Entrevista:

El Bola se hace mayor

Juan José Ballesta, el más conocido de los últimos niños prodigio del cine español, estrena película, '7 vírgenes', su mayoría de edad como actor, reconocida con la Concha de Plata en San Sebastián. Pero no ha cambiado, sigue siendo El Bola, con su carácter de macarrita tierno de Parla.

"Con Juanjo me pasó que…". Habla Alberto Rodríguez, sevillano de Camas, de 34 años, director de 7 vírgenes y autor de El traje y, junto a Santi Amodeo, de El factor Pilgrim. "Me pasó que, la verdad, al principio yo no lo tenía claro, no le veía como protagonista. Prefería alguien desconocido, buscar a un chaval de la calle. Pero me insistieron para que le conociera. Quedamos un día a comer y enseguida lo vi, enseguida decidí que sería Tano. Conocía el tema perfectamente. Juanjo ve en su barrio esa violencia que refleja la película. Además, creo que aporta una empatía especial al personaje. Pero hay que trabajar duro con él porque se descentra fácilmente".

Juan José Ballesta -a punto de cumplir 18 años, 1,74 metros, 64 kilos, cachitas- se mete perfectamente en la piel de Tano, el protagonista de 7 vírgenes, una pieza de relojería de cine social español que reproduce ambientes opresivos de Andalucía, en la línea de Solas. Tano sale del centro de menores en que está recluido con permiso de un fin de semana para acudir a la boda de su hermano; en esos dos días, gracias a un argumento de pequeños episodios cotidianos, el espectador asiste, con un nudo en la parte alta del estómago, a un ambiente de violencia soterrada y fracasos en el que ve a Tano moverse entre el esfuerzo por encauzar su vida y la corriente de su entorno que le arrastra hacia la marginación, entre pringaos y delincuentes. En la pandilla de Tano, sólo Juanjo es actor; el resto, incluido Jesús Carroza -coprotagonista, impactante en su papel de Richi-, ha salido de las calles de Sevilla, de los barrios obreros, de un enorme casting por el que pasaron miles de chavales.

"Me gusta hacer cine. Pero si algún día me hago muy famoso, lo dejo. Yo lo que quiero es ser un chico de Parla"
"Siempre me gustaron las sortijas de sello. Si me dan el Oscar, lo fundo y me hago anillos. Porque es de oro, ¿no?"

A Juanjo le hemos pedido que elija el sitio que más le gusta de Madrid para reunirse con los periodistas, y que vaya vestido con su ropa preferida para las fotos. Organiza la cita en el centro comercial y de ocio Xanadú, a 23 kilómetros de Madrid, cuya principal originalidad es que cuenta con una pista de nieve artificial para esquiar en cualquier época del año. ¿Por qué aquí? "Me encanta esquiar. Fui una vez a Andorra y dos aquí, a Xanadú".

Llama la atención su carácter macarra después de haber rodado siete películas (El embrujo de Shanghai, Planta cuarta, El viaje de Carol…). Como en 7 vírgenes, Juanjo proyecta una especie de tensión soterrada. Es su parte de chulito. Y lo que sale es decirle: "Juanjo, la vida es más fácil de lo que piensas". Pero por debajo de ese caparazón también hay alguien tierno, con poca maldad. Y lo que sale es protegerle. Seguramente es esa mezcla explosiva de dos caras opuestas la que tan bien le funciona en pantalla, donde a menudo dice más con lo que no dice, con lo que calla, cuando mira y sonríe. Y lo que sale es chincharle buscándole la sonrisa grande que transforma su cara: ahora que tiene una expresión más hecha, menos redonda que en sus películas (incluida 7 vírgenes, rodada el año pasado), dos arrugas verticales juegan con unos ojos que primero se hacen triangulitos y luego se achinan.

¿Te llaman Juanjo o El Bola?

Todo el mundo, en Parla, El Bola; mi familia, Juanjo.

¿Contento con '7 vírgenes'?

Una peli muy maja, con una banda sonora muy maja. [De Julio de la Rosa y el rapero Haze].

¿Por qué te gusta?

Porque es sobre chavales de barrio. Mi barrio es como donde hemos rodado.

