Prisión para los dos acusados de abusar de un niño del Casal del Raval

Los presuntos tocamientos ocurrieron en los pisos de los acusados

El juez de guardia decretó ayer el ingreso en prisión de los dos detenidos como presuntos autores de cometer abusos sexuales a un niño de 12 años que estaba inscrito en el Casal d'Infants del Raval. Ambos hombres, uno de los cuales trabajaba como voluntario en el centro, fueron detenidos el pasado viernes. Los cargos contra ambos son "agresión sexual, abusos y provocación de menores".

Los detenidos, que ayer pasaron a disposición judicial, han sido interrogados por agentes del Cuerpo Nacional de Policía tras una denuncia de la familia. Se trata de Ángel Rodrigo B. A., ecuatoriano, de 27 años, y José María H. P., de 45. Este último tiene antecedentes policiales por corrupción de menores y agresiones sexuales.

Ángel Rodrigo B. A., que trabajaba como voluntario del Casals d'Infants del Raval, consiguió la confianza del menor haciéndole regalos hasta que finalmente le habría obligado a hacerle tocamientos. Según las declaraciones del niño, se ha sabido que Ángel Rodrigo B. A., puso en contacto al menor con José María H. P., que también habría cometido abusos sexuales con el pequeño, a cambio de regalos y dinero. Los hechos ocurrieron en los domicilios de los detenidos.

Fue una monitora del propio centro la que detectó que algo raro pasaba cuando el niño apareció un día con unos pantalones y unas zapatillas nuevas. La monitora puso los hechos en conocimiento de la dirección del centro. Posteriormente, los responsables del casal, que han anunciado que se personarán como acusación particular del caso, pusieron a los padres del menor al corriente de los hechos y los acompañaron a interponer la denuncia ante la policía. Se da la circunstancia que Rodrigo B. A. vivía de alquiler en un piso propiedad de José Maria H. P.

Rosa Balaguer, directora del casal se confesó el viernes desolada por este caso. "Vino a buscar una víctima fácil y no sabíamos adónde quería llegar", dijo la directora del centro. El centro ya se vio salpicado en 1997 por otro escándalo. Aunque al principio se creyó que podría existir una red de pederastia e incluso de padres que alquilaban a sus hijos para que fueran sometidos a agresiones, al final quedó descartada la esta posibilidad. Los padres acusados quedaron libres de cargos y la justicia condenó a Xavier Tamarit, uno de los fundadores del centro, y a Jaume Lli, por cometer abusos con menores.

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