Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Cumbre Euromediterránea

Dirección General de Asuntos Exteriores. Comisión Europea

Me ha sorprendido la pregunta que se hace Hermann Tertsch en el artículo publicado en EL PAÍS del 29 de noviembre: "¿Qué quedará de la Cumbre Euromediterránea?". Pues mire, señor Tertsch, mucho. Eso es por lo menos lo que pensamos los expertos en el tema.

Tanto el programa de trabajo para cinco años como el innovador código de conducta para la lucha contra el terrorismo adoptados por la cumbre constituyen unas bases importantes para obtener resultados concretos a corto y medio plazo. La Comisión Europea lleva trabajando en este programa de trabajo desde hace más de un año y nos sentimos muy satisfechos con el resultado. Comprenda que es una labor de equipo en la que han trabajado cientos de personas, tanto de las instituciones europeas como de los Estados miembros, como de los países socios mediterráneos. Y a ninguno nos agrada perder el tiempo. Por tanto, nada de "improvisación" ni por parte de la diplomacia española, ni de la británica, ni de la euromediterránea en general.

Los líderes europeos lo han demostrado unánimemente con su presencia en Barcelona. Si alguien tenía dudas sobre el apoyo de los Estados miembros nórdicos a la política euromediterránea de la Unión, pues que ya no las tenga. Existe unanimidad al respecto. En cuanto a los países socios del sur y del este de la cuenca mediterránea, no encontrará ninguno que esté en contra del proceso de Barcelona, sino todo lo contrario. Algunos son más activos y han sacado más provecho de estos diez años de experiencia, pero todos quieren seguir y lo han demostrado aprobando los textos mencionados. Por supuesto que esta cumbre pasará a la historia, señor Tertsch. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 2005