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La Menéndez Pelayo premia el humanismo de Belisario Betancur

El ex presidente de Colombia recibe la Medalla de Honor de la universidad

El ex presidente de Colombia, miembro de la Academia de la Lengua Colombiana y presidente de la Fundación Santillana para Iberoamérica Belisario Betancur recibió ayer en Santander la Medalla de Honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) por su condición de humanista y hombre de cultura iberoamericana. Pero él, de origen humilde dentro de una familia de 22 hermanos, aseguró este galardón es un premio que "exalta antes que nada el amor de aquel sobreviviente por la lengua española y por sus libros íntimos". Lo recibió con "orgullo y jubilosa timidez", y se lo dedicó al pueblo de Colombia v a su "inolvidable amigo", Jesús de Polanco -presidente y fundador del Grupo PRISA, fallecido el pasado sábado-, "excelso mecenas del libro y de la cultura en España y en América".

Presentado en la ceremonia por el miembro de la Real Academia Española y consejero delegado del Grupo PRISA, Juan Luis Cebrián, con una biografía de "político, de historiador y hombre de leyes, de activista internacional, de mecenas de la cultura" y como un "disidente de las convenciones y formalismos", Betancur hizo de su discurso, titulado La palabra del navegante, una declaración de amor a la lengua española, a su historia y a su futuro. También Cebrián comenzó sus palabras recordando al que fue presidente del Grupo PRISA, Jesús de Polanco: "Él mismo me confesó la semana pasada, un día antes de morir, cuánto le hubiera gustado estar aquí presente y me rogó, en el tono entre paternal y cómplice con que solía dirigirse a mí, que me esmerara en la faena que ahora emprendo".

Viaje por la lengua

Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Iberoamericana, Betancur hizo un viaje a través de su amada lengua castellana ("las palabras tienen alma y destinos marineros"), desde los albores de la misma a su inagotablemente rico proceso de mestizaje que comenzó a su llegada a América, hasta la actualidad. Betancur repasó las conclusiones del Congresito de los Niños organizado hace unos meses por la Fundación Santillana en Medellín, en las que los jóvenes pidieron "a las palabras, que se usen para llegar a acuerdos", "que sean el medio para estudiar" y se comprometieron a "hacer buen uso de ellas". Reflejaron además vocablos en desuso (ágape, pipiolo), propusieron nuevas palabras (lumpereza, pereza que da los lunes para ir al colegio) y eligieron las 10 palabras más bellas del español, entra las que se contaban chocolate, fútbol o mamá. "He aquí en su prístina en ingenua creatividad, la lengua que se marchita y la lengua que renace, se levanta y adquiere potencialidades de futuro", en un mundo, recordó, con más de 400 millones de hispanohablantes.

Si Betancur habló sobre todo desde su faceta hombre de la cultura, Juan Luis Cebrián reflejó en una intervención previa su faceta más política -"Sus amigos no sabemos ya si encarna la izquierda de la derecha o la derecha de la izquierda"-. Cebrián alabó al presidente que dio impulso a la educación y que se atrevió con la difícil "experiencia de represión y diálogo combinados con la guerrilla": "Tuvo el coraje de afrontar esa tarea, y de ese ejemplo bien que debieran aprender algunos españoles que militan en las filas de la derecha". Cebrián también repasó su vocación de buscador de "una común identidad iberoamericana, basada en la cultura, en la lengua y en la capacidad de redención de nuestros pueblos".

En el acto estuvieron presentes el rector de la UIMP, Salvador Ordóñez; el presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla, y el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna. También acudieron el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez; la vicepresidenta regional, Lola Gorostiaga, y la consejera de Educación, Rosa Eva Díaz Tezanos, entre otras personalidades, como el presidente de los rectores españoles, Juan Vázquez; el vicepresidente del Grupo Timón, Francisco Pérez González, y el presidente del Grupo Santillana, Emiliano Martínez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de julio de 2007