Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Los problemas de las infraestructuras

Carod pide que dimita la ministra de Fomento y Puigcercós se solidariza con la llamada a no pagar

Esquerra Republicana recuperó ayer parte de su tradición radical y, desde el propio Gobierno, se sumó a la petición de las plataformas que invitaban a no pagar los billetes de Renfe. Lo hizo el consejero de Gobernación, Joan Puigcercós, casi al mismo tiempo en que su compañero de partido y de Gobierno, el consejero de la vicepresidencia Josep Lluís Carod reclamaba la dimisión de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, por los continuos problemas que sacuden el servicio de Cercanías.

La ministra, por su parte, anunció ayer que había solicitado comparecer en el Congreso de Diputados para explicar las continuadas averías de los trenes de Cercanías. El eurodiputado de ICV Raül Romeva decidió llevar el problema a la Comisión Europea y preguntar si tenían noticia de los continuos percances que afectan a los usuarios del sistema ferroviario catalán.

Si Josep Lluís Carod, con sus declaraciones, se distanció de sus socios de tripartito, por la mañana en el Parlament los tres partidos de izquierda hicieron piña para rechazar una moción de Convergència i Unió en demanda del traspaso inmediato al Gobierno catalán de la gestión del servicio de cercanías de Renfe. La propuesta, que respaldó en parte el Partido Popular y Ciutadans, abogaba también por el traspaso de la correspondiente partida presupuestaria destinada a inversiones, 2.060 millones de euros prometidos por el Gobierno central.

El debate estuvo plagado de reproches mutuos sobre qué Ejecutivo tuvo más desidia a la hora de invertir en las infraestructuras ferroviarias en Cataluña, si el del PP o el del PSOE, y acusaciones cruzadas sobre electoralismo. Sólo José Domingo, de Ciutadans, se atrevió en afear a los diputados su "frivolidad" mientras "los usuarios esperan soluciones". "Es igual quién tiene la competencia, lo que espera el ciudadano es un buen servicio", concluyó.

Los constantes llamamientos de una y otra parte de la bancada para consensuar una propuesta de resolución no tuvieron éxito y, al final, la oposición votó en bloque y el tripartito otro tanto.

Pero la oposición (CiU, PPC y Ciutadans-Partido de la Ciudadanía) no perdió la ocasión que le brindaban para "afear" a dos consejeros por querer "estar en todas partes", en expresión del dirigente de CiU, Artur Mas. Las mayores críticas fueron para Puigcercós, por opinar, desde su condición de miembro del Gobierno catalán, que Renfe merece que la gente no pague el billete por el mal servicio que presta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de marzo de 2007