Tu barrio de Parla… [localidad de población eminentemente obrera, a 20 kilómetros al sur de Madrid]. ¿No te gustaría vivir en otro sitio?

No, no me voy yo de Parla. Ahí está toda mi familia y todos mis amigos.

¿No te gustaría vivir en Madrid?

No, no, Madrid no me gusta. Muchos coches, mucha gente, mucha contaminación.

¿Han cambiado tus amigos desde que eres famoso?

Mis amigos son los del barrio de toda la vida. Estamos todo el día de colegueo.

¿Toda tu familia es de Parla?

No, mi padre es francés. Mis abuelos eran de Jaén, pero emigraron a Francia. Mi madre sí es de Parla.

¿Tienes hermanos?

Paula, de 10 años… ¡También es actriz! Hizo Yoyes.

¿Ha seguido los pasos de su hermano?

Es que mi madre la apuntó de pequeña en una agencia para hacer anuncios. Como a mí.

¿Qué fue lo primero que hiciste?

La vuelta al cole de El Corte Inglés. Y luego un anuncio para la Dirección General de Tráfico. Entonces yo no hacía caso a nadie. Pasaba de todo, tenía ocho años. He cambiado mucho. Luego ya me centré. Ahora me centro más.

¿Y cómo te salió el papel de El Bola?

Hicieron un casting… Había que insultar. Me dieron el guión. Se ve que insultaba muy bien. Si hay que insultar, si es lo que te piden, pues insultas….

Tenías 11 años. ¿Qué recuerdos guardas del rodaje?

Buen rollo. Yo siempre estoy de colegueo en los rodajes.

¿Qué recuerdas de las películas que hiciste después?

En El viaje de Carol, cuando gritaban ¡acción!, yo siempre estaba en la otra punta, pescando; pasaba de todo. Tenían que estar todo el día al loro de mí. Ahora ya me centro más.

"Yo adoro a Juanjo. Tiene una capacidad intuitiva absolutamente salvaje", señala el director Achero Mañas, su descubridor en El Bola. "Tiene además sentido del ritmo y del tempo; eso en cine es muy importante. Yo suelo decir que es la reencarnación de Montgomery Clift. Es muy ambicioso, en el sentido de querer que las cosas salgan bien; tiene un sentido muy fuerte de la superación. Y además tiene ángel. Mucho carisma y mucha ternura. Pero, sobre todo, eso, intuición; es una esponja, y si no le tuerce nadie va a ser un grandísimo actor. Bueno, ya lo es. Pero tiene mucho futuro. Para mí es como un Javier Bardem, tiene esa fuerza".

Juanjo, ¿notas que has cambiado mucho en los últimos años?

Sí, en la ropa. Antes andaba siempre de chándal, en plan gitanillo. Ahora me arreglo más. Tengo mis camisetas de marca, de Armani, Dolce & Gabbana…

Estás cachitas. ¿Te machacas mucho en el gimnasio?

Voy todos los días, hora y media. Hago pesas.

Y has sido campeón de full contact…

Sí, pero ya lo he dejado. Y el boxeo. Estuve año y pico. Te pueden partir la cara y se acabó lo de ser actor. Me revientan la nariz y se cargan mi carrera. A eso, o te dedicas, o no te dedicas.

¿Qué te gustaba del full contact?

Siempre he sido muy activo. Me gustaba pegarme con la gente, pero con reglas. Por eso lo hacía.

¿Y ahora cómo descargas la adrenalina?

Salgo al campo con la moto. Tengo una de motocross. El otro día me dejó tirado en Pinto. Se paró y me dejó tirado.

¿Pero tienes claro lo de dedicarte al cine?

Sí, me gusta hacer cine. Pero si algún día me hago muy famoso y me conoce todo el mundo, lo dejo. Lo que más me gusta es ir con los amigos por Parla. Y si no puedo porque me conoce toda la gente, lo dejo. Cuando El Bola, venían a pedirme autógrafos, las madres con sus hijos, y era un rollo. Mis amigos, ni querían salir conmigo; no podías ir a ningún sitio. Me da vergüenza que todo el mundo te conozca. No, yo eso no, no quiero ser famoso; yo, en Parla siempre. Yo lo que quiero es ser un chico de Parla. Si pasa eso, lo dejo y me pongo a trabajar con mi padre, en las obras.

