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Corea del Norte desafía al mundo

La ONU aprueba por unanimidad sancionar a Corea del Norte por la prueba nuclear

El castigo incluye el embargo de armas, activos financieros y artículos de lujo

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó ayer, por unanimidad, la resolución 1.718 por la que se impondrán sanciones económicas y diplomáticas a Corea del Norte, para forzarle a que abandone su programa nuclear y reanude las negociaciones a seis bandas con EE UU, Rusia, China, Japón y Corea del Sur. Washington tuvo que hacer un nuevo esfuerzo diplomático para conseguir que Pekín y Moscú levantaran las últimas reservas técnicas a un texto bastante débil, que desde luego excluye por completo el uso de la fuerza contra el régimen de Pyongyang.

La actividad fue ayer frenética en los pasillos de la sede de la ONU en Nueva York. Los embajadores de los cinco países con poder de veto -EE UU, Reino Unido, Francia, China y Rusia- y Japón mantuvieron varias reuniones desde primera hora de la mañana, en un esfuerzo por ajustar el lenguaje del texto final de la resolución antes de que se presentara al resto de los miembros del Consejo de Seguridad. El embajador de Corea del Norte ante la ONU, Pak Gil Yon, rechazó de inmediato el texto y declaró que si EE UU incrementa la presión sobre su país, éste adoptará "medidas preventivas críticas", porque lo considerará como una "declaración de guerra".

John Bolton, embajador de EE UU, ya había dado por hecho el acuerdo el viernes, cuando aseguró que contaba con el apoyo unánime de sus colegas para que el texto fuera aprobado durante la mañana del sábado. Su homólogo japonés, Kenzo Oshima, que actúa este mes como presidente de turno en este órgano, ratificó las palabras del estadounidense.

China y Rusia regatearon hasta el último minuto para suavizar más la reprimenda. El embajador chino, Wang Guagya, pidió garantías de que no se utilizará la fuerza en las inspecciones al tráfico de mercancías con origen o destino a Corea del Norte, para evitar actos de provocación que lleven a una crisis mayor. Bolton consideró que son retoques técnicos que no plantean cambios sustanciales y que preservan la firmeza del lenguaje ante la actitud desafiante del régimen de Pyongyang, considerado una amenaza para la paz y la seguridad mundial.

EE UU, que contó en todo momento con el apoyo de Francia, Reino Unido y Japón, aceptaba así realizar nuevas concesiones para preserva la unidad y firmeza del mensaje del Consejo de Seguridad. El texto, en su cuarta versión, fue aprobado por los 15 miembros (permanentes y rotatorios). Estos son, en síntesis, los principales puntos de la resolución:

- Base legal. Se recurre al artículo 41 para limitar la reprimenda al ámbito económico, financiero y diplomático, fórmula que excluye al mismo tiempo la acción militar.

- Embargo. La resolución prevé un embargo a artículos de lujo e impide a los países transferir materiales, servicios o dar asistencia técnica que pueda ser utilizada en el programa nuclear. Las restricciones incluyen las armas convencionales pesadas, como los aviones de combate, helicópteros, tanques, buques, misiles y otros materiales.

- Vigilancia. Los países podrán inspeccionar barcos mercantes, aviones de carga y camiones para verificar que no transportan materiales que puedan ser utilizados en el desarrollo de armas de destrucción masiva. Las inspecciones se harán en coordinación con las autoridades locales y en cumplimiento de la legislación nacional e internacional.

- Finanzas. La respuesta de la ONU prevé la congelación de activos financieros en el extranjero a individuos y entidades relacionadas con el programa nuclear.

- Viajes. Los individuos vinculados al programa de armas de destrucción masiva norcoreano estarán sujetos a una prohibición de viajes, salvo por motivos religiosos o diplomáticos.

Un comité de la ONU deberá especificar ahora los productos, individuos y entidades a las que se aplicarán las sanciones autorizadas por la resolución 1718. El objetivo es lograr que Corea del Norte abandone sus ambiciones atómicas, reanude las negociaciones a seis bandas y se reincorpore al Tratado de No Proliferación nuclear.

El presidente de EE UU, George Bush, dijo ayer que había que castigar al régimen de Kim Jong-Il, para aislarlo y evitar que desarrolle el arma atómica. "Debemos lanzar un claro mensaje de que sus acciones no serán toleradas", afirmó, a la vez que explicaba que las sanciones pretenden impedir que Corea del Norte "importe o exporte tecnología nuclear".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de octubre de 2006