Narbona pretende desviar más agua del Alberche para abastecer Madrid

Medio Ambiente negocia con Unión Fenosa la suspensión de sus concesiones en el río

El Ministerio de Medio Ambiente, dirigido por Cristina Narbona, quiere que la compañía Unión Fenosa deje de utilizar, para obtener energía, el agua de cuatro embalses del Alberche, y poder disponer así de todo el caudal de ese río para abastecer a Madrid. La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), organismo dependiente del ministerio y encargado de la gestión del agua, ha confirmado que está negociando con la empresa eléctrica para revisar las concesiones que tiene sobre los embalses de Burguillo, San Juan, Picadas y El Charco del Cura.

La Comunidad obtiene en este momento entre 100 y 120 hectómetros cúbicos de agua anuales del Alberche. Transporta el agua a Madrid a través del llamado trasvase de Picadas, que sólo se pone en funcionamiento en periodos de escasez. Sin embargo, fuentes de la CHT aseguran que las bombas y conducciones del trasvase tienen capacidad para extraer, al menos, otros 100 hectómetros cúbicos. La suma de ambas cifras supone más de un tercio del agua que se consume en toda la Comunidad cada año, 600 hectómetros cúbicos.

Ésta es una de las medidas que Medio Ambiente va a adoptar para inyectar en Madrid otros 200 hectómetros cúbicos de agua, tal y como anunció Narbona.Aumentar el caudal del trasvase de Picadas desde el río Alberche a Madrid no es, sin embargo, una de las medidas urgentes que tiene en mente el Ministerio de Medio Ambiente. Aunque debería serlo, según Ecologistas en Acción. Esta organización lleva pidiendo que se anulen las concesiones a las eléctricas sobre el río desde 1999. "La solución del agua en Madrid está precisamente en el Alberche", sostiene Santiago Martín Barajas, su portavoz.

Por el momento, lo que el ministerio está ejecutando, con diferentes grados de rapidez, son otras tres grandes obras para hacer llegar unos 70 hectómetros cúbicos a la Comunidad, según anunció anteayer el portavoz del PSOE en la Asamblea regional, Rafael Simancas.

La principal intervención que está llevando a cabo Medio Ambiente, por el volumen de agua que implica, es la que más tardará en estar disponible: la perforación de campos de pozos del Guadarrama, según explican fuentes de la Confederación Hidrográfica del Tajo. Entrarán en funcionamiento en el primer semestre de 2006, aunque no se sabe aún cuántos pozos se excavarán, porque "variará en función del agua que se extraiga de cada uno". Sí se sabe, en cambio, que por los 60 kilómetros de tuberías pasará un mínimo de 30 hectómetros cúbicos de agua.

La obra se está realizando conjuntamente entre el Canal de Isabel II y la Confederación (el primero perfora los pozos donde más agua hay y el segundo extiende las tuberías), entre Villanueva de la Cañada y Navalcarnero, siguiendo el cauce del río Guadarrama. Toda esta agua irá a parar al municipio de Griñón, al sur de la Comunidad, donde será tratada y posteriormente distribuida.

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La segunda medida, también por el volumen de agua que aportará a Madrid (20 hectómetros cúbicos al año), es una gran conducción entre el embalse de Almoguera, en Guadalajara, y Aranjuez. La Confederación explica que ha construido una tubería de 70 kilómetros que transportará el líquido desde el río Tajo. El embalse de Almoguera se llenará con agua procedente de Buendía y Entrepeñas, también en la provincia castellano-manchega. El conducto ya está construido, y se espera que entre en funcionamiento en breve.

Pueblos del suroeste

Finalmente, la última gran intervención por parte del ministerio se está realizando en la presa de la Tajera, en Guadalajara. De este embalse se obtendrán entre 12 y 15 hectómetros cúbicos de agua para los pueblos del suroeste. Esta obra está también finalizada, según afirman desde la confederación. "El agua está allí ya, sólo resta traspasarla" y que el Canal se haga cargo de ella.

Estas tres obras suman unos 65 hectómetros cúbicos anuales. El resto, hasta los primeros 70 prometidos, saldrán del reciclaje de aguas en la depuradora de la Gavia, de pequeñas actuaciones en el río Sorbe y una mejora en los sistemas de regadío y reciclaje de agua. Con esto, explican fuentes de la Confederación, se llegará a la cifra prometida "a corto plazo".

El resto, hasta los 200 hectómetros cúbicos que el ministerio aseguró que pondría sobre la mesa para el abastecimiento de la región, tardará más tiempo. Todo depende de cómo discurran las negociaciones entre la Confederación Hidrográfica del Tajo y "la empresa que tiene la concesión [Unión Fenosa]", según explican desde la CHT. La última de las actuaciones que tiene en mente el ministerio de Narbona es recuperar 30 hectómetros cúbicos del río Sorbe.

Por otra parte, un portavoz de la Confederación Hidrográfica del Tajo alertó ayer sobre el mal uso del agua que se está haciendo en la Comunidad de Madrid. "Es indignante que el Gobierno regional de Esperanza Aguirre pida a los ciudadanos que ahorren agua cuando ellos la despilfarran", dijo este portavoz. "Todo el mundo ve cómo se desperdicia agua en Madrid, hay operarios regando a pleno día, glorietas absolutamente verdes en zonas cuyo estado natural no es ése, cunetas rebosando agua... Es indignante", protestó.

Este responsable insistió en que no es ni necesario ni práctico hacer más embalses en la Comunidad de Madrid, algo que lleva meses reclamando el Gobierno regional de Esperanza Aguirre y que, hasta el momento, ha rechazado rotundamente el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Martín Barajas, de Ecologistas en Acción, coincide en este análisis y argumenta: "No se puede hacer más pantanos en un río que ya tiene embalses y está regulado. No es práctico, porque no hay más agua. No se podría almacenar más. Es sorprendente que sean los ayuntamientos quienes tengan que tomar medidas ante la pasividad e ineficacia del Gobierno regional", concluye.

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