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Alto el fuego en Oriente Próximo

La ONU pide tropas europeas para Líbano

Naciones Unidas afirma que es vital el despliegue de una avanzadilla de 3.500 soldados en 10 días

La ONU realizó ayer un llamamiento urgente a Europa para que aporte tropas a la avanzadilla de 3.500 soldados que en 10 días debería reforzar a la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL). Los expertos ultiman a contrarreloj los detalles de ese despliegue previsto en la resolución 1.701 y que en octubre debería llegar a 15.000 militares. Las reticencias de los países candidatos a comprometer efectivos se centran en dos puntos: clarificación de los límites de la misión -definir la participación en un eventual desarme de Hezbolá- y las reglas de enfrentamiento. La resolución estipula que la FINUL actuará bajo el Capítulo VI de la Carta de Naciones Unidas, igual que sucedió en Bosnia-Herzegovina, que sólo permite acciones en defensa propia.

El secretario general adjunto de la ONU, Mark Malloch-Brown, advirtió ayer de que "el cese de la violencia [entre Israel y Hezbolá] no será estable mucho tiempo" y de que el actual contingente de la FINUL (2.000 soldados) es insuficiente. El número dos de Naciones Unidas asegura que la situación es frágil y que por ello sus mandos en el terreno insisten en que es "vital" el envío de una avanzadilla antes del 3 de septiembre.

Malloch-Brown apunta en su petición directamente a los países europeos, sobre todo Francia, España e Italia, a los que conmina a cumplir sus promesas y aportar tropas en este primer despliegue. El presidente de EE UU, George W. Bush, también dijo que "esperaba" que Francia, la antigua potencia colonial de Líbano, "envíe más tropas" de los 200 soldados que comprometió París un día antes.

[El Gobierno italiano fue el primero en aprobar el envío de soldados. Lo hizo ayer en un Consejo de Ministros extraordinario. Pese ello, el Gabinete de Romano Prodi no ha especificado su número (llegó a hablar de 3.000 hace una semana) en espera de que se clarifiquen los "aspectos operativos de la misión que aún se discuten" en Nueva York, explicó Prodi, según Efe.]

Estos aspectos operativos se discutieron el jueves en Nueva York. El Departamento de Operaciones de Paz de la ONU presentó una propuesta a los países interesados en enviar tropas. En ella define el despliegue -que se llevará a cabo en cinco fases- como una misión para "restaurar la paz y la seguridad en el sur de Líbano, dar seguridad a las fronteras y asegurar que las Fuerzas Armadas libanesas son efectivas en sus responsabilidades". Los cinco pasos propuestos serían los siguientes:

- Cese de hostilidades. Se trata de reforzar la capacidad de los efectivos actuales de la FINUL para garantizar la seguridad en la retaguardia y en las comunicaciones.

- Traspaso. Las fuerzas militares israelíes comenzarán a transferir las zonas controladas por sus soldados a las tropas libanesas, con la ONU como puente.

- Transición. La misión asistirá a las Fuerzas Armadas libanesas en la asunción de sus capacidades plenas y en el control del territorio al sur del país.

- Estabilización. Los efectivos de la ONU verificarán que se cumple con las condiciones para el alto el fuego.

- Repliegue. Los cascos azules empezarán a transferir las operaciones a las fuerzas y al Gobierno libanés.

El calendario que se maneja, según la documentación inicial presentada el jueves a las delegaciones, prevé que la avanzadilla esté lista el 3 de septiembre. Desde esa fecha se contemplan 30 días para el despliegue del grueso de la fuerza y otro mes más para completarlo (hasta un máximo de 15.000). De forma específica, la ONU lista sus necesidades en ocho batallones de infantería mecanizada, tres de reconocimiento y dos de ingenieros de combate y de construcción. Además, se piden cinco helicópteros con capacidad de visión nocturna, una compañía de policías militares, un hospital y un batallón logístico, junto a personal para el cuartel general y cartografía.

Malloch-Brown considera que el arranque de las discusiones con los potenciales países contribuyentes está siendo razonablemente bueno, aunque esperaba más de algunas capitales. De los 23 países que intervinieron en la reunión, hicieron ofertas en firme Bangladesh, Dinamarca, India, Indonesia, Malaisia y Nepal. Finlandia, Reino Unido, Alemania, Bélgica, España, Italia, Egipto y Marruecos dejaron clara su disposición a hacer aportaciones pero pidieron más tiempo para estudiar las reglas que están elaborando los planificadores militares antes de poner cifras concretas sobre la mesa. Otros fueron más cautos.

Muchas delegaciones hicieron preguntas para saber hasta qué punto sus tropas se toparían con situaciones hostiles con Hezbolá. La ONU insiste en que el mandato de la FINUL se apoya en el Capítulo VI de la Carta de Naciones Unidas, que prevé el uso de la fuerza en casos muy específicos de legítima defensa. Las reglas de enfrentamiento deben ser detalladas aún, pero Malloch-Brown explicó que servirán para garantizar que la zona en la que se desplieguen los cascos azules estará exenta de acciones hostiles y para ayudar al Gobierno libanés a garantizar la seguridad en las fronteras. "Será robusta pero no ofensiva", dijo.

El Gobierno de Israel ha dejado claro, por su parte, que no aceptará que formen parte de la FINUL soldados de países que no reconocen al Estado de Israel. Y Chipre y Turquía se han ofrecido como base de retaguardia de la nueva FINUL.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de agosto de 2006