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Maite Ocaña apuesta por la investigación y por completar la colección del MNAC

La nueva directora del museo catalán pide prudencia y realismo para afrontar el futuro

"La investigación que realizan los conservadores del museo junto con los de la universidad, con la que estrecharemos lazos, será uno de los ejes prioritarios del museo", indicó ayer María Teresa Ocaña, que el pasado viernes tomó posesión de la dirección del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). Prudente y realista, Ocaña indicó que otro de sus objetivos es completar en lo posible las lagunas de la colección del centro a través de compras y depósitos, pero que no descuidará las grandes exposiciones "pese a que cada vez son más complicados los préstamos".

"Un museo se basa en sus colecciones, que en este caso abarcan desde la Edad Media al siglo XX, y también en departamentos tan importantes como los de restauración y documentación, ya que contamos con una rica e importante biblioteca especializada", indicó Ocaña. "Voy a dar prioridad a todos estos departamentos porque, aunque a veces tendemos a caer en la banalización, no pierdo de vista cuál es la función esencial de un museo". Su experiencia en este campo es larga ya que Ocaña entró a trabajar en el área técnica de los museos barceloneses en 1973 y desde hacía 23 años dirigía el Museo Picasso, el más visitado de Barcelona. Precisamente, ayer finalizaba el plazo para presentar currículos al concurso para cubrir la plaza de dirección de este museo que ella dejó vacante.

"Pasar de un museo monográfico a otro enciclopédico es un cambio importante que me impone y me motiva al mismo tiempo, pero como hay especialistas de todas las secciones me apoyaré en ellos y no creo que tenga efectos en el discurso del museo, sino al contrario", señaló. "De momento, estoy conociendo todas las áreas de la casa, y por lo que he ido viendo hasta ahora éste es otro MNAC del que yo había conocido de joven. He quedado gratamente sorprendida. Aunque, por otra parte, nada me es extraño porque entiendo perfectamente los problemas y sugerencias que me explican los trabajadores y creo que se pueden dar soluciones adecuadas. Son cosas que he vivido y además he seguido de cerca todo el proceso del centro porque conozco a muchos de sus conservadores. Yo tengo la suerte de haber llegado en un momento dulce, con el museo abierto y a pleno rendimiento".

Ocaña, que compareció acompañada de Cristina Mendoza, coordinadora de los conservadores, y Joan Linares, gerente del museo, señaló que de momento no piensa revisar los límites cronológicos del discurso del museo, que llega hasta 1940. "Quiero ir poco a poco y de momento centrarme en las lagunas que tiene la colección de arte catalán del museo, sobre todo en lo que respecta a los apartados de gótico, renacimiento, barroco y vanguardias del siglo XX", indicó. "No es fácil, pero confío llenarlas tanto vía adquisiciones como a través de depósitos o donaciones", añadió, al tiempo que negó, en contestación a una pregunta, que pudiera intentar conseguir alguna obra del Museo Picasso para completar la colección del MNAC: "Me sentiría chaquetera si lo hiciera".

La nueva directora insistió en que este mayor énfasis en el núcleo duro de conservación y estudio del museo no impedirá continuar realizando actividades y exposiciones que den mayor visibilidad y difusión al centro. "Seguiremos haciéndolo, pero hay que saber que para todos cada vez es más complicado conseguir préstamos. Y no somos el Louvre ni la National Gallery. Buscaremos colaborar en lo posible con estos grandes centros, ya lo hacemos con el Museo del Prado, pero soy realista y sé que es complicado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de abril de 2006