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Reportaje:

La huella de Roma aparece en Collado Mediano

Los arqueólogos encuentran una posada romana utilizada entre los siglos I y V después de Cristo

Los arqueólogos han sacado a la luz en Collado Mediano, un pueblo serrano madrileño de 6.000 habitantes, los restos de una posada romana utilizada por los viajeros que atravesaban la sierra del Guadarrama entre los siglos I y V después de Cristo. Las investigaciones apuntan a que las ruinas podrían corresponder a Miaccum, un lugar de descanso que el Itinerario de Antonino -recopilatorio anónimo de los caminos romanos escrito en el siglo III- sitúa en la Vía 24, que unía Mérida con Zaragoza, pasando por Segovia.

El director del Servicio Municipal de Arqueología, Jesús Jiménez, indica que este hallazgo es clave para localizar el resto de posadas de la vía. Al mismo tiempo, asegura que contribuirá a esclarecer por dónde discurría la Vía 24. "Siempre se pensó que el camino se encontraba a varios kilómetros de este lugar", explica Jiménez.

La posada tiene dos habitaciones, una cocina y unas pequeñas termas de agua caliente y fría

El descubrimiento no ha sido casual. Los lugareños apuntaban a que en esa zona del municipio existían ruinas. Un rumor apoyado por los restos que se hallaron en 1917 al excavar en el entorno para sacar piedra. Los años pasaron sin que se prestara atención al yacimiento, y el lugar se convirtió en un circuito improvisado para los amantes del motocross. "El montículo donde estaba oculta la posada era el preferido de los chicos para saltar con las motos", dice Jiménez.

Los restos romanos continuaron en el olvido hasta que en 2002 el alcalde de la localidad, Juan Carlos Bustos, decidió impulsar la búsqueda del patrimonio perdido para potenciar los valores culturales del municipio. El regidor creó un Servicio de Arqueología, que, antes de iniciar las excavaciones, llevó a cabo diversos sondeos y comprobó que una calzada romana de entre cuatro y cinco metros de ancho pasaba por el lugar. "Quiero destacar que la iniciativa ha sido municipal, la Comunidad ha aportado las autorizaciones necesarias, pero los fondos han salido de las arcas del Ayuntamiento", recalca Bustos.

En 2004 empezaron las labores de excavación arqueológica. Pronto asomaron entre la tierra los primeros vestigios del yacimiento denominado El Beneficio. Paso a paso, salió a la luz la estructura de la posada, un edificio cuadrangular que fue reconstruido tres veces, y del que se han excavado unos 230 metros cuadrados. Consta de una entrada a la que llegan dos habitaciones, una cocina y unas pequeñas termas con caldarium (baños de agua caliente) y tepidarium (baños de agua templada). Junto a las termas se ha encontrado el horno utilizado para calentar los baños.

Entre los restos hay también cerámica romana. "Son piezas de vajilla, unas más lujosas realizadas en terra sigilata (cerámica de lujo, que se caracteriza por el barniz rojizo brillante), y otras más sencillas, de barro. Hemos encontrado grandes fuentes y platos, ollas y recipientes donde se almacenaban alimentos como, por ejemplo, el trigo", explica Jiménez. No se ha hallado ninguna pieza completa.

La excavación duró seis meses; ahora está parada, a la espera de una autorización de la Dirección General de Patrimonio que les permita seguir con el trabajo. "Todavía no hemos terminado, seguramente había establos y construcciones anejas, que no ha dado tiempo a descubrir", explica Jiménez.

El camino que conduce a las ruinas se encuentra cerrado por una valla para impedir actos vandálicos. "Nada más iniciar la excavación llegó gente que hizo agujeros. Es importante preservar el patrimonio para que el público pueda disfrutar de él cuando esté abierto".

El arqueólogo municipal agrega que los datos que aparecen en el Itinerario de Antonino sobre la situación de las posadas en este camino apuntan a que este edificio puede ser el conocido como Miaccum. "No es aventurado señalar que tenemos ante nosotros el excepcional hallazgo que pone fin a un siglo de disquisiciones en torno al trazado de la vía romana. Esto permitirá encontrar las demás mansiones o etapas de viaje de este camino".

En el Itinerario de Antonino, explica Jiménez, se marcan los diferentes puntos del camino donde se ubicaban las posadas, que en aquel tiempo eran mantenidas por el Estado, y las distancias entre ellas. Según los documentos romanos, en Segovia se levantaba uno de estos edificios y el siguiente, después de pasar la sierra, era Miaccum. Entre ambos había una distancia de 24 millas romanas (unos 35 kilómetros, dado que cada milla romana corresponde a 1.480 metros).

Un yacimiento abierto en verano

El Ayuntamiento tiene previsto abrir al público la posada encontrada en el yacimiento romano El Beneficio en verano. "Además de la importancia histórica, este hallazgo es muy importante porque gracias a él los vecinos, y todo aquel que nos visite, pueden comprobar cuáles son nuestras raíces y los valores culturales que encierra el municipio", explica el alcalde, Juan Carlos Bustos.

El plan prevé acondicionar una senda para acceder a pie desde el pueblo a las ruinas del edificio, que sirvió de lugar de descanso a los viajeros que cruzaban la sierra del Guadarrama entre el siglo I y V, fecha en la que fue abandonada definitivamente. Durante el itinerario se podrá apreciar la parte de calzada romana descubierta. "Está claro que la vía que llegaba a la posada descubierta, que pensamos es la denominada Miaccum, es romana por la forma de construcción", explica el director del Servicio de Arqueología Municipal, Jesús Jiménez Guijarro.

Como en un puente del municipio de Cercedilla se han localizado dos miliarios (mojones con los que los romanos marcaban los caminos) y en uno de ellos aparece que la distancia a Segovia era de 17 millas romanas, y de ese punto a la posada que ha aparecido en Collado Mediano hay siete millas, la suma de las dos distancias da las 24 millas totales de separación que el Itinerario de Antonino dice que existían entre Segovia y Miaccum. "Esto demuestra que es posible que estemos ante las ruinas de Miaccum", sostiene Jiménez.

Otro de los proyectos acariciados por el municipio es llevar a buen puerto un acuerdo con la Comunidad de Madrid para abrir un museo con las piezas encontradas en el yacimiento y crear un centro de interpretación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de mayo de 2005

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