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64ª FERIA DEL LIBRO DE MADRID

Fernando Marías reivindica la épica de la defensa de Madrid

El autor publica 'Cielo abajo', premio Anaya infantil y juvenil

Fernando Marías (Bilbao, 1958) cree que hay que frenar "esa corriente reciente de libros sobre la Guerra Civil que sugieren que su verdadero origen fue lo mal que lo hizo la República". Y su "granito de arena" quiere ser la concienciación de los jóvenes con su novela Cielo abajo. El libro que publica ahora ganó en abril el II Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, dotado con 30.000 euros y al que optaron 104 obras.

Para Fernando Marías un escritor no puede "dejar de hablar de algo que le obsesiona porque si no está perdido". Por eso, en su Cielo abajo se acerca a los jóvenes con un tema que le fascina y que a priori resulta poco atractivo para los chicos de nueve a 15 años: la Guerra Civil española. Por lo pronto, el libro sedujo al jurado del premio del Grupo Anaya y Ámbito Cultural-El Corte Inglés -en parte integrado por alumnos de 10 institutos de toda España- que le otorgó el galardón.

Cielo abajo cierra una trilogía juvenil en la que Marías aborda esos años de guerra. En El vengador del Rif cuenta una historia desde tierra; en La batalla de Matxitxako, desde el mar, y en esta novela, desde el aire. Quería que la acción transcurriese en Madrid, la ciudad en la que vive, "un lugar que todos amamos y odiamos a partes iguales". "Madrid tiene un triste récord, que es el haber sido la primera capital del mundo bombardeada con la intención de forzar el pánico y la rendición. Siempre nos viene a la cabeza Gernika", recuerda.

El autor de La luz prodigiosa leyó una frase que le hizo vibrar y le dio la clave del libro: "Voy a defender la República porque comprometí mi palabra de lealtad". Se le atribuye a Vicente Rojo, nombrado jefe del Estado Mayor del Ejército republicano cuando en noviembre de 1936 Madrid estaba a punto de caer en manos de Franco y los periódicos extranjeros tenían preparada la primera plana. "Es necesario reivindicar la figura olvidada de Rojo, un militar admirable que fue maltratado y humillado por el bando vencedor. Me impresiona su fidelidad a la República, pese a ser conservador y religioso", argumenta el ganador del Premio Nadal 2001 con El niño de los coroneles.

Lo que iba a ser una novela sobre Rojo se convirtió en un relato "conmovedor y épico" que intercala las vivencias de Joaquín Dechén -un joven que sueña con ser aviador y que se ve involucrado en la batalla madrileña del 7 de noviembre de 1936- con las de tres mujeres de distintas generaciones de una misma familia. En la contienda, Joaquín se enamora de Constanza, cuya imagen rememora a lo largo de su vida al toparse con su hija en los años setenta, y en la actualidad, con su nieta.

"Toda mi literatura juvenil es para todos los públicos. Para mí, Indiana Jones o El último mohicano, teóricamente pensadas para jóvenes, son dos de las mejores películas de las últimas décadas. No hago distinciones. Y lo mismo pasa en la literatura", indica Marías, cuyo padre se alistó en el bando republicano. "En mis novelas juveniles he intentado que sean para todos los públicos. Lo único que no hay son escenas oscuras o de violencia y sexo explícito", enumera.

"Y lo que he notado es un cambio. Antes la gente me decía que se estremecía o se horrorizaba con mis novelas y el otro día unas señoras me dijeron que habían llorado con el final de Cielo abajo", rememoró entusiasmado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de junio de 2005