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Condenado el editor de Áltera por plagiar un libro de Francisco Rico

Un juzgado concluye que se hizo una copia exacta de 'Carmina Burana'

El Juzgado de lo Penal número 6 de Barcelona ha condenado a seis meses de cárcel al administrador y máximo responsable de la editorial Áltera, Javier Ruiz Portella (Barcelona, 1947), "como autor criminalmente responsable de un delito contra la propiedad intelectual" por la "reproducción exacta" del libro Carmina Burana, publicado por el filólogo y académico Francisco Rico en Seix Barral (ahora Grupo Planeta) en 1978.

El libro apareció originalmente con prólogo de Carlos Yarza y traducción de Lluís Moles, dos conocidos seudónimos que utiliza Francisco Rico, en especial para sus versiones literarias de textos latinos.

La historia viene de lejos. Áltera publicó Carmina Burana (Cantos de Goliardo) en junio de 2003 con prólogo de Rodolfo Vargas Rubio y traducción atribuida a María del Carmen Robles. En la querella presentada por el abogado de Rico, Eduardo Soler Fisas, en abril de 2005, se afirmaba que la edición de Áltera "es un simple y literal plagio de la totalidad" del libro publicado por el académico en 1978.

No sólo se ha "plagiado la traducción del texto latino en su literalidad, sino el mismo texto que sobre la base de las ediciones científicas anteriores, no fue el de ninguna de ellas, pues Francisco Rico introdujo modificaciones propias en la lectura, puntuación y disposición de versos y estrofas. Se han plagiado también en su integridad las notas a pie de página, siempre originales y en más de una vez con aportaciones inéditas. Incluso se ha plagiado la composición tipográfica, idéntica en una y otra publicación".

Según el letrado Soler Fisas, la obra fue reproducida "mediante un burdo escaneo". Por ejemplo, en el poema 'Mientras floreció la juventud'..., en el Carmina Burana de Rico, se anota a pie de página que se trata de un "poema atribuido -sin demasiado fundamento- a Pedro de Blois". En la edición de Áltera aparece la misma nota, pero en lugar de Pedro de Blois se lee Pedro de Iltots, lo que hace suponer que el lector óptico no leyó bien alguna de las palabras.

La sentencia establece que Ruiz Portella, "con el fin de eludir su responsabilidad personal y de la editorial", "atribuyó la autoría de la obra -selección y edición de textos latinos, traducción y notas- a una tercera persona a la que llamó María del Carmen Robles, sin que de lo actuado aparezca dato alguno que pueda servir no sólo para su localización, sino siquiera para su identificación".

Ruiz Portella, según consta en el texto judicial, afirmó que "Robles, a la que no conocía, le ofreció y él aceptó la publicación gratuita de un trabajo de investigación, ya tipográficamente compuesto, y todo ello sin mediar contrato de edición y sin haber aportado dato alguno sobre el currículo de la citada persona, su solvencia o cualquier otro que permitiera conocer su localización, así como la relación entre la supuesta autora y la editorial".

El argumento de Ruiz Portella, según la sentencia del Juzgado de lo Penal número 6, "carece de la más mínima credibilidad", ya que va contra el sentido común de hacer las cosas y contra la más elemental práctica de cualquier empresa editorial del mundo, "lo que lleva a la conclusión de la inexistencia de la supuesta autora y a la evidencia de la maliciosa usurpación por el acusado de los derechos de autor de Francisco Rico, lucrándose además con la ayuda económica recibida de la Dirección General del Libro". Esta subvención, que consistía en la adquisición de 100 ejemplares por parte del antiguo Ministerio de Cultura, Educación y Deportes, fue devuelta por el editor al hacerse público el plagio. Se editaron 700 ejemplares del libro, de los cuales, antes de ser retirado, se vendieron 190 copias.

Ruiz Portella no cumplirá la pena de seis meses impuesta, según un auto del pasado 25 de mayo, que tiene en cuenta la "edad y los antecedentes del condenado y la naturaleza jurídica del delito por el que fue sentenciado". En el auto de suspensión de ejecución de sentencia se hace constar, no obstante, que, si en el plazo de dos años volviera a "delinquir", "se revocará la suspensión de la ejecución de la pena" y se le obligará a cumplirla.

Rico declinó ayer hacer declaraciones, y Ruiz Portella no pudo ser localizado por este diario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de junio de 2006