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Las regiones más ricas apuestan por la autonomía

Los primeros sondeos apuntan a que Evo Morales ha superado parcialmente la verdadera prueba de fuego sobre su proyecto político para Bolivia después de que el 51,6% de total del electorado nacional haya rechazado el proyecto autonómico frente a un 48,4% de los votantes que se han expresado a favor. Sin embargo, su victoria es incompleta debido a que los departamentos más ricos de Bolivia se han decantado de forma rotunda a favor de la autonomía y reclamarán que la nueva Constitución les otorgue importantes competencias frente al poder de La Paz.

Estos datos confirman que Bolivia ha quedado fracturada en dos territorios claramente definidos tanto desde el punto de vista geográfico como étnico. Por un lado los habitantes de la zona oriental del país -la llamada medialuna formada por Santa Cruz, Beni y Tarija- que históricamente han mirado al Atlántico y se autodenominan cambas y de otro los coyas del altiplano y la parte oeste de Bolivia, históricamente orientados al Pacífico y donde las tesis indigenistas de Morales gozan de mayor aceptación. A ello se une la confusión generada en el electorado por el Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales, quien al cambiar su postura sobre las autonomías ha generado un importante caudal de votos a favor del sistema autonómico en todo el país.

Aunque Morales siempre se ha mostrado más o menos partidario de un régimen autonómico para Bolivia, especialmente cuando estaba en la oposición, hace apenas dos semanas el MAS, dio un brusco giro en su estrategia y pasó a pedir el no aduciendo que tras el proyecto autonómico se encuentran la oligarquía y los propietarios de tierras del departamento de Santa Cruz, el pulmón económico de Bolivia.

El referéndum celebrado ayer es una vieja aspiración del Comité Cívico pro Santa Cruz, el movimiento que reclama mayores cuotas de autogobierno para la región y que está respaldado tanto por los empresarios como por los sindicatos de la zona y que ahora se ha convertido en la oposición más dura a Morales y la que más posibilidades tiene de trabar la "refundación" con tintes indígenas que propone el presidente boliviana. El Comité convocó el pasado miércoles una manifestación por el a la que acudieron medio millón de personas.

Los resultados del referéndum abren más incógnitas de las que resuelven. La pregunta a la que se enfrentaban ayer 3.700.000 fue la siguiente: "¿Está usted de acuerdo en el marco de la unidad nacional, en dar a la Asamblea Constituyente el mandato vinculante para establecer un régimen de autonomía departamental, aplicable inmediatamente después de la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado, en los departamentos donde este referéndum tenga mayoría, de manera que sus autoridades sean elegidas directamente por los ciudadanos y reciban del Estado Nacional competencias ejecutivas, atribuciones normativas administrativas y los recursos económico-financieros que les asigne la nueva Constitución Política del Estado y las leyes?".

El MAS y la oposición discutían esta semana si será necesaria una victoria del en todo el país para que sea válido... aunque la pregunta diga lo contrario. Y no queda claro cuando entrará en vigor, si a la ratificación del nuevo texto constitucional, como pretende el Gobierno, o inmediatamente como quieren los autonomistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de julio de 2006