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Hacienda espera ingresar 4.400 millones de la lucha contra el fraude en 2006

La Agencia Tributaria creará una delegación para controlar las grandes fortunas

El esfuerzo de Hacienda por controlar el fraude le reportará 4.399 millones el próximo año. Ésta es, al menos, la previsión incluida en los Presupuestos para 2006, que destinarán más de la mitad de los recursos (el 57%) a la lucha contra la elusión fiscal. La Agencia Tributaria pondrá el acento en las tramas de IVA, el sector inmobiliario, el blanqueo de capitales y los vehículos de lujo. Además, se implantará una delegación de grandes contribuyentes que seguirá el rastro de las grandes empresas y fortunas. La Agencia contará con una asignación de 1.151 millones de euros.

La Agencia Tributaria se propone consolidar el próximo año la estrategia de lucha contra el fraude aplicada durante este ejercicio: mayor énfasis en la investigación que en la comprobación y recuperación de la deuda frente a la mera detección.

Con esta máxima, el Ministerio de Economía y Hacienda ha variado los indicadores que utilizará en 2006 para evaluar la labor de la Agencia. Además del fraude descubierto, este organismo ha cuantificado el dinero que piensa ingresar en caja como resultado de todas sus actuaciones (controles, comprobaciones...). Serán 4.399 millones, casi un 4% más de lo previsto este año.

Además de ese dinero en mano, la Agencia pretende descubrir fraude por 7.470 millones. Esta partida comprende las irregularidades descubiertas, el contrabando detectado, el delito fiscal..., actuaciones que suponen un volumen importante de fraude, pero que no implican el ingreso de ese dinero en la caja de Hacienda (así, el contrabando de droga descubierto no tiene repercusión económica en los ingresos de la Agencia).

Más investigación

Este organismo persigue un "reforzamiento de las actuaciones de investigación, especialmente ante el fraude más complejo y reprobable". El programa de actuación incluido en los Presupuestos de 2006 señala los ámbitos de mayor riesgo fiscal: el sector inmobiliario, los módulos (sistema de tributación basado en características objetivas del contribuyente), las tramas organizadas de IVA e impuestos especiales, la ingeniería fiscal y operaciones con paraísos fiscales, el blanqueo de capitales y el delito fiscal. Son precisamente las áreas en las que se centra el plan de prevención del fraude que se aplica desde enero de este año.

Más allá de las actuaciones ordinarias, el programa de los Presupuestos insta a realizar "inspecciones verticales" en el sector inmobiliario, uno de los principales focos de elusión fiscal. Se trata de seguir el rastro a diversas empresas del sector interrelacionadas entre sí en lugar de estudiarlas por separado, con seguimiento de todas las fases (transmisión de terrenos, promoción inmobiliaria y construcción).

En el IVA, otro de los pilares de la lucha contra el fraude, se propone examinar las operaciones intracomunitarias, con especial control del registro de exportadores. Las empresas que venden sus productos en el extranjero abonan el IVA en el territorio de destino, lo que se presta a simular que un producto se vende fuera cuando su destino es el mercado interior. Especial atención se recomienda prestar a las devoluciones de IVA solicitadas (por ejemplo, las de los exportadores), una práctica que ya está dando resultados. En lo que va de año Hacienda ha rechazado un 37% más de devoluciones por este tributo respecto a 2004.

En el impuesto de matriculación, la Agencia intentará detectar el fraude producido en los vehículos de alta gama y en las embarcaciones de recreo, que disfrutan de exención fiscal si se destinan al arrendamiento. El blanqueo de capitales, el fraude en la importación de cigarros y las sociedades que operan en la economía sumergida completan los ámbitos prioritarios para 2006. Hacienda ha incluido un elemento que está cobrando gran importancia en los dos últimos años: la importación de productos procedentes de Asia, propicia a las actividades fraudulentas, como la falsificación de marcas.

En cuanto a las nuevas estrategias para perfeccionar la recaudación de deuda, aumentará el número de acciones civiles y penales interpuestas. También las medidas cautelares (por ejemplo, embargo de bienes si se sospecha que el contribuyente puede intentar deshacerse de ellos), en particular en casos de sucesiones de actividad. El programa propone asimismo personarse en el domicilio del deudor. En este ámbito se insta a desarrollar un mecanismo para embargar de forma telemática los fondos de inversión.

Todas esas actuaciones se verán reforzadas con la colaboración institucional. La Agencia tratará de proseguir el intercambio de información con la Tesorería General de la Seguridad Social, la Inspección de Trabajo y el Catastro.

Una de las novedades para el año próximo será la creación de la delegación central de grandes contribuyentes. Esta sección aglutinará toda la labor tributaria correspondiente a las grandes empresas y los contribuyentes poseedores de importantes fortunas. Fuentes de la Agencia Tributaria aseguran que no está decidido el importe que delimitará quién pertenece a este grupo. Se baraja la posibilidad de que se incluya a las empresas con una facturación superior a 60 millones de euros, aunque el importe variará si son personas físicas o jurídicas.

Crecimiento insuficiente

La Agencia Tributaria contará con 1.151 millones de euros para acometer todas sus actuaciones. Ésta es la cantidad que le asignan los Presupuestos Generales para 2006 y representa un 3,69% más que en el año 2005.

Este crecimiento es superior al del año pasado, aunque supone la mitad del aumento medio del gasto previsto en las cuentas del Estado para 2006. Más de la mitad de la asignación (el 57%) se destinará a la lucha contra el fraude y el resto, a mejorar la asistencia al contribuyente en el cumplimiento de su cita con Hacienda. La primera actividad tendrá encomendados 16.160 empleados y la segunda, 11.940.

Los incrementos anunciados no son suficientes para los inspectores de Hacienda, que claman por una mayor dotación de recursos que permita luchar contra el fraude de manera efectiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005

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