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Crónica:CIENCIA FICCIÓN

La 'batcapa' y los materiales inteligentes

BRUCE WAYNE (CHRISTIAN BALE) ES un joven huérfano atormentado por el fantasma de sus padres, acribillados ante sus propios ojos en las calles de Gotham durante una sórdida velada que cambió su vida para siempre. Movido por aires (¿o tal vez huracanes?) de venganza, el ínclito heredero del imperio Wayne recorre el planeta anónimamente, buscando excusas para imponer su justicia ciega. Su regreso a Gotham le reserva un verdadero descenso a los infiernos, con una ciudad infestada de delincuencia y devorada por una corrupción sin freno. Con la inestimable ayuda de sus pocos pero fieles aliados, su mayordomo Alfred (un impagable Michael Caine), el detective Gordon (Gary Oldman), su amor de juventud (Katie Holmes) y su contacto en la División de Ciencias Aplicadas de Wayne Industries, el doctor Lucius Fox (Morgan Freeman), intentará imponer su ley, oculto a las miradas insidiosas bajo su secreta identidad de Batman. Aunque para ello tenga que darse de bruces, Batman pondrá las cosas difíciles a la mafia.

Argumento perteneciente a Batman begins (2005), dirigida por Christopher Nolan, que ahonda en el perfil psicótico de este superhéroe sin superpoderes. Sus múltiples gadgets, desde el célebre batmóvil a su peculiar indumentaria, han generado ríos de tinta. Los creadores de Batman begins realizaron un denodado esfuerzo por dotar al hombre murciélago de artilugios con suficiente base científica: diseños realistas para el batmóvil, para su espectacular battraje y, claro está, para su no menos característica batcapa, cuyas propiedades analizaremos en esta entrega:

"Es un tejido inteligente, con memoria", sostiene el doctor Lucius Fox, mientras muestra otro de sus juguetes olvidados en los subterráneos de Industrias Wayne.

El tejido, de un negro zaíno, recuerda a tantos otros, sin desvelar todavía ninguno de los misterios que oculta. "¿Nota algo? Normalmente es flexible, pero si aplicamos corriente, las moléculas se reagrupan y lo vueleven rígido". El científico ilustra sus palabras administrando cierta dosis de corriente al material, que inmediatamente adopta una extraordinaria rigidez.

-¿Qué formas puede adoptar?, pregunta Bruce.

-Podría confeccionarse cualquier prenda y se adaptaría a toda estructura.

Los materiales inteligentes del mundo real disponen de sensores, actuadores y mecanismos de control mediante los que reaccionan (se deforman, cambian de color, generan corriente...) ante la presencia de determinados estímulos externos, con un tiempo de respuesta habitualmente corto.

Existen diversas clasificaciones para estos materiales, aunque se los suele agrupar en tres categorías: materiales con memoria de forma, materiales electroactivos y magnetoactivos, y materiales fotoactivos y cromoactivos. El primer grupo engloba los materiales (aleaciones, polímeros, cerámicas...) capaces de alterar su forma al recibir ciertos estímulos (térmicos, luminosos, químicos...).

Los materiales que integran el segundo grupo responden a estímulos eléctricos y magnéticos (en la línea del argumento de Batman begins), o recíprocamente producen respuestas electromagnéticas ante otro tipo de estímulos. Un ejemplo de este tipo de material inteligente lo constituyen los materiales piezoeléctricos, capaces de convertir energía mecánica (una deformación, por ejemplo) en energía eléctrica (voltaje); en lo referente a los fluidos inteligentes, la aplicación de estímulos eléctricos se traduce en un cambio en la viscosidad del material. Los materiales fotoactivos, a su vez, responden a estímulos luminosos o son capaces de emitir luz (materiales electroluminiscentes, fluorescentes o fosforescentes) bajo determinas influencias externas. Finalmente, los materiales cromoactivos experimentan un cambio de color al ser sometidos a estímulos eléctricos o térmicos, o a radiación ultravioleta.

¿Qué sucede entonces con la capa de Batman? Los materiales inteligentes se caracterizan por un retorno inmediato a su estado original al cesar la fuente de estímulo externo, por lo que parece más que probable que en pleno vuelo, instantes después de ser activada, la capa de Batman perdería toda rigidez y provocaría un generoso boquete en pleno asfalto...

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de enero de 2006