La Guinea colonial vuelve a la retina

Un libro recupera las fotografías y películas de Manuel Hernández Sanjuán

"¿Usted hizo unas películas en Guinea?". Así comenzó el encuentro de Pere Ortín y Vic Pereiró, de la productora We Are Here Films, con Manuel Hernández Sanjuán, de 92 años, que entre los años 1944 y 1946 recorrió con su equipo de Hermic Films la Guinea española por encargo del régimen franquista. Durante 10 años han estudiado las 31 películas originales y 5.500 fotos, un material histórico, etnográfico y documental inédito que, junto a la editorial Altaïr (www.altair.es), aparece en el libro Mbini. Cazadores de imágenes en la Guinea colonial, acompañado de un DVD con películas y reportajes.

Como las grandes potencias coloniales europeas, Franco y el general Díez de Villegas quisieron conservar en imágenes la actividad colonial en Guinea. Hernández Sanjuán, madrileño de 1915, fotógrafo, reportero y pintor, que después de la Guerra Civil había creado la productora Hermic Films, aceptó el encargo oficial, pero de producción privada, de pasar dos años en Guinea con el equipo formado por Segismundo Pérez (operador de cámara), Luis Torreblanca (montador) y Santos Núñez (guionista).

El cine colonial, conservado y estudiado en países como Francia, Italia, Inglaterra y Alemania, sigue sin tener un reconocimiento en España, con unos materiales, como los de Hernández Sanjuán, considerados los más importantes para documentar en imágenes y sonido el universo colonial español en el África negra.

Mbini designa en lengua fang una ciudad y la parte continental de Guinea Ecuatorial, que durante la colonización española se llamó Río Muni. Los autores han puesto este nombre al proyecto de rescatar los materiales que Hernández Sanjuán conservaba en una maleta de madera, con negativos, diarios, notas de campo, cartas, tras una revisión de sus documentales de 10 minutos, depositados en la Filmoteca Española y digitalizados. El libro publica 200 imágenes de la expedición sobre los colonos, nativos, misioneros, médicos, folclor y retratos, algunas de ellas comentadas por el autor, además de la historia de estos "cazadores de imágenes en el África negra" a través de una larga entrevista con Hernández Sanjuán y un diálogo con el periodista Donato Ndongo, donde señala que para los españoles los negros guineanos fueron "una herramienta de la naturaleza y unos niños grandes".

La edición se completa con un DVD que incluye tres películas originales, seleccionadas por el autor, entre ellas su favorita, Balele, de gran fuerza visual en las danzas, sobre la que la censura franquista intentó quitar a las jóvenes con pechos "demasiados europeos", y dos documentales de la productora, Le Mal d'Afrique y Cazadores de imágenes, una visión contemporánea sobre las sensaciones de la expedición cinematográfica española al corazón del África negra colonial.

"Es un trabajo pionero que inventa una mirada sobre África, que tiene valor sobre el pasado y sobre el presente, siempre conflictivo con el tema de Guinea Ecuatorial", declaró Pere Ortín en la presentación. "Nunca he cazado animales. Mi cámara era mi rifle", recuerda que le dijo Hernández Sanjuán en sus largas charlas. Señala que el 90% del material es inédito, ya que sólo se han publicado algunas fotos en revistas y de sus películas se hizo en 1946 una única presentación oficial en el Palacio de la Música de la Gran Vía madrileña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 10 de diciembre de 2006.

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