La rehabilitación de barrios históricos avanza con pies de plomo en Valencia

El PSPV exige 60 millones para recuperar edificios y Urbanismo destaca una inversión de 14

Carmen Alborch, portavoz municipal del PSPV en Valencia, reclamó ayer al Ayuntamiento un nuevo plan de rehabilitación para los edificios del centro, una reactivación de la oficina de ayudas en Russafa y "prudencia" para el Cabanyal, donde las expropiaciones continúan a pesar de que una sentencia del Supremo puede suspender los derribos. Los socialistas exigirán en una moción un plan municipal de recuperación de edificios de 60 millones de euros. El edil de Urbanismo respondió que el Ayuntamiento ha invertido 14 millones en rehabilitación de viviendas.

El plan del Cabanyal "sale adelante con el máximo consenso social", dice Bellver

Un solar convertido en aparcamiento a la vuelta de la esquina del Mercat Central modernista que recibe cientos de turistas diarios. Al cruzar la calle, la Lonja de la seda, patrimonio de la humanidad, rodeada de edificios decrépitos protegidos por una red para evitar el descalabro del visitante foráneo. Alrededor de la Estación del Norte, toda una joya arquitectónica, manzanas grises acumuladas sin el respiro de un parque. Al este de la ciudad, la renovada fachada marítima comparte litoral con el antiguo barrio pesquero del Cabanyal, ahora convertido en zona marginal. Es el panorama que enfrentan sin éxito los planes de Riva (Rehabilitación Integral de Valencia).

"El pasado también es futuro", avisó Alborch bajo el calor del bochorno. Para no evocar interpretaciones erróneas completó: "Nosotros apoyamos con rotundidad los nuevos proyectos". "No se trata sólo de poder enseñar lo imprescindible de la ciudad, sino de mejorar también la calidad de vida de los vecinos", añadió la portavoz socialista ante la atenta mirada de algunas clientas del mercado.

El reproche de Alborch será traducido en moción en el próximo pleno municipal. Vicente González Móstoles, concejal del PSPV, acompañó a su portavoz para resumir el análisis de los socialistas de los planes de rehabilitación. "El Riva para el centro, cuya idea nació de los socialistas, está paralizado desde 2003. En Russafa han creado una nueva oficina para recabar información de rehabilitaciones pero aún no está activa. Y la oficina de Cabanyal 2010 es una oficina de expropiación, no de rehabilitación", matizó.

El Ayuntamiento de Valencia, a través del concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, respondió a las críticas con una enumeración de los planes en marcha para el barrio de Ciutat Vella. Bellver afirmó que desde 2003 se han invertido 14 millones en obras de "urbanización", se ha rehabilitado la Lonja y están a punto de comenzar las obras de recuperación de la Plaza Redonda.

Alborch y González Móstoles pusieron el acento de la crítica a las actuaciones municipales en el barrio del Cabanyal. "Pedimos que se aplique el Pepri (plan especial de protección y reforma interior) con rehabilitaciones, no solo con demoliciones", explicó González Móstoles. El Concejal destacó la falta de humanidad y el "ensañamiento" con los vecinos del antiguo barrio pesquero. "Están ofreciendo precios coactivos para conseguir las expropiaciones. Precios que no llegan para pagar una vivienda protegida en la zona", denunció. Bellver argumentó que el plan para este enclave urbano "sale adelante con el máximo consenso social". Alborch limitó su reproche exigiendo "prudencia", teniendo en cuenta que se están produciendo derribos para el desarrollo del plan de prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez, mientras sigue recurrido al Tribunal Supremo. Una sentencia a favor de los afectados podría invalidar esas demoliciones cuando ya se han llevado a cabo las expropiaciones.

Las agencias turísticas extranjeras anuncian a la ciudad de Valencia como una urbe que combina lo antiguo con lo nuevo. Para mantener de manera fiable ese reclamo, la moción socialista exige inversiones. El Riva III para Ciutat Vella, que exigieron ayer los representantes del PSPV, tiene un precio: 200 millones de euros, 60 de ellos aportados por las arcas municipales, y el resto por la Generalitat. Son las cuentas de la moción detalladas por González Móstoles, que criticó que las ayudas sólo hayan ido a parar a particulares para hacer "pequeñas reformas en las casas". Bellver le acusó de "temerario" por la afirmación.

En la plaza del Doctor Collado, junto a la Lonja, los socialistas acabaron su recorrido contra la "desidia" municipal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 19 de julio de 2007.

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