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El conflicto de Irak

Irán captura a 15 marinos de la Armada británica en aguas del golfo Pérsico

El incidente se produce cuando la ONU está a punto de decidir las sanciones contra Teherán

Soldados iraníes "capturaron ayer pistola en mano" a 15 miembros de la Armada del Reino Unido en la costa iraquí del Chatt el Arab, según denunció el Ministerio de Defensa británico. El incidente, que según Teherán tuvo lugar en aguas territoriales iraníes, ocurrió poco después de que una patrulla mixta de infantes de Marina y marineros británicos registrara un barco sospechoso de contrabando. Aunque Londres dijo que esperaba que fuera un error, ocurre en un clima de creciente tensión entre ambos países y en vísperas de que el Consejo de Seguridad vote -previsiblemente en la tarde de hoy- nuevas sanciones contra Irán.

"El grupo había completado con éxito la inspección del mercante cuando ellos y sus dos botes se vieron rodeados y escoltados por barcos iraníes hacia aguas territoriales iraníes", aseguraba el comunicado británico. "Estamos siguiendo el asunto con urgencia ante las autoridades iraníes al más alto nivel. El Gobierno británico exige el regreso inmediato y seguro de nuestro personal y su equipo", añadía. Los detenidos procedían de la fragata Cornwall, que cuenta con una tripulación de 250 personas.

El Reino Unido asegura que sus soldados, 14 hombres y una mujer, se encontraban dentro de aguas territoriales iraquíes, donde sus barcos, junto con otros de Australia y Estados Unidos, registran regularmente a los mercantes en cumplimiento de la resolución 1.723 de la ONU, y con el visto bueno del Gobierno de Bagdad. La frontera internacional se halla justo en el punto medio de Chatt el Arab, la vía de agua que separa Irak de Irán y que desemboca en el golfo Pérsico, donde las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución iraníes realizan desde el jueves maniobras militares.

La secretaria del Ministerio de Exteriores, Margaret Beckett, convocó de inmediato al embajador iraní en Londres, Rasul Mohavedian. Pero Teherán guardó silencio durante todo el día. Los medios oficiales iraníes se hicieron eco del incidente citando el comunicado británico. Sólo a última hora de ayer su ministro de Exteriores, Manucher Motaki, declaró a la cadena Al Alam que la detención se había producido en aguas iraníes. Motaki anunció también que había convocado a la encargada de negocios británica para protestar por su violación de la frontera internacional.

Londres, a diferencia de Washington, mantiene relaciones diplomáticas con Teherán. Sin embargo, éstas se encuentran en un momento bajo debido a que el Reino Unido respalda la propuesta estadounidense para reforzar las sanciones contra la República Islámica en tanto no renuncie a su programa nuclear, que Occidente sospecha tiene objetivos militares. Además, ambos países sostienen que Irán fomenta la violencia en el vecino Irak.

Motaki ha acusado esta semana al Reino Unido de "sabotear" los esfuerzos para encontrar una salida pacífica al problema nuclear. El ministro se refería sin duda al apoyo de Londres a la nueva resolución contra Irán que el Consejo de Seguridad tenía previsto someter a votación hoy. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, había expresado su deseo de intervenir ante esa instancia antes del voto, pero anoche fuentes diplomáticas iraníes dijeron a la agencia France Press que el presidente no viajaría a Nueva York porque las autoridades de EE UU estaban retrasando "voluntariamente" la concesión del visado.

"Irán no reculará"

Ahmadineyad reiteró ayer que su país "no reculará" en su programa de enriquecimiento de uranio y culpó a Europa, en una entrevista con la cadena de televisión France 24, de no aceptar "la invitación para asociarse al programa de producción de combustible en Irán".

Portavoces militares británicos, por su parte, han responsabilizado a "agentes iraníes" de estar detrás de la mayoría de las acciones contra sus fuerzas. Según el coronel Justin Masherevski, citado por la BBC, Irán está facilitando "armamento sofisticado a los insurgentes" y pagando a la población local para que ataque a los soldados de su majestad.

No es la primera vez que Londres afronta una situación de este tipo. En junio de 2004, Irán detuvo a ocho marineros británicos que supuestamente se habían perdido en la frontera marítima y que fueron "escoltados por la fuerza" a aguas territoriales iraníes. Quedaron en libertad a los tres días, tras reconocer en la televisión iraní, donde aparecieron con los ojos vendados, que habían traspasado la linde. Nada más conocerse el nuevo incidente ayer, el precio del petróleo superó los 62 dólares por barril. [Por otra parte, en Irak 17 personas murieron ayer en un atentado dentro de una mezquita de Bagdad dirigido contra el viceprimer ministro iraquí Salam al Zubai, quien resultó herido. Al Zubai fue operado en un hospital militar norteamericano, según dijeron fuentes estadounidenses, que no desvelaron la gravedad de sus heridas. Otras 15 personas resultaron heridas, informa Efe].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de marzo de 2007