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Mutantes, el mítico grupo brasileño, aplaudido en Europa

Admirados por Kurt Cobain o Beck, se reúnen para actuar en Londres

"Parecían tres ángeles", escribió Caetano Veloso recordando la primera vez que los vio. Eran dos hermanos adolescentes, Arnaldo y Sérgio, y una chica, Rita Lee, que habían formado en 1966 en São Paulo un grupo psicodélico. Décadas más tarde, los Mutantes eran descubiertos por Cobain, Beck o David Byrne, que organizó un recopilatorio con sus canciones. Ahora se publican en CD sus antiguos discos y se anuncia un concierto en Londres, el primero desde la disolución en 1978 de la banda más revolucionaria del pop brasileño, como parte de la exposición Tropicália, una revolución en la cultura brasileña.

Después de 40 años siguen sonando frescos e irreverentes, creativos y visionarios. Absolutamente modernos. En 1966, en São Paulo, Rita Lee Jones, su novio Arnaldo Baptista -ambos se habían conocido dos años antes con 16- y el hermano de éste, Sérgio, formaban Os Mutantes. La tarde del domingo 15 de octubre el trío irrumpía en televisión con su impactante versión de la Marcha turca de Mozart. En las semanas siguientes ofrecerían éxitos de Beatles, Rolling Stones o Peter, Paul & Mary.

En 1967 tocaban con Gilberto Gil Domingo no parque en un festival; en 1968, acompañaban con guitarras y bajo eléctricos -un insulto para puristas y nacionalistas- a Caetano Veloso en É proibido proibir, cuando éste, ante los abucheos del público universitario y los huevos y tomates lanzados al escenario, soltó una diatriba contra la izquierda más apolillada.

Tres jóvenes con una imagen extravagante. Sarcásticos e iconoclastas. Ella podía salir vestida de novia -incluso simulando estar embarazada-, con Sérgio de torero y Arnaldo de arlequín. Y los tres aparecían en la cama en la contraportada de A divina comédia. Provocadores. En uno de los momentos más sombríos de una dictadura que se disponía a cortar las alas y callar las voces de activistas políticos e intelectuales. Con ayuda de Rogério Duprat, seguidor irreverente de Stockhausen y Cage, materializaban sus ideas: como la de usar el sonido del aerosol de un insecticida como efecto percusivo.

Los Mutantes se convirtieron en objeto de culto. Kurt Cobain alucinó con ellos, Beck tituló Mutations su disco de 1999 y, ese mismo año, David Byrne editó el recopilatorio Everything is possible! The best of Mutantes. También Stereolab o Belle & Sebastian se han confesado admiradores suyos. "Sabíamos que algo así debía haber existido, pero no sabíamos que sería tan perfecto", escribió Ben Ratliff en The New York Times. En 2005, la revista inglesa Mojo incluyó el primer disco de Mutantes en una lista de los 50 más experimentales de todos los tiempos: por delante de Velvet Underground, Pink Floyd o Frank Zappa.

Ahora, Universal pone de nuevo en su catálogo, en ediciones remasterizadas, Os Mutantes (1968), Mutantes (1969), A divina comédia ou ando meio desligado (1970), Jardim elétrico (1971), Mutantes e seus cometas no País dos Baurets (1972) y O A e o Z -grabado en 1973, tras la salida de Rita Lee, pero que se publicó en los noventa-. No falta Tecnicolor, grabado en París en 1970, con canciones en inglés. Un misterio: nunca llegó a salir. Ni se volvió a hablar del asunto. Hasta que, en 1994, el periodista Carlos Calado, al preparar un libro sobre la historia del grupo -A divina comédia dos Mutantes- descubre la existencia de aquel tesoro en una vieja cinta. La discográfica buscó el master y el hijo de John Lennon, Sean, se ocupó del proyecto gráfico.

Rita Lee -"La más completa traducción de São Paulo", en palabras de Caetano Veloso- es la estrella pop de canciones como Mania de você, Baila comigo o Arrombou a festa, con letra de Paulo Coelho; Arnaldo Baptista, el Syd Barrett de los trópicos, vive en el campo dedicado a la pintura abstracta y, aún hoy, le quedan secuelas de su caída: el primer día de 1982 se tiró del tercer piso del ala de psiquiatría de un hospital y se fracturó la base del cráneo; Sérgio Dias Baptista, guitarrista virtuoso, ha grabado con Phil Manzanera.

Los Mutantes van a reunirse excepcionalmente el 22 de mayo para un concierto en el Barbican de Londres. Faltará a la cita Rita Lee, que declinó participar en el reencuentro, y cuyo lugar podría ocupar Zélia Duncan, pero sí van a estar Arnaldo, Sérgio, Liminha y Dinho. Como escribió Byrne en Best of Mutantes: "Una criatura demasiado extraña y hermosa para vivir mucho tiempo, pero suficientemente fuerte para no desvanecerse jamás".

Delirio

Los Mutantes están en la portada del disco Tropicália ou panis et circencis, el manifiesto del tropicalismo grabado en 1968, junto a Caetano Veloso, Gilberto Gil, Tom Zé, Gal Costa, Nara Leão y Rogério Duprat, que sujeta un orinal. Una lectura, ferozmente crítica, de la realidad brasileña: poetas, músicos y artistas plásticos rompen las reglas en una explosión de creatividad antropofágica. Era el movimiento para acabar con todos los movimientos. "Apostó por la pluralidad, la diversidad, la libertad de expresión; por una mirada amplia y profunda sobre el proceso creativo en el mundo", dijo Gilberto Gil, uno de sus ideólogos. Hoy es ministro de Cultura de Brasil, y Londres, la ciudad en la que él y Caetano Veloso se exiliaron en 1969, acogerá hasta el 21 de mayo la exposición Tropicália, una revolución en la cultura brasileña, que ya estuvo hace unos meses en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago, con conciertos de Caetano Veloso, Gal Costa, Tom Zé o el propio Gilberto Gil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de abril de 2006

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