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Castro: "Que no se preocupen los vecinitos del norte, no estaré hasta los 100 años"

El presidente rechaza una transición democrática para Cuba conducida por EE UU

Un total de 53 años después de asaltar el Cuartel Moncada, Fidel Castro llegó ayer a la ciudad oriental de Bayamo para pronunciar un discurso marcado por dos aniversarios redondos: el de los 50 años del desembarco del yate Granma, que supuso el inicio de la lucha guerrillera contra el régimen de Fulgencio Batista, y el de su 80º cumpleaños -el 13 de agosto-, en momentos en que el tema de su sucesión cobra actualidad tanto dentro como fuera de la isla. "Que no se preocupen los vecinitos del norte, que no pretendo ejercer mi cargo hasta los 100 años", bromeó Castro.

Castro descartó una hipotética "transición a la democracia" conducida por Estados Unidos, como pretende la Comisión de Asistencia a una Cuba Libre, creada en 2003 por el Gobierno del presidente George W. Bush, si bien 'tranquilizó' a su principal enemigo al asegurar que él no pretende seguir gobernando hasta su centenario.

Desde que llegó al poder, en enero de 1959, el 26 de julio es la fecha más importante del calendario político en la Cuba de Fidel Castro. Ese día, en 1953, junto a un centenar de hombres atacó el principal cuartel del Ejército de Batista en la ciudad de Santiago de Cuba, a lo que siguió la cárcel, el exilio y -en diciembre de 1956- el desembarco del Granma.

Vestido con su sempiterno uniforme verde-oliva y con excelente humor y semblante, Castro habló ante unos 100.000 bayameses, movilizados desde tempranas horas de la madrugada hacia la plaza de la Patria de Bayamo, una localidad situada a unos 750 kilómetros al este de La Habana.

Como no podía ser de otra forma en una fecha como ésta, el líder comunista arremetió contra el presidente Bush y su plan de transición para Cuba. "Hace falta sin duda una transición, es mucho, esto no se puede soportar (....) que la esperanza de vida de nuestra islita bloqueada sea 1,2 años más que el promedio de los países desarrollados", ironizó Castro, en referencia a las medidas anunciadas por Washington para acelerar los cambios en la isla, que incluyen planes de asistencia médica.

El mandatario cubano expuso algunos de los "logros" alcanzados por su país en materia de salud y educación, entre ellos la elevación del indicador de la esperanza de vida, de 59,5 años antes de 1959 a 77 años en la actualidad. "No pocos en Cuba", dijo, "viven más de 100 años"; fue entonces cuando bromeo: "que no se preocupen los vecinitos del norte, que no pretendo ejercer mi cargo hasta los 100 años".

Antes de concluir su intervención, el líder cubano anunció que por la noche pronunciaría un nuevo discurso durante la inauguración en Holguín del mayor sistema de grupos electrógenos de la isla, con la asistencia de miles de estudiantes bolivianos y venezolanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de julio de 2006