¿En qué trabaja tu padre?

Es carpintero encofrador.

¿Estudias, Juanjo?

No, dejé de estudiar hace un año. En segundo de ESO. Repetí y lo dejé. Siempre era de sobresaliente, pero a raíz de El Bola, al empezar con esto del cine, nada, que iba siempre retrasado, y lo dejé. Es que, en los institutos, no veas la caña que te meten ahora.

Habla Juanjo serio, con una media sonrisa. En cada respuesta lleva los hombros un poco hacia adelante, como un tic de desgana y afirmación al mismo tiempo. Con ese acento característico de Parla y otros municipios al sur de Madrid, arrastrando algunas letras.

¿Qué recuerdas del rodaje de '7 vírgenes'?

Buen rollo, de colegueo. Yo me relaciono con todo el mundo.

¿Qué tal con Jesús Carroza?

Bien, buen rollo, lo elegí yo. Puede triunfar. Me enseñó todo Sevilla. Me encantó… Y los andaluces, no veas si hablan…

¿Te gustó el guión de '7 vírgenes' cuando te lo pasaron?

Es que es la realidad, no es ficción. Yo cuando veo pelis de efectos especiales no me las creo. Enseguida veo los fallos: un micrófono que asoma, la sombra del director…

¿Qué películas te han gustado?

La morada del miedo… ¿La has visto? No veas cómo está…

He oído que tus abuelos te suelen acompañar a los rodajes…

Sí, unas veces mi abuela y otras mi abuelo. Me los llevo a los rodajes para que salgan de Parla, para que vean algo. Han estado toda su vida en Parla, y me los fui llevando para que conocieran Sevilla. Me los llevo y les tengo bien cuidados. Ya digo: ¡a mi abuelo que no le falte nada, eh! Y a veces le confunden con los extras.

¿Y tus padres?

Mi padre tiene todas mis pelis en fotos; me lo llevo y hace fotos de todas las escenas. Mi madre, menos, porque está trabajando.

¿En qué trabaja?

En una empresa. Empaquetando móviles.

¿En qué gastas lo que ganas?

En la moto. Llevo ya metidos dos millones y pico. Y he tenido dos o tres siniestros; no me ha pasado nada, pero no veas qué piñazos. Me gasto un montón en la moto. En eso, en lo que se queda Hacienda, y las camisetas de marca, y en comer en el McDonald's, en el gimnasio, en la sauna.

En noviembre cumples 18. ¿Te gustaría independizarte, vivir solo?

No, yo no me voy de donde mis padres. Vivo con mi madre. Ellos se separaron. Pero mi madre es joven, ¿eh? Tiene 34 años. Ella sale, se va a la Ananda, la terraza esa de Atocha, y por ahí.

¿No te gustaría cambiar de casa?

Me gustaría comprarme un terrenito en el campo, con animales, con caballos, y un lago artificial, con peces. A mí lo que me gusta es pescar. Una vez con mi padre pescamos más de cien truchas en una mañana, en el río Najerilla.

¿O sea, que dejarías Parla por el campo?

No, no, el terrenito cerca de Parla, en Toledo o por ahí; un pueblecito con poca gente. Los fines de semana, tranquilito en el campo, y durante la semana, en Parla.

¿Conoces a Tomás Gómez, el alcalde de Parla, el candidato más votado de España en las últimas elecciones municipales?

Sí, es amigo, buen rollo. Fui a la manifestación en Madrid, en Sol, para pedir un hospital para Parla.

¿Cómo es tu casa?

Un quinto piso. Yo siempre viví ahí. En la casa viven gitanos, moros, ecuatorianos… Siempre viví ahí. Mis padres me tuvieron con 17 años. No tenían nada y les dieron el piso, de protección oficial. Yo no me voy de ahí. Es mi piso; nos lo regalaron, pero, bueno, es nuestro, ¿no?…

¿Tampoco te gustaría tener tu propia casa cuando te eches novia?

