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CITA EN NUEVA YORK | La posición española

El Rey defenderá hoy el multilateralismo y la Alianza de Civilizaciones en la cumbre

Zapatero insistirá en aumentar la ayuda al 0,7% del PIB pese a la resistencia de EE UU

La concertación y el consenso entre países como método de aproximación a los grandes problemas mundiales, la centralidad consecuente del papel de Naciones Unidas de la legalidad internacional y del diálogo para la resolución de los conflictos son los ejes de la intervención que realizará hoy el Rey en Nueva York como representante de España ante la cumbre del 60º aniversario de la ONU. Don Juan Carlos destacará la importancia de la Alianza de Civilizaciones como instrumento esencial de esa política propuesto por el Gobierno.

Los Reyes fueron recibidos en Nueva York alrededor de las cuatro de la tarde de ayer (diez de la noche en España) por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que había aterrizado media hora antes. La intervención del monarca en la cumbre estaba prevista para las 16.30 de hoy, hora local, una vez cerrado el acuerdo básico y de consenso, que se negoció y pactó anoche con un texto algo a contracorriente de los objetivos españoles. Fuentes diplomáticas españolas comentaron que las discusiones entre la treintena de representantes nacionales designados para debatir las conclusiones finales se orientaban a ceder en los capítulos de terrorismo y derechos humanos a cambio de avances en la protección frente a los actos de limpieza étnica y genocidio.

El acuerdo sobre una convención internacional contra el terrorismo en el marco de la ONU sigue siendo, pese a la decadencia de ETA, objetivo fundamental del Gobierno de España, que logró colocar al embajador Javier Rupérez como presidente del comité de Naciones Unidas dedicado a la gran amenaza mundial del momento.

Aunque las conversaciones celebradas en Nueva York con carácter previo a la cumbre parecen haber marginado la exigencia avanzada por los países árabes, e inaceptable para España, de que no se consideren terroristas los ataques, incluso contra civiles, perpetrados en nombre de la liberación nacional o el derecho de autodeterminación, la perspectiva de que la aprobación de la convención pudiera quedar pospuesta ad calendas representaba ya un paso en falso.

Tampoco casaba bien con las prioridades españolas la renuncia colectiva a fijar un calendario para la aplicación del compromiso adquirido por la ONU en la Cumbre de Monterrey de elevar la ayuda al desarrollo al 0,7% del PIB. El rechazo estadounidense a primar la solidaridad, complemento indispensable, en opinión de los europeos, del esfuerzo económico que se exige a los países del Tercer Mundo, parecía haberse impuesto anoche definitivamente.

No era previsible, sin embargo, que estas circunstancias fueran a propiciar modificaciones de las posiciones de la excepcional delegación española que concurre a la cumbre. El Rey, como jefe de la comitiva, además de reiterar los principios multilateralistas que están en la base del cambio de la política exterior de Zapatero en relación con la de su predecesor, José María Aznar, y de la consiguiente pérdida de sintonía con Washington, incidirá en la prioridad de la lucha antiterrorista y en la importancia de la Alianza de Civilizaciones impulsada por España y Turquía en el seno de la ONU.

El presidente del Gobierno, por su parte, al intervenir por la mañana en la reunión de alto nivel sobre financiación y desarrollo, se centrará en que es esencial que la generalidad de los países secunde el calendario ya adoptado por la UE para que el objetivo del 0,7% del PIB sea realidad en 2015.

Encuentro con Annan

No se descartaba anoche que los representantes españoles incluyeran en sus discursos alguna mención de apoyo a la gestión del secretario general, Kofi Annan, en dificultades por los fraudes detectados en la ejecución del programa de cambio del petróleo iraquí por alimentos en tiempos de Sadam Husein. Además de participar en el desayuno que Annan ofrece hoy a todos los líderes, don Juan Carlos y Zapatero se reunirán esta mañana a solas con el secretario, que ha asumido como propia la Alianza de Civilizaciones.

Los Reyes y el presidente del Gobierno saludaron anoche al presidente de EE UU en la recepción que George W. Bush ofreció en el hotel neoyorquino Waldorf Astoria a los más de 170 líderes convocados a la cumbre . El encuentro fue breve y durante el mismo, según fuentes diplomáticas, Bush agradeció vivamente la ayuda española para paliar los daños ocasionados por el huracán Katrina.

[El pleno del Congreso aprobó ayer por unanimidad una proposición no de ley en la que insta al Gobierno a "apoyar firmemente el proceso de reformas impulsado por Kofi Annan"].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de septiembre de 2005