Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El congreso sobre Ortega se inaugura reivindicando su papel modernizador

Pedro Cerezo pronuncia una conferencia sobre la influencia cervantina del filósofo

"Donde Ortega luce es en la escasa lista de hombres verdaderamente modernizadores". Estas palabras del presidente de la Fundación Ortega y Gasset, Antonio Garrigues Walker, marcaron ayer la apertura del congreso Ortega, medio siglo después, 1955-2005: la recepción de su obra, que se inauguró en el Paraninfo de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense de Madrid. Durante cuatro días, especialistas de 18 países debatirán sobre la actualidad del filósofo y su fundamental papel modernizador en la búsqueda de un modelo de razón alternativa.

El acto inaugural del congreso (que coincidió con el 50º aniversario de la muerte del pensador) estuvo ayer presidido por el vicerrector de la Universidad Complutense, Carlos Andradas; el decano de Filosofía, José Manuel Navarro; el presidente y el vicepresidente de la Fundación Ortega, Antonio Garrigues Walker, y José Varela Ortega, respectivamente, y el consejero director general del Grupo Santander, Antonio Escámez.

Los participantes en la primera jornada del congreso, que concluirá el próximo viernes, definieron a Ortega como un "pensador" y un "hombre de acción". Carlos Andradas subrayó su fuerte vínculo con la Universidad, "a la que atribuía la misión de evitar transmitir la barbarie del especialista", dijo. En este sentido, la mesa redonda Ortega y la Universidad, moderada por el nieto del filósofo Andrés Ortega Klein (que también expuso la relación de Ortega con los medios de comunicación) y en la que participaron los catedráticos Fernando Savater, Jon Juaristi y José Luis Molinuevo, ahondó en la relación del autor de La rebelión de las masas con la formación.

La conferencia inaugural estuvo a cargo del catedrático de la Universidad de Granada Pedro Cerezo. Bajo el título Cervantes y el Quijote en la aurora de la razón vital, Cerezo recordó cómo la obra cervantina influyó en el filósofo, que recogió gran parte de sus reflexiones en Meditación del Quijote, y recorrió la "correlación Ortega-Cervantes". "Ortega sale al encuentro del Quijote en la búsqueda de sí mismo", afirmó Cerezo. Comparando la visión (trágica) unamuniana con la (vital) orteguiana del héroe de Cervantes, Cerezo concluyó: "En la obra de Cervantes Ortega toca la profundidad de Europa".

Tanto Cerezo como el vicerrector Carlos Andradas recordaron ayer el intento de "ostracismo intelectual" al que fue sometida la figura de Ortega por el régimen franquista. Recordaron cómo el Ministerio de Información y Turismo ordenó que el día de su muerte no se publicaran fotos del filósofo vivo. "Fuimos muchos los jóvenes estudiantes que seguimos su féretro en silencio", contó Cerezo. "De aquel sentimiento de orfandad nació mi vocación filosófica. Ortega nos devolvió a los españoles la posibilidad de hacer filosofía".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de octubre de 2005