Ahora no quiero novia. Tengo rolletes por ahí. Pero es que hay muchas, le iba a poner los cuernos…

¿Cómo te gustan las chicas?

Guapas, buen tipito, buenas tetitas… Bueno, que si no tiene tetas da igual, con que sea maja y simpática… Que no me chille. Muy importante. Para chillarme, ya está mi madre. Que me chilla por todo: recoge eso, te has meado fuera…

¿Sales mucho?

Cada vez menos. Siempre hay movidas en las discotecas. Y si me insultan, yo me acelero mucho y pierdo el control… No, no me gusta estar de mal rollo por las noches. Hace poco, en Getafe, vino uno y me quería rajar con un cuchillo… No veas, en una discoteca. "Te voy a apuñalar…". Es que se te acercan las chicas, y luego vienen los novios que se creen que se las quieres quitar, y mal rollo. Y te llaman niñato, que qué te has creído. Yo paso. Yo, en Parla, que nos conocemos todos y todo es colegueo. La gente, no veas, qué flipá, con cuchillos que va.

Pero algo harás tú; no me creo que vengan a buscar bronca así, por nada…

Los de mi edad son así. No veas. Los malotes, con pantalones pitillo, enseguida te están amenazando. "¿Tú eres El Bola?", y enseguida te quieren pegar. Vienen a por ti. Cuando me provocan, me pongo muy nervioso. No me gusta que me vacilen delante de las chicas…

Ese sello gigante que llevas, ¿es un regalo?

No, me lo compré yo. Siempre me gustó el oro. Fui a Sol, a las tiendas de compraventa, y me lo compré. El más grande. Tenía más cordones y sellos, pero los perdí en el gimnasio. Lo pierdo todo. Antes dejaba todo por ahí, ahora ya me centro más. Iba a Continente y lo perdía todo.

¿Cuánto cuesta?

Mil doscientos euros. Pero vas a Sol y lo sacas por la mitad… Pobre del que me lo quiera quitar… Mira, ¿ves?, ¿lo notas?… La cabeza del león se te clava en el hueso del brazo, y eso que no estoy apretando…

¿Tu actor preferido?

Robert de Niro. También Imanol Arias, un tío muy, muy legal. Le conocí en Querido maestro y es de lo mejor que he conocido.

¿Y actriz?

Me gustan todas.

¿Dónde tienes puesto el Goya?

En casa, al lado de la pecera.

¿Qué tienes en la pecera?

¡Buaf!… Está petá. Hay una rana, un tritón, gambillas de mar, peces como Nemo, una culebra…

Le llaman al móvil. Cuando cuelga dice: "Una pibita. Esta noche esquío otra vez".

Vais a Toronto y a San Sebastián de promoción con la película, a los festivales. Bien, ¿no? ¿Te gusta viajar?

Me gustaba. Ya no, no me gusta; no me gusta salir. Yo, en Parla…

Pero ¿qué hacéis en Parla para que te guste tanto? ¿Cómo es tu cuadrilla?

Somos 10 o 12. Todo chicos.

¿Estudian, trabajan?

Ninguno estudia… Cabrones… Ni trabaja. Pero son buenos chavales. Tienen 16 años y no quieren trabajar todavía. Dicen que cuando cumplan 17 o 18. Pero ninguno fuma ni bebe. No tienen muchos gastos…

¿Y qué hacéis?

Dar una vuelta. Ir al Conti, a merendar, ver una peli, estar en los bancos, y así.

¿Qué película te gustaría rodar?

Una de bandas, de ir pegando tiros…

Las bandas latinas comienzan a dejarse ver por los barrios…

A Parla que no se metan… Allí no queremos problemas. Que no vengan a liarla. Que allí estamos de colegueo en los bancos, y así…

¿Notas que ha cambiado mucho Parla desde que tú eras pequeño?

Sí, sí está cambiada, sí. Ahora hay mucha delincuencia.

¿No llevas ningún 'piercing'?

Tenía uno en la barbilla y otro en la oreja, pero me los quité.

¿Y tatuajes?

Tatuajes, no, lo que tengo son cicatrices… De pequeño, además, de ser tan activo se me desgastó la cadera y me tuvieron que poner un aparato, y estuve con el aparato, como el de Forrest Gump, más de un año.

