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Siete vertederos acogerán el pescado echado a perder en Albal

Los vertederos de L'Alcora, Alicante, Aspe, Ontinyent, Novelda, Villena y Xixona acogerán las 3.000 toneladas de pescado que se echaron a perder el pasado 2 de agosto a consecuencia del incendio de la nave donde todavía permanecen almacenados en la localidad de Albal, en la comarca de L'Horta. La décima parte del pescado se trasladó a Villena, pero la empresa que gestiona el vertedero rechazó recibir más restos de pescado.

Los responsables de Salud Pública de la Consejería de Sanidad y de Cambio Climático de la Consejería de Medio Ambiente, Manuel Escolano y Jorge Lamparero, se reunieron ayer con gerentes de las empresas encargadas de la limpieza de la nave incendiada, con técnicos y expertos en logística y con el dueño de la empresa para abordar la situación y remitieron ayer a los ayuntamientos afectados la notificación correspondiente.

Lamparero explicó, a través de una nota oficial, que "al tratarse de una actuación de interés general que trasciende los intereses municipales, ya que se trata de dar una respuesta inmediata a una situación que no debe dilatarse en el tiempo para evitar cualquier riesgo, se ha acordado que sean siete los vertederos que atenderán la solución a esta actuación".

Cada vertedero recibirá una media de 13 camiones "de manera que se disminuya el tiempo de descarga y no se envíe ninguna cantidad exagerada a ninguno de ellos", añadió.

"Ningún problema"

Lamparero aseguró que la eliminación de los residuos, que en su inmensa mayoría siguen congelados, "no presenta ningún problema, ni de salud ni de contaminación ambiental", pero reiteró que el pescado acumulado en la nave debe destruirse para evitar que lleguen al mercado.

Ramón Marí, alcalde Albal, celebró como "positiva" la resolución de la consejería de Medio Ambiente después de que la planta de tratamiento de residuos de Villena se negara a recibir más cantidad de pescado, una decisión que paralizó los trabajadores de limpieza de la nave incendiada.

Marí aseguró "no entender los temores" de parte de los gestores del vertedero de Villena de recibir el pescado afectado cuando no supone un peligro para la salud pública y resulta "menos contaminante que las bolsas de basura de la ciudad".

El alcalde también aseguró que la nave incendiada empezará a ser demolida el domingo en paralelo a las tareas de extracción del pescado que aún almacena. Por último, comentó que la extracción del pescado y la retirada de los escombros que genere la demolición de la nave afectada pueden prolongarse hasta cuatro o cinco días. Por eso, abogó por la "inmediatez" de la gestión para evitar que el pescado empiece a descongelarse, una situación que podría derivar en un grave problema para los vecinos de la localidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de agosto de 2007