Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El futuro de Euskadi

El referéndum de Ibarretxe pone en riesgo el voto del PNV a los Presupuestos del Estado

Los nacionalistas reclaman el apoyo socialista a las cuentas de Vitoria, ahora más difícil

La crisis generada por el anuncio del lehendakari, Juan José Ibarretxe, de que convocará una consulta ilegal el 25 de octubre de 2008 tiene una derivada política inesperada. En los dos últimos años, el PNV ha apoyado los Presupuestos del Gobierno, un voto que siempre ha sido clave para un Ejecutivo en minoría. A cambio -aunque nadie lo reconoce públicamente-, el PSE ha apoyado las cuentas de Ibarretxe. Este año, a sólo tres meses de las elecciones y con la actitud del lehendakari, ese apoyo parece mucho más complicado. Fuentes del PNV y del PSOE admiten el problema, aunque confían en resolverlo.

Pedro Azpiazu, portavoz de Economía del PNV y negociador, junto a su jefe, Josu Erkoreka, de los Presupuestos, lo tiene claro: "Lo lógico es que si nosotros apoyamos el Presupuesto en el Congreso, ellos hagan lo mismo en el Parlamento vasco. No hay una condición expresa, cada una de las dos negociaciones va por sus cauces. Nosotros no podemos exigir en Madrid algo que depende del PSE. Pero es lo lógico y lo coherente. Así ha sido los últimos dos años, y así debería seguir".

Las negociaciones con los nacionalistas están bastante avanzadas. Ya ha habido dos reuniones con el vicepresidente Pedro Solbes. Y, sobre todo, el jueves pasado se aprobó en el Congreso el nuevo Cupo vasco, el que vale para el periodo 2007-2011. Esta es la ley que rige el dinero que el País Vasco, que recauda todos los impuestos, tiene que entregar al Estado en concepto de gastos comunes (los del Ministerio de Defensa, por ejemplo).

Una vez desatascada esa negociación, todo parecía marchar viento en popa en las negociaciones entre el PSOE y el PNV. Sin embargo, el desafío del lehendakari cambia el panorama. El PSE no quiere adelantar acontecimientos, y su líder, Patxi López, se mostró esquivo al ser preguntado el sábado por este asunto. Después de señalar que el lehendakari "cada vez se aleja más de la propia realidad vasca y de la sociedad", López rehusó opinar sobre las consecuencias para los Presupuestos vascos: "El PSE es el único referente de lo que necesita Euskadi, que es seguridad, tranquilidad, confianza y Euskadi entre todos y hecha por todos", se limitó a comentar.

Hasta el viernes, los socialistas insistían en que, a pesar de la retirada de Josu Jon Imaz, el PNV no cambiaría el rumbo en este asunto y pactaría los Presupuestos como hizo en 2005 y 2006 -las primeras cuentas de Zapatero, aprobadas en 2004, fueron apoyadas por ERC e IU-ICV, pero no por el PNV-.

Sin embargo, fuentes del PSE, del PSOE y del PNV coincidían ayer en que el discurso del lehendakari -que la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, ha calificado de "desvarío"- "cambia el panorama". "Habrá que analizar los pasos a seguir", dicen desde el PSE. El 3 de septiembre, Miguel Buen, secretario general del PSE de Guipúzcoa, fue mucho más claro. Si Ibarretxe continúa con su intención de celebrar la consulta, dijo, "será imposible llegar a ningún tipo de acuerdo". "Si siguen por esa vía, nada de nada de apoyo parlamentario", recalcó en una rueda de prensa en San Sebastián. Diego López Garrido, portavoz del PSOE en el Congreso, era ayer más optimista: "Yo entiendo que la decisión de Ibarretxe no tiene por qué ser un obstáculo para pactar los Presupuestos Generales con el PNV. Nosotros sólo negociamos estas cuentas, lo otro le corresponde al PSE. Yo voy a seguir negociando como hasta ahora, y confío en el apoyo del PNV y de todos los demás, porque son unos buenos Presupuestos".

El PNV es clave para los socialistas. Con el BNG y algunos socios del Mixto como CHA o Nueva Canarias, ha sido el apoyo más sólido desde 2005. Tanto CiU, como ERC e IU-ICV han anunciado su intención de presentar enmiendas a la totalidad. El día 10 se registrarán y hasta el 25, cuando se produce el debate de totalidad, hay tiempo para negociar su retirada. Pero para lograrlo, el PSOE necesita tener al PNV a su lado y forzar a los demás con un argumento de peso: puedo sacar las cuentas sin vosotros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de octubre de 2007