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Juicio histórico en los Balcanes

El presidente serbio considera urgente entregar a Mladic y Karadzic

Serbia celebró ayer el veredicto del Tribunal Internacional de Justicia de la ONU que blanquea su honor y le exime de pagar indemnizaciones multimillonarias. Pero lo hizo con prudencia. El presidente serbio, Boris Tadic, única autoridad consolidada en esta etapa de Gobierno en funciones, porque todavía se negocia sobre los resultados de las últimas elecciones, subrayó, en efecto, la parte de la sentencia que dice que "Serbia no hizo todo lo posible para impedir el genocidio contra los bosnios en Srebrenica", y consideró urgente que su país coopere plenamente con el Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia (TPIY), también con sede en La Haya. Y pidió que el Parlamento serbio condene el genocidio de Srebrenica.

"Si no culmina esa cooperación con el TPIY, Serbia se enfrentará a dramáticas consecuencias políticas y económicas", dijo el presidente. La UE, la ONU y en general la comunidad internacional exigen a Serbia que coopere en la detención y entrega del líder serbobosnio, Radovan Karadzic, y del jefe militar, Ratko Mladic, responsables de la matanza de Srebrenica, cosa que no ha ocurrido hasta ahora. Los nacionalistas radicales serbios se oponen a ese paso e incluso a la condena de Srebrenica.

El ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que llegó anoche a Belgrado en calidad de presidente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), pidió colaboración con el TPIY a su homólogo serbio, Vuk Draskovic, quien, al acabar la entrevista, afirmó que, si el conflicto de Kosovo degenera de nuevo en violencia para conseguir su independencia, "se podrían formar en Europa unos 40 nuevos Estados". "En España", añadió, "serían por ejemplo tres".

"Una sola España"

Moratinos intervino enseguida para recordar a su anfitrión que "sólo hay un mapa de España, que es el actual". Draskovic replicó: "Serbia siempre apoyará a una sola España, pero también nos gustaría a nosotros que haya una sola Serbia". Moratinos señaló que el mensaje esencial de su viaje es animar a serbios y albanokosovares a proseguir con los esfuerzos diplomáticos y a cooperar con el enviado especial de la ONU, Martti Ahtisaari, que acaba de proponer un plan que da a Kosovo todo, menos la independencia formal. El proyecto está siendo rechazado por las dos partes.

España pasó de la oposición cerrada a la independencia de Kosovo a una apertura matizada y acorde con la que predomina en la UE. España es, al mismo tiempo, uno de los países que más apoya el acercamiento e integración de Serbia en Europa.

[Por otra parte, siete vehículos de la OSCE fueron atacados ayer con una granada de mano, que no causó heridos, en la localidad kosovar de Pec, informa France Presse. Es el segundo ataque del mismo tipo desde que el pasado día 10 murieran dos manifestantes albanokosovares].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de febrero de 2007