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El jefe de Urgencias de Leganés afirma que repetiría "cada una" de sus actuaciones

La Consejería de Sanidad de Madrid insiste en que ha perdido la confianza en el médico

Más de dos semanas ha permanecido en silencio el ex coordinador de Urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), cesado el 11 de marzo debido a unas denuncias sobre el abuso en la aplicación de la sedación paliativa en su servicio. Ayer, acompañado de varios jefes de servicio del hospital, Luis Montes leyó un breve comunicado en el que afirma que él y su equipo habían actuado "con total responsabilidad" respecto a sus pacientes, y que en situaciones similares repetirían "cada una de las actuaciones".

Montes, visiblemente afectado, leyó un breve comunicado en el que pedía "celeridad" a las actuaciones de la Fiscalía que investiga su caso, solicitó "respeto" para su "honor e intimidad" y agradeció "a todos los ciudadanos, colectivos y muy especialmente a todos los trabajadores del hospital Severo Ochoa las múltiples muestras de solidaridad".

En el texto también hizo una mención al origen de la crisis, una denuncia anónima que la Consejería de Sanidad de Madrid recibió el 8 de marzo e hizo pública el 11. "Considero que el tratamiento con el que se ha manejado" la denuncia "lo único que consigue es perpetuar el método seguido y evita su caducidad", señaló Montes. Poco más dijo el médico, aparte de reconocer que se encontraba "muy tierno" después de lo que había pasado. Para el resto de las preguntas que se le hicieron, el ex coordinador de urgencias delegó en sus compañeros en la comparecencia, jefes de servicio o miembros de la Junta Técnico-Asistencial del hospital.

Pero si Montes fue deliberadamente parco, no lo fueron sus colegas. En la sede del Colegio de Médicos de Madrid se reunieron médicos de otros hospitales madrileños, de organizaciones sanitarias y del Ayuntamiento de Leganés para mostrarle su apoyo. Frutos del Nogal, jefe de la UCI del hospital de Leganés, denunció que "las autoridades sanitarias le habían dado la espalda", creando un "daño irreparable" en el prestigio del médico, del centro y de la sanidad pública al dar pábulo a "la injuria y la insidia" de las denuncias anónimas.

Este aspecto fue repetido por varios de los oradores. Fernando Gimeno, jefe de urología, calificó la actuación de la consejería de "linchamiento moral y profesional". "¿Qué ha hecho el consejero [Manuel Lamela] para investigar estas infamias?", se preguntó. Para Gimeno, Lamela ha soslayado "la presunción de inocencia de un profesional" y le "ha deshonrado sin coste alguno". Del Nogal pidió una "disculpa" de Lamela a Montes para concluir el enfrentamiento.

También la Junta de Personal del hospital insistió ayer en que la readmisión de Montes era un requisito para desconvocar las huelgas y movilizaciones anunciadas, que empezaron con un paro de una hora. La junta se reunió con el director de recursos humanos de la comunidad, Armando Resino, y la directora del Servicio Madrileño de Salud, Almudena Pérez, pero no llegaron a un acuerdo. El punto de discrepancia fue la restitución de Montes a su puesto, algo a lo que Resino se negó. El puesto de coordinador de Urgencias "es de confianza", y el médico ya no cuenta con el apoyo de la consejería, afirmó. Isabel Serrano, de CC OO, dijo que ante esta postura seguirán las movilizaciones, que incluyen una huelga de 24 horas convocada a partir de las 22.00 horas de mañana.

También hay discrepancias sobre el otro punto solicitado por los trabajadores. Mientras la consejería sostiene que ya ha manifestado su apoyo a los trabajadores del centro y a la sanidad pública, el comunicado ha sido considerado como de "medias tintas" por los médicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de marzo de 2005