Casa Militar. Para justificar el uso de estos fondos bastaba con un certificado que dijera que habían sido "bien invertidos".

Desde esa cuenta se extienden los hilos. Hay transferencias mensuales por 2.515 dólares a la esposa de Augusto Pinochet Hiriart, hijo mayor del ex dictador. Pero la mayor parte, 1,1 millones, fue transferida a John Long, nombre falso de Ballerino, a otra cuenta, la 45.052-8, que abrió en 1984 en el mismo banco.

Amparado en su seudónimo, Ballerino transfirió 650.000 dólares a Guillermo Garín, entonces jefe de la Casa Militar y hoy vicecomandante retirado del Ejército, y otros 60.000 para Augusto hijo, la mitad a través del cónsul de Chile en California, Patricio Madariaga.

Ballerino y Castro abrieron paralelamente en 1982 otra cuenta donde compraron un certificado de depósito por dos millones. Desde allí hubo más giros a Augusto hijo, al propio Castro y a Garín. Con los fondos recibidos por 500.000 dólares Garín abrió otra cuenta en el Riggs. Giró desde ella 200.000 a Gustavo Collao, que después sería abogado de la defensa de Pinochet. La operación siguió con giros por 163.000 a expresa petición del general a la cuenta número 45.166-6 en el Riggs de su fallecido secretario privado, José Miguel Latorre, que fue "destinada nada más a gastos personales" de Pinochet. Con su alias de Daniel López, el ex dictador depositó ahí cheques por 79.000 dólares.

Los múltiples movimientos han permitido reunir fondos estatales y personales en esta cuenta. "Se confundió dinero proveniente de gastos reservados de la Casa Militar con haberes de otras cuentas relacionadas con Pinochet", sostiene el juez.

El procedimiento lo reiteró el ex dictador con fondos de la presidencia y de la jefatura del Ejército. Para las compras de bienes inmobiliarios, Pinochet actuó a través de una decena de sociedades que forman sus parientes o colaboradores, y en algunos casos él mismo. En su hacienda de Los Boldos, donde hoy están sus cenizas, construyó con personal del Ejército una casa de 472 metros cuadrados.

La investigación determina que Pinochet era dueño de la sociedad Belview Internacional, "de la que se sirvió para adquirir numerosos bienes para él y su familia, con dinero que traía del exterior o que provenía de su fuente local". A través de esta sociedad compró seis inmuebles. Con otra, GLP Limited, adquirió una séptima vivienda para su hija Jacqueline.

El juez ha estudiado también las cuentas legales de Pinochet, con sus ingresos y gastos a la vista y ha descubierto en ellas un desfase de ocho millones para los que no existe justificación.

Paraísos fiscales

Dos semanas después de perder el plebiscito de 1988, que implicaba dejar el poder, Augusto Pinochet suscribe un acta de pignoración (entrega de valores en prenda para garantizar un crédito) con el Banatlántico Zúrich. Éste le otorgó derechos sobre la cuenta 5.190-30, a nombre de Rapi (por su tercer nombre, Ramón, y su apellido, Pinochet). La cuenta tenía entonces 2,6 millones de dólares (1,8 millones de euros). "Está comprobado que este dinero fue enviado desde Chile, y no desde otras cuentas mantenidas en el extranjero", sostiene la resolución judicial.Desde esa misma cuenta y otra en Gibraltar (110.051.722) se enviaron 4,8 millones de dólares a cuentas de Pinochet en el Riggs y una de su secretario privado, Juan Mac-Lean. Confluyen y se confunden ahí también "haberes de origen fiscal -gastos reservados- con otros de carácter personal, así como el uso de unos y otros" por parte de Pinochet y su hijo Marco Antonio, según señala el juez.A través de sociedades como Trilateral International Trading, en las Bahamas, y Eastview Finance, en las Islas Vírgenes Británicas, el ex dictador realiza nuevas transferencias. Abre el Fideicomiso de Santa Lucía en la islas Caimán con depósitos de 3,8 millones y los beneficiarios son su esposa y sus cinco hijos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de octubre de 2007

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