El Reina Sofía rehabilitará el edificio Sabatini para potenciar su colección

La ampliación de Nouvel, que se abre en septiembre, ha costado un 22% más de lo presupuestado

El patronato del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), de Madrid, aprobó ayer por unanimidad la rehabilitación del edificio Sabatini para que en sus cuatro plantas se exponga la colección permanente, en una reordenación que tendrá 700 obras frente a las 500 actuales. También aprobó el plan museológico, que a partir de la ampliación del edificio de Nouvel, con su apertura en septiembre, se centra en la institución como museo y no centro de arte, con una ordenación cronológica de la colección, con los artistas españoles en el contexto internacional y la integración de las artes.

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"Nos tocaba ahora consolidar esta institución como museo", afirmó Carmen Calvo como ministra de Cultura y presidenta del patronato del Reina Sofía al presentar las decisiones sobre el futuro del museo a medio y largo plazo. De la legislatura anterior heredó "un gran esfuerzo con recursos públicos" para realizar la ampliación del edificio Sabatini, sede del museo, con el proyecto del arquitecto francés Jean Nouvel, nombre que se ha dado al nuevo edificio que se abrirá en septiembre. Aporta 26.892 metros cuadrados, lo que significa un 65% más de espacio, para concentrar dos grandes salas de exposiciones temporales, una biblioteca y centro de documentación, una librería especializada, dos auditorios polivalentes para 200 y 500 butacas, talleres y almacenes. La inversión de este edificio ha llegado a los 92 millones de euros, desde los 75 iniciales, con una desviación del 22%, que la ministra consideró "razonable para este tipo de obras".

La ampliación de Nouvel ha provocado que Cultura y el patronato se centren en la colección permanente, que tendrá un nuevo recorrido por cuatro plantas y una revalorización de los espacios arquitectónicos proyectados por Sabatini, como el claustro, las escaleras y una sala abovedada subterránea que volverá a ser de exposiciones temporales. Al trasladar los servicios actuales al nuevo edificio se recuperan 5.300 metros cuadrados de espacios expositivos para la colección permanente, que pasará a tener 700 obras, 200 más de las actuales. Las obras de adaptación se realizarán sin cerrar el centro y por fases en los próximos cuatro años, con una inversión de 32 millones de euros.

El plan museológico, aprobado ayer por el patronato y presentado por la directora del museo, Ana Martínez de Aguilar, al año de la toma de posesión de su cargo, completa "el escenario con lo más definido, claro y riguroso de esta institución pública", según la ministra de Cultura. Aparte de afrontar la ampliación heredada, Carmen Calvo insistió en la decisión política de mejorar la exhibición de la colección pública y presentarla en su contexto internacional, con una política de adquisiciones para llenar los huecos actuales. Señaló que el compromiso presupuestario hasta 2008 incluye incrementos en los capítulos de personal y mantenimiento. El presupuesto total de este año es de 48,4 millones de euros y para 2006 será de 65,4 millones. El cambio incluye una nueva imagen corporativa para definir el "más museo que centro", con el nombre de Museo Reina Sofía, dentro de la red de museos estatales, que presentará también los nuevos medios y tecnologías. "Cultura apuesta muy fuerte en tiempo, dinero y filosofía, y el museo responde para que ocupe el lugar al que tiene derecho y vocación en el arte del siglo XX", declaró el presidente del patronato, Juan Manuel Urgoiti.

El plan museológico parte de una "nueva filosofía y una nueva ordenación de la colección permanente", según Ana Martínez de Aguilar, quien mencionó el trabajo del historiador Juan José Lahuerta en la definición del nuevo proyecto. El estudio de las 16.000 obras de la colección llega a los años cincuenta y el plan museográfico de las obras estará listo en los próximos meses. También se analiza el Reina disperso, para recuperar depósitos en otras instituciones.

La nueva ordenación se basa en la cronología, en la historia como punto de referencia, y en los grandes maestros de la colección, como Picasso, Miró y Dalí, situados en un "entrecruzamiento internacional", donde se producen diálogos y ventanas entre los artistas, y en una integración entre las artes. La directora puso varios ejemplos de esta nueva filosofía museológica, como el cambio de siglo, donde comienza la colección con Picasso; el cubismo y su protagonismo español con Picasso y Juan Gris, los casos de Miró, Dalí y Solana, que se presentan como referencias biográficas o en ismos en lugar de contrastes con otros pintores, "un diálogo real que es la historia del siglo XX". La visión cronológica se aparta de la historia lineal para "romper fronteras" con la presencia de la escultura y la pintura, la incorporación de la arquitectura, el diseño, artes decorativas y nuevas tecnologías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0007, 07 de junio de 2005.

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