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LA POLÉMICA DE LA ESTATUA

Zapatero: "En una España europea es impensable que en ámbitos públicos existan recuerdos de dictadores"

El presidente del Gobierno, José Luis Zapatero, aseguró ayer en París que la retirada de la estatua del general Francisco Franco de la plaza de San Juan de la Cruz de Madrid (junto al complejo de Nuevos Ministerios) está en la línea con lo que se ha hecho en otros países europeos con imágenes de dirigentes totalitarios y agregó que la decisión de removerla no obedece a una cuestión de derechas o de izquierdas. "Es impensable que en ámbitos públicos o colectivos existan recuerdos de dictadores", precisó Rodríguez Zapatero, flanqueado por el presidente francés, Jacques Chirac, y ruso, Vladimir Putin, así como por su homólogo alemán, Gerhard Schröder.

Rodríguez Zapatero fue preguntado por los periodistas por la polémica levantada por la eliminación de la estatua de Francisco Franco, anterior jefe del Estado, durante una rueda de prensa conjunta con los antedichos, celebrada tras la cumbre cuatripartita de París. "Hace muy poco que hemos ratificado la Constitución Europea", arrancó el jefe del Ejecutivo español: "Estamos en una España de valores europeos, de democracia y de libertad y quiero subrayar que es impensable que en ámbitos públicos o colectivos existan recuerdos de dictadores".

El presidente agregó que este tipo de símbolos están "expresamente prohibidos en muchos países", como por ejemplo Francia o Alemania, país este último en el que está vetada toda la parafernalia nazi. A juicio de Rodríguez Zapatero, "España no ha ido ni más acá ni más allá", que esos Estados, "ni en una dirección contraria a la de esos países".

El presidente del Gobierno agregó, antes de contestar a otras cuestiones sobre terrorismo, que la retirada de la figura ecuestre de Francisco Franco (la última del dictador que quedaba en Madrid y de la que solamente se ha dejado el pedestal de cemento) no debería estar sometida al debate político ni debería ser motivo de enfrentamiento ciudadano. "No estamos hablando de izquierdas ni de derechas", subrayó Zapatero, "estamos hablando de democracia y de libertad, más allá del respeto que merezcan todas las opiniones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de marzo de 2005