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IV Congreso Internacional de la Lengua Española

La 'nueva imprenta' de Internet

Académicos y expertos debaten los retos del idioma en el ciberespacio

Cartagena de Indias

Los niños y jóvenes adictos a Internet son los que más libros leen, los que más van a las bibliotecas; los blogueros usan un léxico más rico que el de muchos ensayos e informativos de radio y televisión. Dos afirmaciones contrarias a los anuncios apocalípticos que han acompañado desde su nacimiento a este avance tecnológico que rompió barreras en el tiempo y el espacio. Algunos llegaron a declarar la muerte del libro y se alarmaron porque esta nueva manera de comunicación, rápida y descomplicada, machacaba, y de qué manera, al español.

Las dos afirmaciones causaron sorpresa. Se formularon en el panel El español en el ciberespacio. Lo primero lo aseguró el investigador colombiano Germán Rey; lo segundo, el profesor del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios del Colegio de México Raúl Ávila. Son el resultado de sendos estudios: uno sobre los hábitos de lectura en Colombia, el otro sobre las características de los textos de los blogs y de las páginas oficiales y personales de los países hispánicos. El primero dice, además, que mientras la lectura de libros en este país de 42 millones de habitantes se desplomó, los índices de lectura en Internet se dispararon.

El reto que la era cibernética le plantea al idioma español ha sido el sambenito que ha acompañado a este congreso. La escasa participación de español en Internet lo ha colocado en posición débil frente a otras lenguas, en especial el inglés. Los últimos datos, de 2005, muestran que perdió incluso su liderazgo entre las lenguas romances: lo superó ya el francés... Angostar esta brecha, repitieron académicos y expertos, es el mayor desafío de nuestra lengua. Hay más cifras: en 2006 había 50 millones de referencias a Shakespeare en el ciberespacio mientras a Cervantes poco más de siete millones. En el acceso a Internet la brecha parece insalvable: según datos del Banco Mundial, en 2004 los usuarios en EE UU alcanzaron el 64% de la población, en Europa el 44% y en América Latina el 11,5%. Álvaro Marchesi, secretario general de la OEI, señaló al culpable de la escasa presencia del español en la ciencia y la tecnología: el retraso educativo y social de los países iberoamericanos y sus profundas desigualdades. Raúl Ávila calmó muchas angustias: "El español vivo con el cual todos podemos tener contacto en cualquier momento, desde cualquier lugar, está en el ciberespacio; lo que está en Internet existe aunque no esté en los diccionarios". Esta nueva imprenta, que inventó nuevas palabras y simplificó otras, justifica que se estudie este nuevo español. Y el Instituto Cervantes ya se está midiendo al reto de generar un millón de páginas de calidad. Parte del futuro de la lengua está en el ciberespacio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de marzo de 2007