Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Novartis pierde la batalla

Un tribunal indio da la razón al Gobierno en su pelea legal contra la multinacional - La decisión asegura el suministro de fármacos esenciales baratos para el Tercer Mundo

"Mi vida ha sido salvada hoy. Como la de muchos enfermos. La producción de genéricos estará, al menos por ahora, segura en India. Ahora podemos tener un pequeño descanso". Así de tajante se expresaba ayer Hari Singh, un indio portador de VIH de 41 años. Singh no escondía su alegría tras enterarse de que ayer un tribunal de India falló a favor de la Ley de Patentes de este país y desestimó la demanda de la multinacional farmacéutica Novartis. La multinacional alegaba "inconstitucionalidad, arbitrariedad y vaguedad" en la ley, en particular el artículo que dice que sólo las verdaderas innovaciones podrán ser patentadas.

"Hoy he salvado la vida", aseguraba ayer feliz un hombre portador de VIH

La farmacéutica también demandaba que las leyes de patentes indias no cumplen con la política de propiedad intelectual de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En este sentido, el Tribunal de Chennai (antigua Madrás, en el sur de India) se ha declarado incompetente.

Para Novartis, la decisión "tendrá consecuencias negativas a largo plazo para la investigación y desarrollo de mejores medicinas para pacientes en India y en el exterior", según un comunicado que emitió ayer. La farmacéutica no está de acuerdo con el fallo, pero ha dicho que es posible que no apele.

Las ONG y grupos de enfermos han recibido con gran alegría la decisión de lo que consideraban un "caso emblemático". Para estos sectores era claro que Novartis estaba poniendo en peligro el acceso a medicamentos de bajo coste a millones de personas en todo el mundo, ya que India es uno de los mayores productores de genéricos. Exporta al menos a 80 países, la mayoría en desarrollo. La solución "significa que se darán menos patentes, lo que sin duda redundará en que las farmacéuticas indias puedan producir más medicinas a precio accesible", explicó a EL PAÍS la abogada de Médicos sin Fronteras (MSF) en India, Leena Menghaney.

Como Hari Singh, los portadores de VIH son los más concienciados de que su vida depende del acceso a los medicamentos. Por eso Singh no dejó de manifestarse durante todo el juicio, que empezó en enero. Siempre iba a los encuentros con su camiseta, que pedía a Novartis que dejara el caso. Igual lo hicieron personajes importantes como el Ministro de Salud de India, Anbumani Ramadoss; el arzobispo Desmond Tutu; el director del Fondo Global, Michel Kazatchkine; miembros del parlamento europeo y del Congreso de Estados Unidos, y la ex presidenta de Suiza Ruth Dreifuss.

Pero Novartis no lo dejó. Ayer lo perdió técnicamente. "Si la farmacéutica hubiera logrado que se dieran más patentes, tarde o temprano mis medicamentos, de por sí difíciles de costear, se iban a encarecer. Yo hubiera dejado de tomarlos. Y por supuesto, habría muerto", explica Singh. De los 9.000 medicamentos que esperan a que la oficina de patentes de India les garantice la exclusividad, 11 de ellos son para tratar el VIH, principalmente de segunda línea.

Pero el caso específico por cuya patente comenzó toda la batalla, Glivec, un anticancerígeno, aún está viéndose en el Consejo de Apelación de Propiedad Intelectual, después de que la oficina de patentes le negara la exclusividad. A pesar de ello, los enfermos de cáncer parecen optimistas. "Esa historia ya no tiene sentido", dice el director Y. K. Sapru, el presidente de la asociación de pacientes con cáncer. "Si la patente ya le ha sido negada y si el Tribunal ha dicho que las leyes son constitucionales, seguramente no obtendrá la exclusividad", dice confiado.

LO QUE ESTABA EN JUEGO

India es el primer fabricante mundial de medicamentos genéricos.

El 80% de los fármacos que usan las ONG para tratar el sida y otras enfermedades son genéricos.

Novartis afirma que el país tendrá ahora peor acceso a los productos más innovadores.

La OMC permite que un país se salte una patente en caso de crisis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de agosto de 2007

Más información