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Huelga en la sanidad

Osakidetza afronta otro paro general con la máxima tensión entre sindicatos y Sanidad

Las centrales demandan una política que rescate del abandono al personal y al sistema sanitario

aLa sanidad pública vasca afronta desde hoy una cadena de huelgas generales que pueden afectar a todos los servicios de Osakidetza. La movilización llega en el momento de mayor tensión entre los sindicatos y los responsables de Sanidad. El paro convocado por ELA, el Sindicato de Enfermería y ESK por una parte, y CCOO y LAB, por otra, vuelve a poner en cuestión el actual modelo sanitario vasco, después de que el año pasado soportara hasta siete paros. Las centrales demandan una política sanitaria que rescate del abandono "casi absoluto" en el que se encuentra el personal y el propio sistema.

Osakidetza se enfrenta a la primera de las cuatro jornadas de huelga general organizadas para este mes con la incertidumbre de saber qué respuesta tendrá entre los trabajadores. La convocatoria ha partido de ELA, el SATSE y ESK. Los dos primeros representan al 80% de la mesa sindical. LAB y CC OO también se han sumado al paro de hoy, aunque han querido desligar su convocatoria de las otras centrales. Por su parte, el Sindicato Médico, la Federación de Facultativos y UGT se han desmarcado. Pero, a pesar de estas discrepancias ante el paro, todos los sindicatos aseguran que existe una situación de sentido conflicto por la actitud del departamento.

El malestar en el mundo sanitario se arrastra desde hace varios años, pero comenzó a tomar cuerpo a finales de 2004. En el centro de las reivindicaciones sindicales se encuentra la desatención que, a juicio de las centrales, sufre el personal por parte de la consejería. Mientras la carga de trabajo no ha dejado de crecer (un 16% en los últimos diez años), la plantilla apenas ha experimentado incrementos. La ausencia de una política de personal que atienda las necesidades actuales y futuras de la plantilla asistencial, así como los aspectos retributivos y de carrera profesional centran las críticas sindicales. El desfase entre las necesidades y las inversiones en equipamientos e infraestructuras sanitarias es otro de los reproches.

Para la portavoz de ELA, Izaskun Garikano, la dirección de Osakidetza ha decidido ponerse a la "defensiva" y encastillarse en sus posiciones, en lugar de intentar acercar posturas. "La sanidad pública tiene unos gestores que no se los merece. Parece que esperan que los problemas se diluyan por si mismos, como un azucarillo en la leche. Y eso no va a ocurrir. Si esperan que nos callemos, van dados", advierte Garikano.

"Muchas limitaciones"

Desde Osakidetza, su director de Recursos Humanos, José Andrés Blasco, reconoce que el departamento tiene "muchas limitaciones económicas", que hacen "imposible acercarse, ni de lejos, a las reivindicaciones sindicales". En cuanto a la sucesión de declaraciones pesimistas sobre la situación de la sanidad pública vasca por parte de los sindicatos, Blasco asegura que no responden a lo que pasa realmente. "Osakidetza cada vez atiende a más ciudadanos y lo hace con la mejor tecnología. Las listas de espera son más cortas. ¿Si se puede invertir más? Sí, pero no estamos peor que otras comunidades autónomas", insiste.

Sobre el esfuerzo añadido que ha tenido que realizar el personal para hacer frente a la mayor carga de trabajo, Blasco precisa que se han realizado mejoras en la gestión del modelo y que se ha introducido la jornada de 35 horas semanales, algo que con lo que no cuentan otros sectores laborales. "Es cierto que puede existir más presión en el trabajo, como la pueden sentir otros trabajadores. En momentos puntuales es posible que algunos trabajadores se hayan visto desbordados, y por eso estamos trabajando para corregir esos excesos".

La portavoz del SATSE, Encarnación de la Maza, lamenta "el progresivo endurecimiento" de la posición de Osakidetza. "Nunca en mi vida he visto semejante torpeza a la hora de una negociación". "Nuestra postura es maximalista. Pero en una negociación de lo que se trata es de acercar posturas. Habrá cosas en la que no vamos a transigir, pero en otras sí estamos dispuestos a la flexibilidad", señala. Para ello ofrece la firma de acuerdos plurianuales, cuyos contenidos se vayan cumpliendo a lo largo de un periodo de varios años. Se trata de una fórmula tradicional en el sector y que se quebró en el año 2000.

Para la jornada de hoy, el Departamento de Empleo ha fijado los servicios mínimos ante la falta de acuerdo de Osakidetza y de los sindicatos. Los hospitales deberán contar con el mismo número de trabajadores que en un festivo. Funcionarán los servicios de urgencia, de cocina y de reparto de comida, así como los procesos de diálisis y los tratamientos oncológicos predeterminados. Los ambulatorios abrirán con el mismo personal y horario que un sábado, pero sólo atenderán urgencias. Los servicios de emergencia y los puntos de atención continuada estarán abiertos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de mayo de 2006