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Vargas Llosa: "El periodismo es el mayor garante de la libertad"

El escritor hispano peruano recibe el Premio Cabot, de la Universidad de Columbia

"El periodismo, tanto el informativo como el de opinión, es el mayor garante de la libertad, la mejor herramienta de la que una sociedad dispone para saber qué es lo que funciona mal, para promover la causa de la justicia y para mejorar la democracia", dijo el escritor Mario Vargas Llosa el miércoles por la noche en Nueva York al recibir el Premio Cabot, el galardón internacional de comunicación más veterano, que administra la prestigiosa Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia. La distinción honró además a un periodista brasileño y a dos estadounidenses.

"Cuando el mundo cambia radicalmente, como ha ocurrido en los últimos años, el periodismo es el que está ahí, explicándonos cómo es ese mundo en el que vivimos", dijo Lee C. Bollinger, rector de la Universidad de Columbia. Godfrey Lowell Cabot estableció en 1938 el premio en honor de su mujer, Maria Moors Cabot; la Escuela de Periodismo de Columbia, fundada por Joseph Pulitzer en los primeros años del siglo XX, recoge candidaturas de individuos y organizaciones en toda América.

Vargas Llosa, añadió Bollinger en la ceremonia celebrada en la Rotonda de la Biblioteca Low Memorial, en el campus de la Columbia, "ha defendido toda su vida los valores democráticos y el entendimiento interamericano", en buena medida en su calidad de periodista, precisó el rector, que destacó la repercusión internacional de los artículos de prensa del escritor, colaborador de EL PAÍS. Por su parte, el hispano-peruano y Académico de la Lengua reveló que practica el periodismo desde los 15 años, "desde que mi padre me consiguió un trabajo en la sección de local de La Crónica de Lima". En los siguientes 55 años, "el periodismo ha sido un compañero leal, fascinante y fecundo de mi vocación literaria". Excepto crónica de espectáculos, dijo, ha hecho de todo, "desde sucesos a deportes, desde información internacional hasta editoriales y artículos".

Precisamente porque el periodismo garantiza la libertad "todas las dictaduras, de derechas y de izquierdas, practican la censura y usan el chantaje, la intimidación o el soborno para controlar el flujo de información. Se puede medir la salud democrática de un país evaluando la diversidad de opiniones, la libertad de expresión y el espíritu crítico de sus diversos medios de comunicación. Es algo que parece obvio, pero que no se puede perder de vista si se quiere frenar cualquier intento de restringir la libertad de prensa, y también si se quiere evitar el periodismo sensacionalista".

El periodismo también es un arte y puede ser creativo, artístico, literario, pero "no puede refugiarse en la pura fantasía, no debe confundir la realidad con la ficción". La información, defendió Vargas Llosa, "debe ser objetiva, ajustarse a los hechos y buscar sistemáticamente la verdad", y los periodistas "tienen que establecer una clara frontera entre información, opinión e interpretación para que el lector se pueda formar su propia idea de lo que pasa".

Junto a Vargas Llosa y en presencia de más de un centenar de representantes de la comunicación y la universidad, además de varios premiados en anteriores ediciones, recibieron la medalla Cabot el veterano José Hamilton Ribeiro, de TV Globo de Brasil, el corresponsal para Suramérica de The Wall Street Journal Matt Moffett, testigo de los cambios vertiginosos en la zona durante los últimos 20 años, y la delegada de The New York Times en México, Ginger Thompson, que recordó su contacto con la violencia y la muerte en Haití. Entre los asistentes la escuchó "con una emoción muy grande" Michele Montas, una periodista de radio galardonada con el Cabot en una edición anterior y cuyo marido, Jean Dominique, fue asesinado hace seis años en Haití.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de octubre de 2006