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Entrevista:LUIS ALBERTO MORENO | Presidente del BID | IV CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

"Hay que rentabilizar las remesas de los emigrantes"

Luis Alberto Moreno, de 52 años y ex embajador de Colombia en EE UU, asumió hace un mes la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en sustitución del uruguayo Enrique Iglesias, ahora al frente de la Secretaría General Iberoamericana. El BID se ha convertido en el mayor banco regional de asistencia al desarrollo y en la principal vía de financiación multilateral de proyectos económicos y sociales en Iberoamérica y el Caribe. Moreno conoce a fondo el Washington político -el republicano y el demócrata- y cree que su principal reto es "que el banco sea relevante para todos los países, que sea un instrumento que sirva al desarrollo".

Pregunta. ¿Qué paisaje, en síntesis, tiene Latinoamérica en 2005?

"El gran reto en América Latina es disminuir los grandes desequilibrios entre los muy ricos y los muy pobres" "Es importante que George W. Bush vaya más a Suramérica. Debe reenfocar más el esfuerzo de Estados Unidos hacia ese continente"

Respuesta. Creo que las tendencias son buenas en lo económico. Todas las economías están creciendo y el panorama, por tercer año consecutivo, es bueno, con los riesgos de una posible subida de las tasas de interés o el impacto que puedan tener los precios del petróleo. Pero hacía mucho que la zona no crecía durante tres años consecutivos, y ésa es una buena noticia. En lo político, viene un ciclo electoral importante, con más de una docena de elecciones en los principales países entre finales de este año y principios de 2007. Y en lo social, seguimos teniendo el problema de las desigualdades; el reto es disminuir los desequilibrios entre los muy ricos y los muy pobres.

P. ¿La economía va mejor que la política?

R. Cada país tiene la oportunidad de resolver democráticamente sus problemas; lo importante es que haya elecciones en todos los países. El clima positivo en lo económico ayuda a que haya un buen debate.

P. ¿Lo más grave sigue siendo la desigualdad?

R. Creo que es el tema central. Hay retos de cada Gobierno para mejorar la competitividad, mantener los procesos de reforma del Estado... Pero en la medida en que hay mucha desigualdad, hay falta de cohesión social. Avanzar en cohesión social es central; para ello hay un camino, que es cumplir las metas del milenio. El 50% de los recursos del BID están dedicados al área social.

P. ¿Qué va a plantear el BID en la cumbre de Mar del Plata?

R. Primero, hay un problema que afectó a EE UU, México, Guatemala, El Salvador y varios países caribeños, y es la cuestión de los desastres naturales. Queremos empezar a trabajar en políticas más activas, no tanto para la atención del desastre mismo, sino mirar las lecciones aprendidas y saber qué se puede hacer para disminuir los riesgos que se corren cuando hay un desastre natural. Y queremos concentrarnos en la necesidad de infraestructuras, en particular a través de las alianzas público-privadas, en temas como las telecomunicaciones, el anillo energético

[red de gasoductos de gas peruano que abastecerá a cinco países del Mercosur], etcétera.

P. El BID presta mucha atención a los envíos de dinero de los emigrantes.

R. El fenómeno de las remesas es importante y en lo que va de año supera ya los 50.000 millones de dólares [unos 41.600 millones de euros]: ya es tanto como los flujos de inversión y ayuda. La mayoría de las remesas se hacen de efectivo a efectivo; alguien pone dinero, digamos en España [el dinero que los ecuatorianos envían desde España es la fuente principal de remesas de ese país] y ese dinero llega en efectivo a la familia. El reto es cómo canalizar eso a través del sistema financiero y cómo conseguir apuntalar ese flujo, rentabilizarlo; de qué manera se puede ofrecer un crédito a esa persona que envía dinero desde España para que compre una vivienda en Ecuador para ella o para sus familiares. Eso tendría un impacto grande en el desarrollo, por los encadenamientos que tiene la construcción. Según las encuestas que manejamos, el dinero de las remesas se utiliza fundamentalmente para comer, pero hay una parte importante que se usa para la vivienda y la educación. Alguien que trabaja en Tejas puede pagar la educación de sus hijos o sobrinos en México a través de mecanismos o instrumentos adecuados. Es una gran oportunidad para construir instrumentos que se puedan convertir en elementos de desarrollo.

P. Los países latinoamericanos se quejan de falta de atención de EE UU.

R. Esa sensación existe en muchos países. Por eso es importante que de esta cumbre salga algo positivo, y es importante que el presidente Bush vaya más a Suramérica. Debe reenfocar más el esfuerzo de EE UU hacia Latinoamérica, aunque sólo sea por la importancia de lo hispano en la sociedad estadounidense: su peso económico, además de una fuerza política creciente.

P. ¿Hay señales en Washington de una mayor sensibilidad hacia el resto del continente?

R. Como todas las relaciones, hay que construirlas día a día. El Gobierno de Bush ha hecho mucho con todo lo que tiene que ver con el comercio, ha hecho un esfuerzo y un gasto de capital político; está intentando moverse, aunque no es fácil, en el tema de la emigración. Y ha mantenido algunas relaciones bilaterales muy útiles. En Latinoamérica siempre hay una sensación de que quisiéramos más; la pregunta es cómo podemos aprender a relacionarnos mejor con EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de noviembre de 2005