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Barcelona deja atrás la desaceleración, pero crece menos que la media española

La construcción y los servicios tiran de la economía española y de la catalana. Y cómo no, también de la economía barcelonesa. Barcelona dejó atrás en 2004 y 2005 una desaceleración que se inició en 1999 y que coincidió con problemas como la diferencia de inflación respecto a la media española -y la europea-, una crisis industrial que ha incluido numerosas deslocalizaciones, cierto estancamiento de las exportaciones y carencias en las actividades de investigación, desarrollo e innovación. Pese a que en los dos últimos años ha mejorado, el crecimiento barcelonés de 2004 se situó en el 2,4%, cuatro décimas por debajo del correspondiente al conjunto de la economía catalana, según los datos del Informe territorial de la provincia de Barcelona 2006, presentado ayer por la Cámara de Comercio y la Diputación de Barcelona.

El presidente de la Cámara, Miquel Valls, explicó ayer que la recuperación de los dos últimos años "pone fin" a la fase de desaceleración iniciada en 1999.

Por comarcas, el Alt Penedès (5,3%), el Berguedà (4%), el Vallès Oriental (3%) y la Anoia (3%) registran las mayores tasas de crecimiento, mientras que el Baix Llobregat (1,8%) y el Barcelonès (2,2%), las más pobladas, experimentan los menores incrementos.

El informe alerta de los problemas de competitividad que afectan a las empresas de Barcelona, especialmente en el sector industrial. El peso del valor añadido bruto ha pasado del 31% (1995) al 26% (2004), en un proceso que ha incluido deslocalizaciones pero que, a cambio, no ha liberado suelo industrial. Según el estudio, la falta de suelo industrial es, precisamente, uno de los problemas de la economía de Barcelona: el Barcelonès prácticamente no dispone de suelo industrial urbanizable, y en comarcas como el Baix Llobregat y el Vallès Occidental la oferta es mínima y, en general, tiende a localizarse progresivamente en lugares cada vez más alejados de la capital, Barcelona. El informe atribuye gran parte de la falta de equilibrio entre oferta y demanda de suelo industrial a los problemas de financiación municipal.

Más recursos

El responsable de promoción económica de la Diputación de Barcelona, Teo Romero, destacó la necesidad de "mejorar la dotación de infraestructuras" ante los problemas de competitividad, que se han intensificado en los últimos años, y reclamó "más recursos" para paliar la más que probable reducción de los fondos estructurales europeos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de mayo de 2006