Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Castilla y León autoriza la quema de rastrojos para acabar con unos 750 millones de topillos

Valladolid

La Junta de Castilla y León permitirá la quema controlada de rastrojos para evitar que la plaga de topillos que asola los campos de secano de la comunidad se extienda al regadío y a los viñedos, todavía no muy afectados por la misma. Así lo anunció ayer la consejera de Agricultura del Gobierno regional, Silvia Clemente, tras una larga reunión con las asociaciones agrarias.

Esta plaga, que empezó hace tres meses como un problema menor, se ha convertido en una auténtica epidemia que, según las principales organizaciones agrarias, está formada por 750 millones de roedores, unos 1.500 por hectárea y alrededor de medio millón de tierras afectadas por su aparición. Además, según los cálculos de esas organizaciones, se han perdido ya más de 30 millones de euros en cultivos y hablan de 200 casos de tularemia contagiada por los topillos.

La Junta reconoce hasta este momento 41 casos de contagio por el virus Francisella tularensis, localizados sobre todo en la provincia de Palencia. De todos ellos, sólo cinco se deben al contacto directo con los roedores, 11 se produjeron por pasear por el campo, nueve se asocian a trabajos propios de agricultores o jardineros y otros relacionados con la exposición medioambiental, y siete más por la exposición y contacto con alfalfa, paja o estiércol.

A pesar de las indicaciones sobre la peligrosidad que entraña el contacto con estos animales, son muchos los niños que aprovechan la plaga para convertirla en un juego, tal y como sucede en la localidad vallisoletana de Fresno el Viejo, donde su alcalde, Ángel Navarro, admite que los chavales "se dedican a la caza de los topos y capturan unos 500 al día. He avisado de que no les toquen. Se está tomando como un juego, pero es peligroso".

Para intentar controlar la situación, la Junta de Castilla y León puso en marcha un programa piloto colocando tubos con veneno en los campos y limpiando las cunetas. Pero el propio Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Castilla y León calificó de "insuficientes" las medidas, inclinándose desde el primer momento por el "laboreo profundo" y la quema de rastrojos acordada ayer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de agosto de 2007