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Identificado un gen que reduce el riesgo de tener cáncer de mama

Un equipo internacional de científicos, en el que participa un grupo español del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha identificado una variante del gen Casp 8, presente en el 13% de las mujeres, reduce ligeramente el riesgo de padecer cáncer de mama. Los resultados de la investigación, que se dan a conocer en la revista Nature Genetics, muestran "por primera vez una relación firme", entre esa enfermedad y una variante de los genes denominados de baja penetración o susceptibilidad para conferir cáncer, según ha explicado Javier Benítez, del CNIO.

El estudio, en que el que ha participado una veintena de equipos científicos del consorcio The Breast Cancer Asociation, ha hecho los análisis genéticos en unas 20.000 mujeres que padecían la enfermedad y otras tantas sanas, lo que significa una muestra de población muy grande. Ha dirigido la investigación Angela Cox, de la Universidad de Sheffield (Reino Unido).

La participación española se ha centrado en el análisis de los genotipos de los nueve genes contemplados en el trabajo en una población española representativa, de mil mujeres con cáncer de mama y mil sanas. Además del equipo del CNIO, el consorcio internacional ha contado con el apoyo de varios grupos clínicos españoles de los hospitales de La Paz, Fundación Jiménez Díaz y el Instituto Palacios de la Mujer (todos ellos en Madrid), así como el Hospital Monte Naranco (Asturias), que han aportado muestras y la información clínica correspondiente.

Según han explicado los investigadores, el gen Casp 8 es el primero que se identifica -con evidencias sólidas- por su relación con susceptibilidad a padecer cáncer. Los científicos creen que debe haber más, y esta predisposición genética explicaría el riesgo mayor o menor que tienen determinadas mujeres de desarrollar la enfermedad. "La principal aplicación del descubrimiento sería poder definir en los próximos años estos genes y establecer perfiles de riego en mujeres que permitiesen un mejor y mayor seguimiento clínico", comenta Benítez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de febrero de 2007