Berlín rechaza los planes de la UE para traer inmigrantes cualificados

El Gobierno alemán defiende la prioridad de empleos para los nativos

Los dos partidos que forman la gran coalición, democristianos (CDU / CSU) y socialdemócratas (SPD), rechazan en términos contundentes la propuesta de la UE, presentada en Lisboa por el vicepresidente de la Comisión, Franco Frattini, de facilitar la entrada de mano de obra cualificada. Al unísono saltaron ayer a la palestra, cual picados por un tábano, políticos de primera fila de los dos partidos de Gobierno para echar un jarro de agua fría sobre los planes de Bruselas para solucionar la falta de profesionales cualificados en Europa.

Por los democristianos hablaron el ministro federal de Economía, Michael Glos (CSU), y también su correligionario el ministro del Interior de Baviera, Günther Beckstein (CSU), que a finales de mes pasará a ocupar el cargo de primer ministro como sucesor de Edmund Stoiber. Para Glos, Alemania no puede "buscar de forma masiva trabajadores extranjeros porque ahora los necesitemos. Eso sería como si se pudiera cerrar y abrir el grifo cuando se quiera". Beckstein calificó de "bastante abstrusa" la propuesta de Frattini.

En opinión de Beckstein, "tenemos una considerable fuga de cerebros de Europa hacia América y esto ¿deberíamos compensarlo trayendo gente sobre todo de África?". "En vez de eso", agregó, "tenemos que concentrar todos los esfuerzos para poder abastecer el mercado de trabajo con nuestra propia gente. Tenemos que retener en Europa a las personas que hemos formado. Una nueva ola emigratoria me parece un error, sobre todo porque los problemas de integración de los actuales emigrantes no están resueltos".

No se quedaron atrás los socialdemócratas en sus críticas a los planes de Bruselas. De forma categórica el vicecanciller y ministro federal de Trabajo, Franz Müntefering (SPD), declaró: "No es un asunto que corresponda a los ministros del Interior y tampoco al comisario responsable de Interior". Para primeros de diciembre quiere convocar Müntefering una reunión de los ministros de Interior y de los de Asuntos Sociales de la UE para debatir el tema. Según Müntefering, "éste no es un tema de la competencia de la Comisión Europea, sino que cae bajo la responsabilidad de los parlamentos y gobiernos nacionales".

Millones de parados

El portavoz de Interior del SPD en el Parlamento, Dieter Wiefelspütz, acusó a Frattini de perder de vista la realidad. Sostiene Wiefelspütz que mientras haya en Alemania millones de parados el mercado laboral alemán tiene prioridad para el SPD. Añadió Wiefelspütz que una emigración adicional provocaría que se repitan los errores de los años sesenta y setenta.

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En contra de las opiniones de los políticos se pronunciaron diversos analistas económicos que sostienen que Alemania necesita mano de obra cualificada y que en diversas profesiones existe ya un déficit. Según el director del Instituto de Investigación Económica de Hamburgo, Thomas Straubhaar, con el sistema de la carta azul que propone la UE no se abren las puertas a la emigración, sino que "ofrece un instrumento que permite regular el número de emigrantes".

Un emigrante cualificado se incorporará en octubre en Bruselas a un puesto de presidente de un grupo de expertos encargado de reducir la burocracia en la UE. El primer ministro de Baviera, Edmund Stoiber (CSU), que cesará en el cargo a finales de este mes, ha aceptado la propuesta para presidir esa comisión. Stoiber desempeñará esa misión de forma honorífica y parece dispuesto a repartir su tiempo con un puesto de diputado de la CSU en el Parlamento regional de Baviera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 14 de septiembre de 2007.

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