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La polémica del eje Prado-Recoletos

"¡Baronesa, alcaldesa!"

La presencia de Carmen Thyssen en la calle calienta la protesta por el futuro del paseo del Prado

Carmen Thyssen acudió ayer puntual a su cita en defensa de los árboles del paseo de Recoletos. Era la gran protagonista de la concentración convocada por la plataforma SOS Paseo del Prado. Después de 10 días de acusaciones cruzadas con el Ayuntamiento de Madrid, la baronesa -que ha despertado el viejo debate de la incohorencia urbanística de Madrid- dio un paso más en su cruzada por la protección del patrimonio ambiental de la zona. Dispuesta a llegar todo lo lejos posible para evitar que el bulevar sea reformado, Carmen Thyssen anunció que no cejará en su empeño. "Se trata de un patrimonio que todos tenemos derecho a disfrutar, es por nosotros y por las generaciones futuras", declaró micrófono en mano.

Carmen Thyssen no se ató a ningún árbol del paseo del Prado, pero subida a un estrado proclamó que seguirá luchando para evitar que desaparezcan los gigantescos ejemplares. Con un traje de lino color marfil, una medalla de la Virgen de Guadalupe en el cuello ("la llevo hoy porque una vez me hizo un milagro muy importante en mi vida", explicó) y unos zapatos de Chanel, Carmen Thyssen atravesó el bulevar al grito de "¡Baronesa, alcaldesa!". "No quiero ser heroína de nada, sólo quiero salvar este bulevar maravilloso", dijo más tarde. Evitó comparaciones populistas y sólo se sintió halagada cuando alguien citó a otra célebre rubia ecologista: Brigitte Bardot. "Esa mujer sí que me gusta, con todo lo que hizo por las focas".

"Me he sentido muy emocionada. Ha sido impresionante ver a tanta gente conmigo"

La concentración convocada ayer a las doce del mediodía frente al Museo Thyssen-Bornemisza reunió a más de cuarenta asociaciones integradas en la plataforma SOS Paseo del Prado. Más de mil personas gritaron a favor de la baronesa y en contra del proyecto de remodelación del eje Prado-Recoletos, previsto por el Ayuntamiento de Madrid. Los lemas fueron tan variados como el público. Los jóvenes ecologistas pegaron en los troncos carteles con la frase "Yo seré tu voz", mientras las voces más airadas pasaban de la exaltación a Carmen Cervera ("¡Tita, Tita, lo que se planta no se quita!") al ataque furibundo a Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid ("¡Gallardón, faraón!", "¡Gallardón, dimisión!" o "¡Gallardón, córtate un cojón!").

Carmen Thyssen salió del museo a las doce en punto rodeada por dos guardaespaldas, el director gerente del museo, Carlos Fernández de Henestrosa, y su conservador jefe, Guillermo Solana. A esa hora los manifestantes ya habían cortado el tráfico de los dos carriles contiguos al edificio. Fueron los momentos de mayor tensión y empujones. Decenas de cámaras buscaban la foto. "Me he sentido muy emocionada. Ha sido impresionante ver a tanta gente que está conmigo y con la belleza de los árboles", dijo Carmen Thyssen.

El historiador Ian Gibson, la actriz Pilar Bardem o el presentador Boris Izaguirre acudieron a la cita. "Carmen Cervera ha conseguido que por una vez los madrileños, tan apáticos, se muevan", dijo Bardem. "Esta concentración sólo parecía una aventura televisiva y rosa", añadió Izaguirre, "han infravalorado que su repercusión es real, social y política. Gallardón debería rectificar y asumir que a demasiados madrileños no les gusta este proyecto".

El manifiesto difundido ayer por la plataforma SOS Paseo del Prado calificó de "inadmisible" la reforma y la tachó de "masacre arbórea" . "La obra causará un gravísimo impacto sobre la memoria histórica del paisaje urbano y del medio ambiente y, además, no aportará nada sustancialmente significativo a la arquitectura de la ciudad, como tampoco mejorará la calidad ambiental de este espacio", aseguró un portavoz de la plataforma. Susana Domínguez Lerena, ingeniera forestal y miembro del equipo de estudio Árboles Leyendas Vivas, afirmó: "Son ejemplares espectaculares, no es nada fácil alcanzar esos tamaños. Es un lujo para Madrid. Creo que el proyecto es muy poco imaginativo, es de locos acabar con este bulevar. Tener árboles así cuesta mucho tiempo y dinero. Se habla con mucha ligereza de los trasplantes, cuando son traumáticos para los árboles".

Ya dentro del museo -abarrotado ayer de visitantes- Carmen Thyssen lamentó las descalificaciones personales de la concejal de urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, Pilar Martínez, contra ella. "No se ha disculpado, pero el PP sí. Pido respeto por mí y por mi marido, que era un señor maravilloso, que adoraba España y fue feliz aquí". "Mi marido tenía mucho temperamento, como yo, the same pattern", añadió la baronesa en inglés y con una sonora carcajada. "Estaría hoy aquí aunque este museo no se llamara Thyssen. Creo que en este paseo del Prado todos los museos debemos ser uno solo".

Guillermo Solana explicó ayer que aunque el Ministerio de Cultura no se ha pronunciado oficialmente sobre la batalla que mantiene el museo con el Ayuntamiento, "sí está interesado en todo lo que beneficie al museo". La próxima semana, aunque no hay una fecha prevista, se reunirá el Patronato del museo, cita a la que acudirá su presidenta, la ministra de Cultura, Carmen Calvo. Además, el lunes está previsto que el alcalde presente junto a Álvaro Siza el proyecto Prado-Recoletos, al que el arquitecto portugués bautizó con el nombre de Trajineros. "Me encantaría ir", reconoció Carmen Thyssen, "pero no me han invitado, y no pienso colarme".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de mayo de 2006