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Salud incrementará el control sobre la actividad de los centros de estética

La Administración redefinirá los criterios de autorización y las condiciones mínimas

El fallecimiento de dos mujeres en pocos días en los quirófanos del Hospital Evangélico de Barcelona el pasado febrero tras someterse a sendas operaciones de estética activó las alarmas en el Departamento de Salud. Por ello, ha puesto en marcha acciones para aumentar el control de la actividad de los centros de estética y mejorar la información que recibe el paciente. Varias comisiones trabajan para actualizar los criterios de actuación de los centros que realizan intervenciones de cirugía plástica, dental y oftalmológica, así como para renovar las normas de buena praxis profesional. "Los criterios se definieron hace tres años. Se cumplen, pero con la aparición de nuevas técnicas deben actualizarse permanentemente", explica Rafael Manzanera, director de Recursos Sanitarios del Departamento de Salud.

"El caso del Hospital Evangélico hizo que todos nos diéramos cuenta del riesgo que tienen estas operaciones", afirma Manzanera. Los quirófanos de este hospital continúan cerrados a la espera de que el centro realice una serie de reformas. Los problemas estructurales de los quirófanos se tienen que solventar, pero el hospital quedó exculpado de cualquier culpa en las dos muertes, recordaron fuentes del centro médico el pasado viernes. El informe de los inspectores de Salud sobre los dos fallecimientos concluyó que no existió "mala praxis médica" en ninguno de los dos casos.

Redefinir criterios

Tres comisiones sobre estética ya han celebrado sus primeras reuniones. Por un lado, se están redefiniendo los criterios de autorización de estos centros y las condiciones de estructura y de procedimientos mínimos que deben cumplir. En Cataluña, existen 65 centros privados de cirugía plástica, 30 de oftalmología y 2.290 clínicas dentales autorizadas por la Administración. La normativa obliga a revisar los centros cada cinco años, aunque se realizan controles aleatorios. Manzanera pone un ejemplo de criterio que se debe actualizar: el uso del láser en los consultorios. El reglamento tiene que explicitar los requisitos que debe cumplir el lugar donde se usa el láser, cosa que no ocurre ahora.

"La medicina estética es un campo que no lo tiene todo perfectamente definido. Entre una intervención que tiene una finalidad puramente estética y la que tiene un componente terapéutico, hay cosas que no quedan claras", subraya el doctor Francesc Ferrer, miembro del Colegio de Médicos de Barcelona. Ferrer recuerda que la estética es una actividad que ha aflorado en los últimos años.

Los españoles son los que más se operan de estética en Europa. En 2006 se efectuaron en España unas 400.000 intervenciones quirúrgicas relacionadas con la cirugía estética. Los médicos que no tienen especialidad empiezan a realizar actos médicos vinculados con la estética porque poseen aparatos o productos de esta especialidad, constata Ferrer.

El Comité de Bioética de Cataluña lidera una comisión para abordar un nuevo documento de consentimiento informado -el que firma el paciente antes de someterse a una prueba u operación consciente de los riesgos- . "El objetivo es definir la información que se tiene que dar al paciente y precisar cuál es el momento idóneo para recibirla durante el proceso", puntualiza Manzanera. El documento incorporará una primera hoja que explicará el tipo de intervención, las características del centro y los riesgos. En la segunda parte, se solicitará su consentimiento.

Salud también ha pedido ayuda a las sociedades científicas y al Colegio de Médicos y Odontólogos para que elaboren unos criterios profesionales de buenas prácticas en el uso de las técnicas. Manzanera pone un ejemplo: "Si alguien pide que le haga una intervención que no tiene un sentido estético, y no es una operación indicada, el profesional podría pedir que lo reconsiderara o bien que la decisión estuviera avalada por un supuesto psicológico".

Ferrer asegura que se trata de establecer un marco para poner orden. Y pone un ejemplo del desorden actual. "Parte de los aparatos que se usan en medicina estética ni siquiera dependen de Sanidad, sino que los acredita el Departamento de Industria". Ferrer lanza un aviso a navegantes: "La medicina estética no es inocua".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de julio de 2007