Mario Gas niega presiones de Gallardón, pero estudia dimitir al frente del Teatro Español

El director del Teatro Español, Mario Gas, repitió ayer en varias ocasiones que en ningún momento había sido presionado por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, para que la obra fuese retirada, y que no entendía las palabras pronunciadas por el regidor a primeras horas de la mañana: "El Ayuntamiento de Madrid no va a contratar a Pepe Rubianes y, por lo tanto, no va a actuar en el Teatro Español". A pesar del reiterado respaldo político, Gas anunció su intención de plantearse la renuncia al cargo que ocupa al frente del teatro desde hace dos años y medio. "Las decisiones importantes uno no puede tomarlas en caliente. Estoy analizando los pros y los contras de alejarme de este teatro. En breve comunicaré mi decisión". Argumentó que "en un país democrático retirar un espectáculo por la presión ambiental puede ser una cadena difícil de interrumpir. Me preocupa la fragilidad de la libertad de expresión", añadió. "Tal vez sea verdad que siguen existiendo dos Españas y que aquella que acabó con Lorca sigue agazapada", comentó el director del Español, que se mostró "absolutamente triste y apesadumbrado. Es una pena porque creo que Lorca eran todos es un espectáculo excelente".

Más información
Pepe Rubianes suspende su obra en Madrid

El Teatro Español había programado un ciclo sobre Lorca en el que estaba previsto el espectáculo Lorca eran todos, creado y dirigido por Pepe Rubianes, a partir de textos de Lorca, Agustín Penón, Ian Gibson, Eduardo Molina Fajardo y José Luis Vila Sanjuán. Unas declaraciones pronunciadas por Rubianes en TV-3 sobre la unidad de España en el mes de enero, de las que el actor y director se retractó, han sido motivo para que diversos sectores de la sociedad española se manifestaran radicalmente contrarios a que el director pudiese representar la obra en un teatro municipal. "Se han recibido amenazas tanto en el teatro como en el domicilio del actor. Las palabras que proferían los comunicantes eran mucho más graves de las que en su día pronunció Rubianes. En aquella ocasión, el responsable de Lorca eran todos se refería a una España muy diferente a la que tenemos ahora". En la obra se reconstruyen los últimos días de vida del poeta y dramaturgo granadino antes de ser asesinado en Víznar.

Rubianes fue protagonista de una gran polémica cuando mandó a la mierda "a la puta España" en el programa El Club, que se emite en horario infantil en la televisión pública catalana. Al ser preguntada su opinión sobre la unidad de España, lanzó una serie de improperios, y entre otras cosas mandó a los españoles "a tomar por culo" y les dijo "que se metieran a España por el puto culo para ver si les explotaban los huevos". Tras insistir en este tipo de afirmaciones, dijo textualmente: "Que se vaya a la mierda la puta España".

A raíz de estas manifestaciones, asociaciones de espectadores y formaciones políticas como el PP de Cataluña denunciaron los hechos ante el Comité Audiovisual de Cataluña (CAC), así como a la Corporación Catalana de Radio y Televisión (CCRTV) y al director de TV-3, Francisco Escribano. Asimismo, la Fundación para la Defensa de la Nación Española interpuso una querella contra el actor. En su declaración ante el juez matizó sus declaraciones y dijo que no se refería a la España actual, sino a "la que paseó a miles de demócratas y llenó el país de fosas comunes y nos sumió en el silencio más largo".

Sobre la firma

Aurora Intxausti

Coordina la sección de Cultura de Madrid y escribe en EL PAÍS desde 1985. Cree que es difícil encontrar una ciudad más bonita que San Sebastián.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS