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El tráfico de drogas en América Latina

EE UU acusa a Venezuela de convertirse en un paraíso para los narcotraficantes

Washington achaca el auge del negocio de la droga al "permisivo y corrupto" régimen chavista

El Gobierno de EE UU no ha escatimado críticas contra Venezuela y Bolivia en su último informe sobre la lucha contra las drogas en el mundo. Washington calificó a la Venezuela de Hugo Chávez como "uno de los principales países de tránsito de la droga en el hemisferio occidental" gracias a la "permisividad y corrupción" imperante en el país y, en especial, dentro de sus fuerzas de seguridad de élite; así como por su "débil sistema judicial" y a la negativa de Caracas a "colaborar con otros países" en la lucha contra el narcotráfico. Contra Bolivia hay críticas, pero no tan duras. El Departamento de Estado cree que la política del presidente Evo Morales de permitir el incremento del área de cultivo de coca acabará por impulsar la producción de cocaína.

El informe es demoledor contra Venezuela: mientras "el crimen organizado prolifera, las incautaciones de droga disminuyen y las detenciones sólo se limitan a narcotraficantes de poca monta". Aunque el Gobierno venezolano ha informado de que durante los primeros nueve meses de 2006 había aprehendido unas 39 toneladas de cocaína, el Departamento de Estado rebaja la cifra a entre 20 y 25 toneladas porque afirma que Venezuela se atribuye incautaciones realizadas por terceros países de narcóticos que habían salido del territorio venezolano.

En la presentación del informe en Washington, la máxima autoridad del Departamento de Estado en el tema del narcotráfico, Anne Patterson, señaló además que "el número de vuelos sospechosos de transportar cocaína de Venezuela hacia La Española [Haití y República Dominicana] había aumentado un 167% durante los últimos 12 meses". En total, más de 200 toneladas de cocaína transitan por el territorio venezolano cada año, según el informe.

Patterson, según la transcripción de la conferencia, negó que el informe fuera tan negativo con Venezuela por la pésima relación que tiene el presidente George W. Bush con su homólogo venezolano, Hugo Chávez. El informe se presenta un mes después de que el presidente Bush diera a conocer el Presupuesto estadounidense para 2008, en el que la ayuda financiera para la lucha contra el narcotráfico se reduce un 40%, de 558 millones de euros a 340 millones. Según la propuesta de Bush, Venezuela no recibirá ni un céntimo.

El Departamento de Estado también da un buen varapalo al Gobierno boliviano de Evo Morales, el principal aliado del presidente Chávez en la región suramericana. "A pesar del compromiso de erradicación de la coca del Gobierno de Bolivia, el resultado final en 2006 es el más bajo en los últimos 10 años", dice el informe. "Aunque la ley boliviana permite el cultivo de 12.000 hectáreas de coca, el Gobierno quiere aumentar la superficie a 20.000 hectáreas. Explica que el excedente de la producción de coca será procesado para exportar. No obstante, la actual demanda de hoja de coca para uso alimentario y medicinal está perfectamente cubierta con la cosecha de 250 hectáreas". Con este razonamiento, la Administración de Bush cuestiona la política de Morales y sugiere que todo ese aumento de producción de coca terminará por engrosar la producción de cocaína en el país, especialmente en la región del Chapare.

"En contraste con las fuertes medidas adoptadas por los Gobiernos de México y Colombia", afirmó Patterson, "en Venezuela y Bolivia faltó voluntad política". El informe del Departamento de Estado claramente felicitó a los dos grandes aliados estadounidenses en la región, los Gobiernos mexicano y colombiano, por su lucha contra la droga. En el caso de México, calificó de "inigualables" los esfuerzos del anterior Gobierno del presidente Vicente Fox en la lucha contra el narcotráfico, mientras que ya destaca la gran ofensiva contra los carteles de la droga que el actual presidente Felipe Calderón puso en marcha unos días después de asumir el cargo, hace ya casi tres meses. Con respecto a Colombia, el informe dice que el país tiene un "compromiso total" en la lucha contra la droga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007