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Reportaje:

La memoria de Primo Levi

Una exposición en Turín y Lyon recorre la vida y la obra del autor de 'Si esto es un hombre' en el 20º aniversario de su muerte

El 11 de abril de 1987, Primo Levi recibió, como todos los días, la visita de la portera, que le subía la correspondencia. La saludó, tomó el paquete de cartas y se despidió afablemente. Minutos después, la portera escuchó un ruido. El cuerpo de Primo Levi yacía en un rellano. La policía supuso que el superviviente de Auschwitz se había suicidado arrojándose por las escaleras. Hoy se cumplen 20 años de la muerte de Levi, autor de uno de los pocos libros imprescindibles del siglo XX: Si esto es un hombre. Numerosas iniciativas en Italia, Francia y Estados Unidos conmemoran el aniversario.

Primo Levi (Turín, 1919-1987) fue entregado a la Gestapo en febrero de 1944, en cumplimiento de las leyes raciales de Benito Mussolini. Era judío. Le correspondían, por tanto, la deportación y la muerte. El joven licenciado en Química sobrevivió gracias a sus conocimientos (los alemanes le emplearon como técnico-esclavo en una factoría de I. G. Farben) y a una escarlatina que estuvo a punto de matarle, pero le evitó una nueva y fatal deportación hacia Alemania cuando las tropas rusas llegaron a Polonia. La suya fue una supervivencia relativa.

El Corriere della Sera publicó ayer un texto inédito de Levi. Era un guión radiofónico propuesto en 1963 a la RAI, la radiotelevisión pública italiana. El guión fue utilizado en una emisión de 1964, con motivo del aniversario de la liberación: el genocidio judío era visto todavía como un episodio más de la II Guerra Mundial. El guión hablaba de los últimos días en Auschwitz, con los alemanes ya huidos y los enfermos abandonados, y explicaba, una vez más, que ningún prisionero escapó nunca de aquel campo de exterminio. Algunos, como el propio Levi, salieron con vida. Pero siguieron presos para siempre, sólo relativamente vivos.

Éste es un fragmento del texto: "26 de enero. Estamos solos, abandonados en un universo de muertos y larvas. El último rastro de civilización ha desaparecido de nuestro alrededor y de nuestro interior. La obra de bestialización emprendida por los alemanes triunfantes ha sido cumplida por los alemanes derrotados. Es hombre quien mata, es hombre quien sufre o comete una injusticia: no es hombre quien ha perdido toda decencia y comparte su lecho con un cadáver. Quien ha esperado que su vecino acabara de morir para quitarle un pedazo de pan puede ser inocente, pero está señalado, condenado, maldito".

El tema es el mismo de Si esto es un hombre, el relato que Primo Levi escribió en 1946, inmediatamente después de su retorno a Turín. El editor Einaudi rechazó el manuscrito, publicado de forma casi simbólica (2.500 ejemplares) por una editorial minúscula. Levi se dedicó a su trabajo en Siva, una fábrica de pinturas en la que desarrolló toda su vida profesional. En 1956, Einaudi detectó que el público empezaba a interesarse por el exterminio judío en Europa y rescató el libro. No ha dejado de reeditarse desde entonces. Levi escribió otras piezas, como La tregua, una espléndida narración de su regreso a pie desde Auschwitz hasta Turín; El sistema periódico, una colección de relatos breves asociados a elementos químicos, o la novela La llave estrella.

El Museo de la Resistencia de Turín y el Centro de la Resistencia de Lyon inauguran el próximo día 17 una muestra sobre la vida de Primo Levi. Un día antes, en Nueva York, será entregado al escritor Philip Roth un premio de la Fundación Grinzane Cavour dedicado a Levi. El 24 de mayo, también en Turín, se celebrará un congreso literario bajo el título Los lugares de Levi entre literatura y memoria. En España, recientemente Belacqua ha publicado la biografía escrita por Ian Thomson.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de abril de 2007