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El Parlamento francés protege los derechos de autor en Internet

La actual mayoría conservadora francesa aprobó ayer la ley que regula en el nuevo contexto creado por Internet los derechos de autor. Votaron en contra los parlamentarios centristas de la UDF, los socialistas, comunistas y ecologistas pero la mayoría de la UMP (Unión para un Movimiento Popular) respaldó el proyecto de ley defendido por el ministro de Cultura, Renaud Donneddieu de Vabres.

El nuevo texto legal establece de entrada una serie de excepciones al pago de derechos de autor cuando se trata de "copias transitorias técnicas ligadas al funcionamiento de Internet", destinadas al uso de "personas minusválidas", con destino a "bibliotecas, museos o servicios de archivos", para "la prensa" y para "fines pedagógicos en el campo de la enseñanza y la investigación a partir de enero de 2009".

La ley protege a los editores, productores y autores pero deja en una total indefensión a los ciudadanos particulares, que en ningún caso pueden recurrir a la recién creada Autoridad Reguladora de las Medidas Técnicas. Esa Autoridad estará integrada por seis miembros, de los cuales tres serán magistrados y uno, experto.

El internauta que telecargue ilegalmente una obra podrá ser multado con 38 euros, que se convertirán en 150 si pone esa copia a disposición de otros internautas. Quien facilite los medios para escapar a los Medios Técnicos de Protección (MTP) de una copia o programa se expondrán a sanciones de hasta seis meses de cárcel y 30.000 euros de multa. La persona que haya decodificado individualmente los MTP, será multada con 3.750 euros y quien ponga en circulación en el mercado programas destinados a favorecer el intercambio ilícito de obras protegidas se arriesgará a ser condenado hasta tres años de cárcel y 300.000 euros de multa.

El principal problema de la ley, que garantiza, por ejemplo, el derecho a la interoperabilidad, es que no permite que sean los consumidores quienes denuncien las situaciones irregulares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de julio de 2006