La UE urge a sanear las cuentas públicas para evitar la quiebra de las pensiones en 2050

España mantiene un riesgo medio gracias al equilibrio presupuestario

El envejecimiento conducirá a una situación de quiebra en la mayoría de los Estados miembros de la Unión Europea en 2050 si no se toman medidas urgentes en el saneamiento de las cuentas públicas. La advertencia lanzada ayer conjuntamente por los comisarios Joaquín Almunia, (Asuntos Económicos y Monetarios) y Wladimír Spidla (Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades) fue acompañada de un paquete de medidas, cuya ejecución permitiría asegurar el sistema de pensiones y bienestar en general para las futuras generaciones.

Las tres causas principales que provocarán un rápido envejecimiento de la población son la disminución de la tasa de fertilidad, la llegada a la edad de jubilación de la generación del baby boom y el alargamiento de las esperanzas de vida, según la Comisión. Los rasgos más relevantes de este envejecimiento en la UE son la reducción del número de trabajadores y el aumento de la población mayor de 80 años. Así, la población en edad de trabajar (15-64 años) se reducirá en 20 millones de personas entre 2005 y 2030, mientras que en el mismo periodo la población de más de 80 años pasará de 19 a 34 millones de personas.

Si no se toma ninguna medida adicional, el aumento del coste de las pensiones, gastos sanitarios, dependencia, desempleo y educación, debido al envejecimiento situará la deuda pública media de la UE en el 200% frente al 63% actual. En algunos países el endeudamiento sería mucho más dramático. En Portugal, por ejemplo alcanzaría el 528%; en Hungría, 493%; Italia y Alemania, 261% y Reino Unido, el 239%. En España se encontraría en una situación mucho más confortable con el 76%. Si se toman las medidas adecuadas, la deuda pública media en el conjunto de la UE estaría en el 80%.

Si se consideran todos aspectos económicos y demográficos los países que tienen una situación de riesgo más elevado son Portugal, Hungría, Grecia, República Checa, Eslovenia y Chipre. España se encuentra en una situación de riesgo medio, gracias a su superávit de las cuentas públicas del 1,3%. Fuentes comunitarias valoran positivamente "la prudencia del Gobierno español, que sabe del fuerte aumento del gasto de pensiones que se le avecina hasta 2050" y que los estudios de la comisión cifran en 7,1 puntos del PIB y en 8,5 puntos para los gastos sociales relacionados con el envejecimiento.

Frente a este panorama, el comisario Joaquín Almunia manifestó ayer que "si la mayoría de los Estados miembros no toman medidas rigurosas para desactivar la bomba de relojería de las pensiones, ésta estallará en manos de nuestros hijos y nietos que se verán expuestos a una carga insoportable". En su opinión, este problema debe ser atajado "mediante una reducción de la deuda y nuevas reformas en los sistemas de pensiones y de salud".

Flujos migratorios

Almunia subrayó que se habían efectuado progresos pero que son insuficientes ya que las mejoras en el empleo se terminarían rápidamente. En su opinión los flujos migratorios pueden tener un efecto positivo a corto plazo "pero no constituían una solución estructural, ya que a largo plazo muchos inmigrantes se volverán a sus países, mientras que los que se queden recibirán también las prestaciones".

En el plano económico y laboral, la Comisión plantea tres iniciativas. En el tema presupuestario reducir lo antes posible la deuda pública y conseguir el equilibrio presupuestario en 2010, para lograr un superávit del 1,5%. En segundo lugar aumentar la tasa de ocupación. En 2005, la tasa de empleo de la UE era del 63,8%, mientras que en 2000 era sólo del 62,4%. El objetivo es alcanzar el 70%.

El tercer paquete de medidas que propone es la necesidad de reformas en los sistemas de pensiones, de salud y de prestaciones a personas en dependencia.

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