Acabas de rodar 'Regreso a Moira', un telefilme de miedo, de Mateo Gil…

De miedo y erótico. Con Natalia Millán.

¿Muy erótico?

No veas… En el guión ponía: embistiéndola por detrás… Me empalmaba y todo, y teníamos que esperar a que se pasara para seguir rodando. Luego descubrí que, si me tomaba tres cafés seguidos, ya no me empalmaba.

¿Desnudo integral?

Se me ve el culo. No creo que se me vean las bolas desde detrás, ¿no? No hago más escenas de sexo. Si hay que hacerlo, se hace, pero yo no lo hago más.

¿Te gusta trabajar para la tele?

No, no me gusta. No quiero hacer tele, luego te conoce todo el mundo. Es un problema, luego no puedes salir.

¿A quién te pareces más, a tu padre o a tu madre?

Yo creo que a mi padre. Hasta en los andares. Antes andaba todo despatarrado; ahora, menos.

¿Fumas mucho, Juanjo?

Un paquete diario. Empecé con 12 años, después de El Bola. Por tontear.

Él decide su plan perfecto para hoy. Paga la distribuidora de 7 vírgenes. Y elige un Vips. "¿Puedo pedir lo que quiera?". Y pide aros de cebolla y quesadillas para compartir, y un sándwich Vips Club. Está contento. "Pero mi comida favorita son los entresijos y las gallinejas que hace mi abuela. Como hasta que me duele la tripa de tanto aceite… Y eso de hígado…, foie de pato. ¡Buaf!… Sólo lo he comido una vez, pero ¡buaf!…

¿No quieres postre?

No como dulce, me duele la tripa; ni tampoco chuches. Ni coca-cola; sólo agua, siempre agua. Es que no mastico. Soy muy atacao. Tengo principio de úlcera.

¿Qué música te gusta?

Paco de Lucía, Camarón, El Zíngaro, El Luis… Camela… Yo toco guitarra flamenca…

¿Y el 'house'?

¿Qué dices, chaval? Eso es de pastilleros.

No te gustan las entrevistas, ¿no?

Lo que no me gustan son las fotos. El otro día se pasaron dos horas sólo para hacerme una foto de cara para una revista femenina. ¡Dos horas! Y para otra revista me vistieron de maricón… [Interviene Elio, la chica de prensa, en plan reprimenda cariñosa de madre: "Juanjo…, era un traje de Armani…"]. Bueno, pues eso, de maricón…

Las entrevistas te cansan…

Es que he tenido malas experiencias con los periodistas. Una vez se inventaron que yo era un delincuente. Se presentó uno en Parla en mi instituto y empezó a preguntarle a mis compañeros, y, por hacer el gamberro, empezaron a decir: yo he estado robando carteras con El Bola, yo he estado robando coches con El Bola… Y lo puso así en el periódico. Y eso no está bien, ¿no? Eso no se puede hacer. Fue cuando estaba en el colegio público. Luego me cambié a uno privado… Pero no me gustó nada.

¿Pero habría menos malotes?

No te creas… Había pijos malotes, no veas. Yo no, yo no hacía nada, sólo que me dormía en clase, pero nada más…

Bueno, Juanjo, si alguna vez voy por Parla y te veo por los bancos, ya me saludarás…

Como te vea con una cámara, te tiro piedras. A Parla no vayas con cámara, ¿eh?

Buena suerte. No descuides el cine, a ver si algún día te llevas el Oscar…

Si me dan el Oscar, lo fundo y me hago anillos… [Y entonces le salen las arrugas verticales y los ojos se le achinan]. Porque es de oro, ¿no?

Se va a esquiar. Es su tercer día en Xanadú.

La película '7 vírgenes', de Alberto Rodríguez, se estrena la próxima semana.

Voraz comedor de sándwiches, al joven Juan José Ballesta le gusta el cine, Parla y lucir grandes anillos de oro.
Voraz comedor de sándwiches, al joven Juan José Ballesta le gusta el cine, Parla y lucir grandes anillos de oro.ALFREDO CÁLIZ

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 09 de octubre de 2005.

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