El estado de la economía valenciana

La deuda de la Generalitat crece a un ritmo tres veces superior al PIB en la última década

La situación financiera impide al Consell dotar políticas activas contra el deterioro industrial

La deuda de la Generalitat sumaba 2.942 millones de euros en diciembre de 1995. Diez años después, en diciembre de 2005, alcanzaba 11.585 millones de euros. La diferencia de 8.643 millones de euros, acumulada desde que el PP ocupa la Generalitat, implica un crecimiento tres veces superior al del PIB regional durante el mismo periodo. La carga financiera de la Generalitat y el control de su crecimiento, impuesto por el Gobierno, restringen la capacidad de maniobra del Consell e impiden dotar políticas activas contra el deterioro industrial que sufre el tejido productivo valenciano.

El Consell ha confiado en que la economía del ladrillo salvaría otras debilidades

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Enrique Villarreal, secretario de Economía de la ejecutiva del PSPV, ofreció ayer un sobrio repaso a los últimos diez años de gestión económica del Consell para concluir que "el PP carece de un modelo económico para la Comunidad Valenciana", una carencia que ha paliado el impulso de la construcción pero que aflora desde que Francisco Camps accedió a la presidencia de la Generalitat, en julio de 2003, y se refleja en un creciente deterioro del tejido industrial. "En los últimos tres años se han destruido 18.000 empleos industriales", recordó Villareal.

"La política económica valenciana se ha basado en la confianza de que el ladrillo serviría para salvar la debilidad de otros sectores, particularmente industriales", señalo Villareal, "Camps es incapaz de articular un discurso coherente en política económica", apostilló.

¿Por qué? Porque el crecimiento de la deuda pública obliga al consejero de Hacienda y Economía a "gestionar la ruina", en palabras de Villarreal. "Siempre obtiene recursos para financiar proyectos faraónicos, pero no para financiar las necesidades de la industria valenciana", explicó el dirigente socialista sin citar a ningún consejero de Hacienda en concreto.

De otro lado, "el consejero de Industria", actualmente Empresa, "asiste con estupor a la falta de financiación" que atenaza el desarrollo de la docena de planes sectoriales que ha intentado impulsar desde que asumió el cargo en agosto de 2004.

La deuda de la Generalitat, además, "no se corresponde con la situación económica" de la Comunidad Valenciana, puesto que ha crecido a un ritmo muy superior a la capacidad de producción de los valencianos, siguió Villarreal. Y concluyó: "Por lo tanto, no vale decir que la deuda es productiva, las inversiones financiadas con esa deuda no son productivas".

Para completar el cuadro, el responsable de Economía de la ejecutiva socialista apuntó que "el presidente Camps disfruta del dudoso honor de ocupar el gobierno precisamente en el momento en que las importaciones desbordaron las exportaciones desde la Comunidad Valenciana", un hito que se registró en 2005 y pone en entredicho la capacidad de la industria valenciana para competir en mercados cada vez más abiertos.

¿Qué medidas ha adoptado el Consell para dar la vuelta a la situación? Villarreal repasó la docena de planes sectoriales que ha acordado el consejero de Empresa con otras tantas federaciones patronales. "En 2005, estaba prevista una aportación de 46 millones de euros para desarrollar las primeras medidas", especificó Villarreal, "pero los sectores nos informan de que han ejecutado cero euros". Efectivamente, las primeras convocatorias públicas para optar a ayudas de la Generalitat vinculadas a los planes estratégicos se publicaron en enero pasado, en 2006.

Para compensar el deslizamiento, "la Generalitat debería haber presupuestado 120 millones de euros" en ayudas para la industria en los presupuestos de 2006. "Como mucho, salen 21 millones de euros", sumó Villarreal a partir de líneas dispersas en varios departamentos.

"Estamos en una situación muy difícil que requiere medidas enérgicas", sentenció Villarreal. El dirigente del PSPV propuso, como primera medida, "duplicar las ayudas directas a la industria para intentar recuperar el tiempo perdido".

Ni la afluencia de fondos europeos hacia la Comunidad Valenciana, Objetivo 1 hasta finales de 2006, ni el crecimiento de la deuda han frenado el deterioro de la industria; y la inversión en innovación cae año tras año, concluyó Villarreal: "Lo han fiado todo al ladrillo, pero la construcción funciona mientras funciona".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0011, 11 de abril de 2006.

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