Reportaje:

La incontenible fiebre del mercado del arte

Las subastas de Nueva York marcan récords históricos, con Rothko y Warhol a la cabeza

La euforia ha dominado las primeras grandes subastas del mercado del arte en Nueva York. La fiebre, por ahora, no encuentra límites. Dos artistas de la vanguardia del siglo XX, Rothko y Andy Warhol, han batido en los dos últimos días los récords en las pujas que se han celebrado en Sotheby's y Christie's, las dos casas más prestigiosas. El martes, un rothko (Centro blanco) fue adquirido en Sotheby's por 53,9 millones de euros. Ayer, la obra Green Car Crash, de Warhol, superó en Christie's todas las previsiones y fue comprado por un millonario de Hong Kong por 53,1 millones de euros. Las estimaciones de venta se habían situado en 22 millones de euros. La subasta resultó extraordinaria en todos los sentidos: el 75% de las obras superaron las estimaciones más altas; 65 lotes sobrepasaron el millón de dólares (0,74 millones de euros) y 26 artistas batieron sus récords de ventas en esta extravagante competición del arte. En total, 473 millones de euros cambiaron de manos en dos tardes. La celebridad, cuando menos comercial de algunos artistas, ha quedado refrendada.

- Mark Rothko. Nacido en Dvinsk (Lituania) en 1903, emigró de niño con su familia a Oregón (EE UU), estudió en la universidad de Yale y se formó como pintor autodidacta en Nueva York. En los años cincuenta sus cuadros, caracterizados por delicadas y expresivas combinaciones de color, ya despertaban admiración. En la década de los sesenta el millonario David Rockefeller adquiría el Centro Blanco (Amarillo, Rosa y Lavanda sobre Rosa) que el pasado martes se convirtió en el cuadro más caro vendido en una subasta de arte contemporáneo, al ser adquirida por un postor anónimo telefónicamente por 53,9 millones de euros. Pese a que el rothko ha marcado un récord dentro del mundo de las subastas, las transacciones privadas realizadas en el último año han arrojado cifras mayores: oficialmente el cuadro más caro del arte contemporáneo (y de la historia) es Número 5, de Jackson Pollock, adquirido en noviembre por el mexicano David Martínez por 103 millones de euros.

- Andy Warhol. En un momento en el que lo que menos importa parece ser el contenido y el sentido del arte y lo que más, quién lo firma y el precio que se puede conseguir por ellos, Warhol lidera el carro de los grandes, como se ha demostrado en las subastas del último año y como se volvió a confirmar ayer en Christie's. Su cuadro Green Car Crash (Green Burning Car I) se vendió por 53,1 millones de euros, quedándose a un paso del precio alcanzado un día antes por Rothko. La obra formaba parte de su serie Death and Disaster y había permanecido en manos privadas durante varias décadas.

- Francis Bacon. Austera, oscura y a menudo grotesca, la obra del británico de origen irlandés Francis Bacon llevaba meses subiendo en el mercado del arte. Pero hasta los responsables de Sotheby's se sorprendieron el martes cuando el cuadro Estudio de Inocencio X de 1962, dibujó la sonrisa en la boca del responsable de la subasta cuando recien iniciada la noche se vendía por 38,9 millones de euros. La obra pertenecía a una serie de estudios realizados entorno al cuadro de Velázquez Retrato del papa Inocencio X. Uno de ellos había marcado en Londres el pasado febrero su anterior récord, 20 millones.

- Jean-Michel Basquiat. El artista que mejor supo aprovechar el boom del mercado del arte de los ochenta, pero cuya vida acelerada le convirtió en la personificación del dicho "vivió deprisa y murió joven (con sólo 28 años)", también triplicó su precio en Sotheby's el martes. Su cuadro Untitled (1981), perteneciente a su mejor periodo, el del año en que empezaba a conocerse como el enfant terrible de Nueva York, se vendió por 10,8 millones, tres veces más que su récord anterior.

- Damien Hirst. Sobre el británico se han dicho muchas cosas, quizás más malas que buenas. Pero el mercado adora a este artista ya entrado en los cuarenta cuyos tiburones en pecera de plexiglás han dado la vuelta al mundo. Hirst consiguió dos récords ayer en Christie's, uno para pintura y otro para escultura. El cuadro Notechis Ater Humphreysi (No. 0072) se vendió por 1,7 millones mientras que su escultura Lullaby Winter alcanzó los 5,4 millones el doble que su anterior pieza más cara.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0017, 17 de mayo de 2007.

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