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Discrepancias en el tripartito catalán por la ley de la prostitución

La consejera de Bienestar quiere crear 'zonas rojas' en la calle, y la de Interior se opone

El debate sobre la regulación de la prostitución en Cataluña ha provocado nuevas discrepancias en el seno del Gobierno tripartito. La consejera de Interior, Montserrat Tura (PSC), rechazó ayer que se permitan "zonas de tolerancia" para ejercer la prostitución en la calle, tal como defiende la titular del Departamento de Bienestar y Familia, Anna Simó (ERC). Según Tura, la medida conduciría a estas áreas a la marginalidad.

La consejera Tura presentó el martes a los responsables del Gobierno catalán un borrador del anteproyecto de ley para regular la prostitución. El texto, elaborado por el Departamento de Interior, prevé la prohibición, sin matices, del ejercicio de la prostitución en la vía pública. Simó se mostró favorable a erradicar esta actividad de la calle. Pero con una condición: que se habiliten determinadas "zonas de tolerancia". Explicó que estas áreas al aire libre darían "garantías y seguridad" tanto a las trabajadoras sexuales como a sus clientes.

La titular de Bienestar y Familia argumentó que, si la actividad se retira de forma drástica de las calles, las prostitutas correrán mayor riesgo de caer bajo el control de las mafias. "Hay que pasar un periodo de transición y permitir las zonas de tolerancia, al menos de forma provisional", dijo. Simó añadió que esta medida cuenta con el respaldo de las asociaciones y entidades que trabajan con las prostitutas.

Contra los argumentos de la consejera republicana, Tura replicó que no se pueden estableces áreas diferenciadas, porque correrían el riesgo de caer en la marginalidad. Y citó un ejemplo: "¿Se imaginan a Barcelona señalando la calle de Ganduxer [en la zona alta de la ciudad] como un área de este tipo?".

Simó recordó que el texto redactado por Interior es "sólo un borrador". En las próximas semanas, los departamentos del Ejecutivo catalán harán sus aportaciones. "Creo que en un par de meses podremos tener un documento definitivo", avanzó.

Críticas a la ordenanza

Pese a la manifiesta diferencia entre los planteamientos de Tura y de Simó, esta última insistió en que no mantiene ningún tipo de discrepancia con la consejera de Interior. "Nada más lejos de la realidad: sacar la prostitución de la calle es compatible con que haya zonas de tolerancia". Para justificarlo, Simó se acogió a las críticas de Tura sobre la ordenanza de civismo que recientemente ha aprobado el Ayuntamiento de Barcelona. Ambas coincidieron en resaltar las carencias de la normativa municipal, que limita la prostitución callejera.

El problema, según manifestó Tura ayer en una entrevista a la emisora pública Catalunya Ràdio, es que el texto dice a las prostitutas "aquí no, pero no les dice dónde sí" pueden ejercer la prostitución. Esto da lugar, a juicio de Tura, a "dificultades de aplicación práctica" de la normativa. Estas declaraciones, horas más tarde, las suscribió Simó, que hizo un balance positivo de los dos años de gestión al frente de las políticas sociales de la Generalitat.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de febrero de 2006